El Libro de la Verdad II

 

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EL LIBRO DE LA VERDAD II

(NIVEL 2º)

 

 

Edición: Santiago Latorre

Depósito Legal: B-31.127/2000

Printed in Spain

 

 

 

1. INTRODUCCIÓN

 

 

“ EL LIBRO DE LA VERDAD II ”, se ha escrito para ayudar a todos aquellos que buscan una verdad nueva y directa, que sin pasar por institución ni grupo organizado alguno, sirva sólo a los intereses de la evolución espiritual...

La verdad que contiene, ha sido revelada y es también fruto del discernimiento y del trabajo, no estando influida ni siquiera por mi actual condición de humano, ya que por voluntad de Dios (El Creador), fuí sacado de mi cuerpo de carne y llevado en espíritu a través de los universos hasta su presencia. Allí ante Él, y por su expresa voluntad, recibí entonces el honor de poder trabajar a su exclusivo servicio, para dar testimonio directo de Él y de su obra; así como también de poder ayudar -guiado de su mano-, a la humanidad.

Tanto lo que aprendí entonces a su lado, como lo que me fue mostrado por los diferentes seres que conocí en el camino, más lo que posteriormente he logrado averiguar aquí en la Tierra guiado y asesorado por Él, ha quedado recogido en este libro... Todo cuanto figura en él por tanto, ha sido vivido y experimentado en la realidad por el humilde ser que ahora os habla, aunque os pueda resultar muchas veces difícil de creer lo que leáis..., así como sorprendentes y duras de asimilar, las verdades que vayáis descubriendo...

No es un libro recomendado en modo alguno, para aquellos que se conforman con la rutina y las cosas fáciles..., sino que va dirigido hacia aquellos otros que sin importarles las dificultades, pretenden mejorar ellos y ayudar a mejorar a todo cuanto les rodea, es decir; a la humanidad y a la naturaleza... 

Dad por tanto las gracias a Dios, por permitiros conocer ahora todas esas informaciones, ya que Él es el artífice de este plan y suyo por tanto todo el mérito del mismo. Dad también las gracias a sus ángeles nuestros hermanos, porque es a través de su colaboración, como se producen los contactos que nos permiten a todos nosotros, acceder a las informaciones que Él nos proporciona.
 
 



2. LOS ANTECEDENTES


Nací en el seno de una familia creyente y de posición media, donde fuí bautizado en la Iglesia Católica como la inmensa mayoría de los que perteneciendo a mi generación, cuentan ahora el medio siglo de vida.

Tuve una infancia feliz, ya que recibí mucho amor tanto de mis padres como de mis hermanos, cosa que hoy recuerdo con profundo agradecimiento hacia todos ellos.

Mis padres me proporcionaron una formación cultural sólida y al mismo tiempo, me hicieron respetar todo cuanto me rodeaba, enseñándome a tratarlo siempre como a mí me gustaría ser tratado.

Creo, por lo que me cuentan, que fuí un niño bastante responsable, a la par que un gran observador de la naturaleza, cosa que aún perdura en mí, puesto que la considero perfecta.

No faltaron sin embargo, travesuras en mi niñez y más tarde experiencias bohemias en mi juventud, aunque los excesos y defectos lo fueron siempre dentro de un órden.

La transición de niño a joven podría definirse; como el paso del estudio bien aprovechado y del contacto con la naturaleza, a las relaciones desinhibidas en numerosas pandillas de amigos y amigas, en las que a la vez que me divertía, colaboré aportando ideas y trabajo de organización.

Más tarde, y debido a mi afición por la música, tuve ocasión de interpretar ante el público en diversas ocasiones, tanto solo como integrado en grupos. Pude realizar asimismo numerosos viajes de gira artística, los cuales me permitieron conocer multitud de personas, y al mismo tiempo, experimentar las aventuras de la vida itinerante...

Acabada aquella época, ingresé en el ejército para realizar el servicio militar, donde pude conocer el órden y la disciplina de la vida castrense y en el que tras especializarme, ejercí como policía militar, tomando parte activa en multitud de misiones de escolta y vigilancia.

A continuación de lo anterior, contraje matrimonio y formé mi propia familia, de la que al igual que en mi infancia recibí también mucho amor. Yo procuré, durante el tiempo en que estuvimos juntos, de corresponder a ese amor en la máxima medida en que me fué posible hacerlo entonces, así como también, de enseñar a mis dos hijos los mismos principios que yo recibí en mi infancia.

Recuerdo ahora con inmensa gratitud, la ocasión que gracias a ellos tuve para conocer las entrañables experiencias del matrimonio y de la paternidad, que a pesar de las circunstancias, siempre llevaré en mi corazón.

En relación a mi vida laboral-profesional puedo decir, que ejercí como analista químico y electrónico en los laboratorios de varias empresas internacionales, durante un período de casi veinticinco años. Mi trabajo en ellas consistió básicamente, en la observación y el análisis de todo tipo de fenómenos fisico-quimicos, en unos; y electrónicos en otros...

Por último, y en lo que respecta a mis antecedentes espirituales debo admitir a mi pesar, que han existido en mí fuertes contrastes, siendo unos positivos y otros en cambio (los más), negativos. Pero del pasado nada puede ya cambiarse, si no es tratar de compensarlo ahora con el presente.

Entre mis antecedentes positivos podría contarse por ejemplo, mi tendencia a colocar siempre a Dios como prioritario, y por encima de la familia, la nación, el prójimo, etc., considerándolo además, como nuestro propio Padre. Solía decir de esto a mis hijos, que debían amar a Dios más que a mí y a su madre (mi esposa), porque Él era en realidad su verdadero y auténtico Padre; ya que nosotros los padres terrenales solo les proporcionábamos el cuerpo material a los hijos (y aun éste también gracias a Él), mientras que Dios les proporcionaba su verdadero “ser”, es decir, el espíritu o individualidad de cada uno de ellos.

Otro de mis antecedentes espirituales positivos podría ser, mi reconocimiento de que todo cuanto éramos y poseíamos, se lo debíamos a Dios. Y con respecto a esto yo decía siempre a mi familia, que si un día Dios nos pedía algo a cualquiera de nosotros, debíamos dárselo sin excusa posible, puesto que todos nosotros estábamos en deuda con Él.

Veo ahora claro, que aquellas consideraciones que les hacía ya eran correctas, porque al hacerlas, yo cumplí el deber que todo padre (y madre) terrenal tiene, de colocar a Dios en el lugar que por justicia le corresponde, es decir, por encima incluso de su propia familia.

Pero solo hasta aquí llega lo positivo que yo tenía en mí, puesto que todo lo demás era ya insignificante medianía, ya que espiritualmente hablando cometí muchos errores...

Quizás el más importante de ellos consistió, en que como católico que fuí desde mi infancia hasta la época de las experiencias espirituales, solo presté atención en todo ese tiempo a la religión católica y a mi familia, o para decirlo más claramente, me limité a seguir los preceptos católicos sin buscar nada mejor, por creer que en ellos ya estaba toda la verdad.

Al hacer yo aquello, veo ahora que me privé a mi mismo de conocer los verdaderos principios de las Leyes Divinas y también, de la ocasión de aplicarlos hacia los demás hermanos que me rodeaban.

Y esta fué mi realidad: No me hice responsable de mis auténticos deberes pensando que, con “recitar” algunas oraciones, confesarme e ir a misa los domingos, así como, con tener contenta a la familia..., ya estaba todo hecho y mi obligación espiritual cumplida. ¡Gran error el mío!, y lo peor de todo es que no tengo ninguna clase de excusa para aquel comportamiento egoísta.

Más tarde, he sabido que todas las religiones organizadas son solo simples eslabones en la cadena de la evolución humana, y que sus preceptos, no eximen en modo alguno de las verdaderas obligaciones que como hijos de Dios, todos tenemos ante las Leyes Divinas; ya que dichos preceptos suelen estar casi siempre enfocados en beneficio del “status” de las propias religiones, y no para propiciar la auténtica evolución espiritual de sus seguidores.

Y esto que ahora sé, ya estaba obligado a saberlo entonces, siendo la culpa de no saberlo solamente mía, porque a pesar de ser católico; no pedí, no busqué, no llamé, (como decía Jesús), conocer la auténtica verdad que nos hace libres; ya que nos une a Dios sin necesidad de intermediarios, y nos permite obrar conscientemente, al conocer nosotros mismos las Leyes Divinas...

Otro error que también cometí, se sitúa en el período de mi vida en el que para evadirme de los problemas de diversa índole que me surgían, me refugié en el mundo de las sensaciones y cedí (aunque dentro de unos límites), al influjo del tabaco, del café, del alcohol, ...etc., tratando de escapar de las preocupaciones, y pensando que así llenaría el vacío interno que producen los sinsabores de la vida. Pero pronto descubrí que ese camino era erróneo, y que todas esas cosas tampoco llenaban el vacío que yo sentía en mi interior, aunque cuando lo averigüé, ¡el error ya estaba cometido!.

Algún tiempo después de lo anterior, me dí cuenta de que lo que sucedía en realidad era que yo estaba llegando a una encrucijada de mi vida, y que algo que yo no podía precisar, estaba cambiando en mi interior, porque los ideales que siempre me habían motivado, ya no me servían y me parecían vacíos y sin consistencia...

Comencé a darme cuenta entonces, de que todo aquello en lo que siempre me había apoyado se hundía bajo mis pies, y que el vacío que yo notaba en mi interior, me hacía sentir que todo era perecedero y que duraba un tiempo nada más...

Miré entonces a la sociedad humana, y la ví igualmente vacía e inconsistente. Todo en ella era también perecedero y temporal...

Pero no podía ser que todo desapareciera, que todo se esfumara... 

Yo necesitaba encontrar imperiosamente algo sólido y transcendente en lo que apoyarme, algo que perviviera más allá de la temporalidad de la materia y del paso del tiempo...

Y fué en aquel momento cuando empecé a entender..., porque una palabra vino entonces en mi ayuda, ya que una sola palabra tenía la respuesta: “DIOS”. Entonces comprendí, que a pesar de haber pensado en Dios infinidad de veces, nunca había intentado conocerlo a fondo, ni mucho menos todavía, hacer su voluntad, es decir, servirle...

Y a pesar de que yo entonces tampoco poseía ninguna prueba concluyente de su existencia, supe sin embargo que Dios en toda su realidad, estaba allí en aquel momento a mi lado, escuchándome..., y fué en aquel mismo instante, cuando tomé la solemne decisión de “abrazarme” a Él con todas mis fuerzas y de seguirle hasta donde fuera necesario, porque acababa de comprender, que solo en Dios puede apoyarse plenamente el ser humano para transcender...

Y pocos días después de tomar aquella solemne decisión, ví o me hicieron ver..., un programa televisivo cuyo contenido captó mi atención de modo especial: Varias personas eran entrevistadas, y relataban como tras ser abducidas (secuestradas) por seres extraterrestres en contra de su voluntad, habían sido objeto de extraños experimentos... Experimentos, cuyo verdadero alcance aún desconocían los aterrorizados sujetos, por haberles borrado los recuerdos de las mentes posteriormente..., sus secuestradores.

Yo recordaba haber leído tiempo atrás, algunas informaciones sobre avistamientos de ovnis (objetos volantes no identificados), con apariciones más o menos prolongadas de los mismos, pero no sobre contactos... ¡y menos aún sobre experimentos con humanos!.

Y tengo que reconocer, que fué ese detalle precisamente el que logró interesarme por aquel programa..., del que lo más importante para mí no fué la descripción de las naves o vehículos con los que viajaban esos seres, ni tampoco el llamativo aspecto de los extraterrestres que las tripulaban, sino el alcance espiritual que ante las Leyes Divinas, tenían los hechos que allí se estaban denunciando...

Ya que cuando oí sus testimonios, y ví la impotencia, cuando no el profundo sufrimiento, reflejado en el rostro de aquellas personas, fuí consciente de la gran injusticia que, aparentemente, allí se había cometido...

Y estas fueron mis conclusiones: No cabía duda de que aquellas personas decían la verdad y que por lo tanto, se producían secuestros de humanos con objeto de realizar experimentos, algunos de los cuales realmente trágicos para los sujetos secuestrados, aunque inevitables para nosotros los humanos, debido a la superioridad tecnológica y mental de esos seres..., y todo eso, a pesar de ser hermanos nuestros como son, y por lo tanto, también hijos de Dios... 

He de reconocer, que fué muy importante la repercusión que tuvo aquel programa sobre mi sensibilizado interior, ya que sirvió para llamar mi atención sobre aquella injusticia, y de paso también sobre todas las demás... incluidas las que se cometen en nuestra sociedad, y que yo había ignorado totalmente hasta entonces...

Podría decirse, que a pesar del insólito contenido del mismo, aquel programa televisivo hizo que yo abriera los ojos y comenzara a responsabilizarme de las necesidades ajenas, a la vez que descubría mi tremenda ignorancia sobre las Leyes de Dios.

Y hubo un momento, en que a pesar de estar poniendo todavía mis ideas en orden, me dirigí hacia Aquél en quien más confiaba entonces, es decir a Dios, para que en calidad de Padre y a la vez Árbitro Supremo de todos sus hijos, me permitiera comprender (si mi petición era de acuerdo con su Voluntad), tanto ese como otros tipos de comportamientos entre hermanos; dando por sentado que todo había de tener explicación, por estar sujeto a su Justicia, que es perfecta...

De otra parte, yo reconocía mi profunda ignorancia sobre los temas relacionados con su Creación, y deseaba con todas mis fuerzas aprender cosas de Ella...

Así que cierto día, mi voz interna se elevó con intensidad hacia Él, diciendo: ¡Oh Dios mío, yo sé que tu Justicia está para igualar a los débiles y a los poderosos!, ¡Permítenos pues oh Dios, aliviar nuestro sufrimiento, por medio del conocimiento de tus reglas y tus leyes!, y en cuanto a mí se refiere, y si esa es tu voluntad, dáme la oportunidad de conocerte mejor... ¡Porque yo deseo servirte con todo mi ser!.

Y fué con todo ese cúmulo de inquietudes dentro de mí, cuando me sobrevino el episodio que iba a cambiar totalmente mi existencia...
 
 




3. LA PRIMERA EXPERIENCIA ESPIRITUAL
 
 

1. LA SALIDA DEL CUERPO DE CARNE 

(¬SEMI-UNIVERSO MATERIAL HIPERDENSO INFERIOR) (*)

(¬SEMI-UNIVERSO MATERIAL DENSO SUPERIOR¬)

Poco tiempo después de mis ruegos y concretamente el día 9 de Junio de l.989, viví la experiencia espiritual mas maravillosa y transcendente, que jamás podía haber imaginado...

Todo comenzó ese día de primavera, alrededor de la diez de la mañana, después de haber dormido plácidamente toda la noche (puesto que no tenía que madrugar a la mañana siguiente), y cuando todavía acostado, repasaba yo las actividades a las que me iba a dedicar durante aquel día...

Fué en el momento de ir a incorporarme cuando me dí cuenta extrañado, de que a pesar de estar plenamente consciente, no podía abrir los ojos, y no solo eso, sino que tampoco podía moverme, ya que mis brazos y mis piernas estaban paralizados. Y así; despierto, con los ojos cerrados e inmovilizado, comencé a sentirme inquieto, pues a pesar de todos mis esfuerzos no podía evitar aquello...

Hubo un momento entonces, en el que me dí cuenta que mi consciencia tomaba un camino distinto del habitual..., y en ese mismo instante, noté que una tremenda fuerza me separaba de mi cuerpo y me alejaba más y más de él, hasta llegar a tener la sensación de que lo perdía...

Todavía continuó durante un tiempo aquella aceleración fantástica... mientras yo trataba de resistirme a ella con todas mis fuerzas, hasta que al final desistí de mi empeño, al darme cuenta de que era imposible pararla...

Durante todo ese tiempo parecía como si yo me deslizara por una gruta o túnel muy largo..., mientras reinaba una oscuridad casi completa a mi alrededor, la cual pasó a convertirse en una semi-penumbra al final del mismo, junto a un silencio total..., cuando todo terminó...
 
 

Todavía entonces, hice un nuevo intento para volver a mi cuerpo de carne, pero todo era inutil... ¡lo había perdido!.

(Debo aclarar, que aquellas sensaciones de alejamiento y pérdida del cuerpo, así como algunas otras, eran el resultado de mis creencias religiosas de entonces..., como ya iremos viendo...).

(*)Más adelante explicaré el significado de la información que aparece entre paréntesis, debajo de algunos títulos de apartado.
 
 




2. CARA A CARA CON LA MUERTE

(SEMI-UNIVERSO MATERIAL DENSO INFERIOR¬


Estando en aquella semi-penumbra, mi “yo”, es decir, el conjunto de atributos que formaban mi personalidad: Temperamento, inteligencia, memoria, humor, etc., y que constituían mi energía intelectual, parecían poder seguir actuando y percibiendo el entorno, sin necesidad de soporte material o cuerpo alguno..., pero aquello era solo una ilusión, porque en realidad, yo ya tenía en ese momento un nuevo cuerpo, con sus propios sentidos corporales, ¡ mi cuerpo material sutíl-denso ! (esoterismo: Cuerpo astral). 

Pero yo entonces no tenía ni idea de todo eso, porque como dije en el capítulo de “LOS ANTECEDENTES”, había sido educado en la religión católica y allí no tienen, o no quieren tener, las respuestas a situaciones como la que yo me encontraba en aquellos momentos...

Y al no saber yo que existía aquel nuevo cuerpo, tampoco trataba de verlo..., y de esa forma el mismo pasaba totalmente inadvertido para mí.

Pero yo percibía las condiciones que me rodeaban y aparte de la ligera iluminación y del silencio que allí había, me sentía muy ligero y sin ninguna necesidad fisiológica, siendo todas esas percepciones, la prueba inequívoca de que yo poseía sentidos que captaban lo externo, y por lo tanto, también un “soporte” o cuerpo que los albergaba...

Observé además que ese soporte o cuerpo material sutíl-denso, al ser menos denso que el de carne y retener por tanto menos energía, permitía que una parte importante de la misma se transladara al intelecto, y con eso, los pensamientos, pero sobre todo las emociones y los sentimientos, eran allí mucho más vivos e intensos que los de aquí...

Y comenzando a percibir aquella compleja realidad, fué cuando una idea comenzó a crecer más y más, en mí interior... ya que a pesar de que hasta entonces nada había sido doloroso, sino solo diferente a lo conocido, no podía descartarse que todo aquello pudiera ser en realidad el proceso de la muerte, ¿sería así la muerte? -me pregunté-, y justo cuando acababa de hacerme esa pregunta, observé que unas siluetas difusas al principio, pero más nítidas después, se aproximaban hacia donde yo estaba y me observaban...

Yo trataba mientras tanto de acostumbrarme al nuevo ambiente que me rodeaba, no sin cierto esfuerzo por mi parte, ya que allí no me resultaba fácil entonces, “ver” los detalles de las cosas...

Aquella dificultad no me impidió sin embargo, comprobar que aquellas siluetas eran humanas, así como sentir que me hablaban, pues al prestar atención oí que uno de aquellos seres me decía: “Tu tiempo ya ha terminado...”, y poco después otro de ellos confirmaba: “Ya no tienes más tiempo, hermano...”.

Al captar aquello, no tuve ninguna duda del significado de sus palabras: Aquello era la muerte, y yo... ¡Ya estaba muerto!.

Ante aquella desconcertante noticia, y debido a mi falta de preparación para enfrentarme a ella, no pude evitar sentir entonces un terrible pánico... ya que a lo anterior, se juntaba la deficiente instrucción religiosa que yo había recibido de la Iglesia Católica, en la que me habían enseñado que los seres humanos nos jugamos toda la eternidad a una sola carta, es decir, que vivimos una sola vida y que según sea ésta, nos “salvamos” o nos “condenamos” para toda la eternidad, ¡cosa, que luego he sabido absurda!, puesto que con los conocimientos de una sola vida no tenemos ni para empezar, si hemos de experimentar las etapas de la Creación para extraer la sabiduría que contienen... y por otra parte, el tiempo que dura una sola vida es insignificante y no equivale en modo alguno a toda una eternidad, según la más elemental norma de justicia...

Pero yo entonces no lo sabía, y mi reacción ante la muerte fué de un tremendo miedo...

Más tarde he caído en la cuenta, de que lo que buscan esas religiones en el fondo, es apoderarse de la voluntad de sus seguidores, no dudando en utilizar para ello el recurso del miedo..., miedo que yo experimenté y que con toda probabilidad, experimentarán también muchos seguidores de las mismas, si antes de llegar ese momento, no se dedican a buscar la auténtica verdad...

Pero siguiendo de nuevo con la narración, y recordando las circunstancias concretas por las que yo pasaba... ¡Ya no me queda tiempo para hacer todas aquellas cosas que debería haber hecho...!, -decía yo-, sintiéndo en mi corazón la amargura ante el tiempo perdido.... ¿Y de ahora en adelante, donde viviré yo? -seguía diciendo-, ¿Quién se encargará de mí a partir de ahora?, ¿Acaso tendré que presentarme ante alguien?, y la inculcada idea del catolicismo, según la cual tendría que someterme a un juicio..., me llegó entonces a la mente, de forma aterradora...

¿Tendría que responder de mis pecados ante un jurado?, ¿Tendría que rendir cuentas de toda mi vida?, ¿Lograría salvarme?, ¿Y si me condenaba para toda la eternidad...?. Todas esas preguntas iban acompañadas de las más vivas sensaciones de angustia y de miedo... auténtico miedo a lo desconocido, y fruto de mi ignorancia sobre el tema de la muerte y de la reencarnación...

Y debo reconocer aquí, mi gran parte de culpa en esa situación, porque yo me había conformado con seguir indefinidamente una religión organizada, sin buscar la auténtica verdad y con ello, había perdido las múltiples ventajas que el conocimiento de la misma proporciona.

Conociendo la auténtica verdad, el sentimiento de responsabilidad que con ellaadquirimos, nos hace considerar nuestros errores con valentía y sin ningún miedo por nuestra parte, ya que con ella llegamos a conocer las auténticas Leyes de Dios, que incorporan en ellas la oportunidad ilimitada en el tiempo, para corregir esos errores...

No existen en ningún caso pues, premios ni castigos eternos, sino solo las consecuencias proporcionales y limitadas de nuestros aciertos y nuestros errores.

Pero siguiendo de nuevo con el tema de la muerte, otras muchas incógnitas aparecían ante mí en aquel trance: ¿Que impresión se llevará mi familia -decía yo-, cuando me encuentren muerto en la cama?, ¿Que será de ellos de aquí en adelante?, ¿Que dirán mis compañeros de trabajo cuando se enteren de que he muerto?, y así sucesivamente..., hasta decenas de preguntas. Y tal debía ser mi nerviosismo en aquel momento, que atraje hacia mí la misericordia y el amor de los hermanos que allí había (las siluetas), y que ahora veía claramente y en mayor número...

Oí como me hablaban para confortarme: “No te preocupes más hermano, esto no tiene tanta importancia como tú le das...”. Y otro me decía: “Lo realmente importante, es lo que vas a vivir de ahora en adelante, hermano...”.

Nunca podré pagarles a aquellos hermanos, el apoyo que supieron darme en aquellos momentos tan críticos y difíciles para mí, porque fué gracias a ellos, como paso a paso me fuí serenando..., hasta recuperar el equilibrio interior que era normal en aquellas circunstancias.

Una gran sorpresa habría de llevarme entonces, porque no ví en aquel momento -aunque sí más adelante-, ninguna sucesión de escenas de mi vida, ni tampoco tuve que someterme a ningún juicio, ni presentarme ante nadie, ¡fuí yo mismo el que me examiné!, y lo hice con la ayuda de mi nueva consciencia, es decir, con la consciencia sutíl-densa (esoterismo: Consciencia astral).

Porque entonces supe, que cada soporte o cuerpo que poseemos, está dotado con su propia consciencia. Así, el cuerpo de carne posee la consciencia que conocemos ahora, el cuerpo sutíl-denso, la consciencia con la que me examinaba yo, y lo mismo sucede también con el otro cuerpo restante (cuerpo material hipersutíl), que luego tendremos ocasión de conocer...

En cuanto al examen que hice de mí mismo, debo reconocer que me sorprendió, ya que los principios con los que se rige la consciencia sutíl-densa, son diferentes y casi opuestos, a los principios con los que nos regimos aquí, porque...
 
 




3. EL EXAMEN DE CONCIENCIA

(SEMI-UNIVERSO MATERIAL DENSO INFERIOR ®)


Cosas que aquí les damos importancia, como por ejemplo: La familia, la nación, la política, las influencias, el sexo, el lujo, el dinero, etc., allí son más relativas y casi no la tienen...

Otras en cambio que aquí no les damos importancia y pasan desapercibidas, como por ejemplo: Una sonrisa, una palmada amistosa, un abrazo, una mirada compasiva, disculpar defectos ajenos, escuchar a los demás, aconsejar positivamente, acariciar a alguien, resignarse ante una pérdida, corregir uno sus defectos, etc., son allí sumamente importantes.

Podría decirse, que en general, allí se valora mucho todo aquello que se hace por amor a los demás. 

En cuanto a esto último, es decir, “todo aquello que se hace por amor a los demás”, había sido, según mi consciencia sutíl-densa, el gran fallo de mi vida hasta ese momento. Ya dije en mis antecedentes espirituales, que solo presté atención a la religión católica y a mi familia; desatendiendo en cambio, al resto de personas de la sociedad que eran también mis hermanos, y lo hice, cada vez que no les ayudé o no me preocupé de los problemas e injusticias que muchos de ellos padecían, ya fueran familiares, laborales, económicos, sociales, religiosos, etc.

Y una vez llegué a comprender la gravedad de aquella omisión hacia los demás, varias veces exclamé allí con profunda amargura: ¡Ah Dios mío, si pudiera volver de nuevo a la vida..., como me preocuparía por los demás!, ¡Ah si pudiera avisarles a todos, de lo importante que es hacer algo por nuestro prójimo hermano!. Pero ya no me quedaba tiempo para ello...

Y aquel sentimiento de haber fallado a Dios, en algo tan importante como era la ayuda a sus propios hijos, que eran además mis hermanos, caía sobre mí con una fuerza aplastante, siendo ese profundo sentimiento de culpabilidad, el que hundiéndome más y más, me iba arrastrando rápidamente hacia el semi-universo material denso superior... (esoterismo: Bajo astral).
 
 




4. LAS ETAPAS DE PURIFICACIÓN

(®SEMI-UNIVERSO MATERIAL DENSO SUPERIOR)


Sin apercibirme de como había llegado hasta allí, me encontré de pronto situado ante una enorme llanura o extensión de terreno, solo comparable en su aspecto a uno de nuestros desiertos de la Tierra, ya que no había vegetación y el suelo era pedregoso y árido...

El cielo rojizo y la tenue luz del ambiente, le daban a aquel entorno un aspecto de tristeza similar, al de una puesta de sol de la Tierra, cuando cae la tarde.

Repartidos por todo aquel lugar, había una enorme multitud de seres con figura humana, vestidos en su mayoría con túnicas de tela rudimentaria, muchas de ellas viejas y rotas...

Unos se hallaban de pié y otros sentados, bien solos, o formando pequeños grupos.

Las partes del cuerpo que sus túnicas dejaban al descubierto, es decir, la cara, el cuello, las manos..., tenían un extraño color rojizo...

Todos se hallaban cabizbajos y mirando al suelo, y cuando yo pasaba entre ellos, levantaban la vista y me miraban inquisitivamente... para, una vez que yo había pasado, volver a mirar de nuevo hacia el suelo.

He de confesar que resultaba impresionante ver aquellos miles y miles de seres de figura humana y de rostro rojizo, mirarte con ojos penetrantes, pero inmensamente tristes e implorantes..., ya que en aquella etapa de purificación o lugar de espera, (puesto que daba la impresión de que esperaban hacía mucho tiempo...), se respiraba una mezcla de tristeza y de sufrimiento, pero sobre todo de soledad, porque de nada les servía ser tantos y tantos... si todos sin excepción, tenían aquella terrible soledad en su interior... Porque comprobé sorprendido, que al mirar a cada uno de aquellos seres, yo percibía con precisión lo que pensaban en sus mentes y sentían en su interior, sin necesidad de articular ellos palabra alguna, es decir, sin mover ellos la boca, lo que me hizo comprender, que la comunicación que se emplea en el universo material sutíl-denso ya no es gutural como la nuestra, sino vibratorio-mental.

Yo permanecí en aquel ambiente durante un tiempo, participando de la tristeza y la soledad que allí se siente, y he de confesar, que nunca había experimentado un sufrimiento tan profundo, pero a la vez tan sutíl como aquel; ya que era tu propia consciencia la que te retenía allí, al verte sucio a tí mismo y no apto para continuar el camino hacia la luz, lo que producía en tu interior un desgarrador estado de arrepentimiento..., imposible de explicar con palabras...
 
 




5. EXTRATERRESTRES MUY TECNIFICADOS

Y POCO EVOLUCIONADOS 

(¬SEMI-UNIVERSO MATERIAL DENSO SUPERIOR)

(SEMI-UNIVERSO MATERIAL DENSO INFERIOR¬)

 

No sabría decir el tiempo que todavía permanecí entre aquellos seres, hasta que en cierto momento noté que una fuerza me atraía hacia arriba, elevándome más y más en unaascensión sin límites..., hasta pasar a encontrarme a continuación y sin poder explicarlo, en un lugar totalmente insospechado para mí en aquel momento: ¡La sala de control de una nave extraterrestre !.

Se que podrá parecer increíble, pero así era, ya que me encontraba en una estancia de formas redondeadas, en cuyas paredes se veían algunos... ¿cuadros de mando?, compuestos por extraños aparatos entre los que había botones y luces de colores, algunas de las cuales parpadeaban a modo de pilotos indicadores.

También creí ver entre dichos aparatos, algún rectángulo iluminado, similar en cierto modo, a las pantallas de televisión o a las de los ordenadores.

Tres seres de aspecto humano se encontraban en aquella estancia; dos de ellos sentados frente a los mandos, en una especie de sillones que nacían de la estructura del suelo, y un tercero también atento a los mandos, pero que se movía de un lugar a otro de la estancia.

Yo permanecía sentado en otro asiento similar al que ocupaban ellos, donde me sentía fuertemente adherido al asiento y al respaldo del mismo.

Aquellos seres iban vestidos con buzos o uniformes ajustados al cuerpo, todos ellos de color oscuro y brillante, y que solo se diferenciaban entre sí, en pequeños detalles...

Recuerdo que al poco de encontrarme yo allí, uno de los que estaban sentados se volvió hacia mí y comentó (también de forma vibratorio-mental): “¡Mira a quién tenemos aquí!”, y entonces el otro que permanecía sentado se volvió a su vez, y dijo algo así, como... “¡Pero si es Santiaguito !”, (un diminutivo irónico de mi nombre actual), y allí comenzó entonces nuestra conversación...

No recuerdo ahora con detalle nuestro diálogo, pero sí haberles dicho (o respondido) en la conversación, que mi intención era poder hablar con nuestro Padre, es decir con Dios..., a lo que ellos me respondieron con evasivas y ciertas mofas hacia mí..., cosa que hizo que me sintiera molesto...

Posteriormente y según hablábamos, yo me iba dando cuenta de la gran agudeza mental de aquellos hermanos, así como de su increíble y sofisticado desarrollo tecnológico, pero también de su deficiente evolución espiritual y de su falta de escrúpulos...

Al notar aquello comencé a inquietarme..., ya que además me encontraba sujeto al asiento y no podía librarme de él..., así que les pedí que me soltaran y me dejaran marchar. Pero no parecían dispuestos a dejarme ir..., porque entonces comenzaron a fingir que me comprendían y apreciaban, así como, que solo querían mi propio bien..., pero yo, que me daba cuenta de que al mismo tiempo de que así hablaban, me estaban transladando con su nave a algún desconocido lugar..., detectando la hipocresía de su interior, no caí en la trampa que me estaban tendiendo... por lo que volví a insistir en que me soltaran y me dejaran marchar de allí...

Entonces, y al ver ellos que yo había descubierto sus verdaderas intenciones, dejaron de fingir y comenzaron ya a amenazarme abiertamente y sin miramientos..., con lo que yo me asusté mucho..., y al verme así amenazado y en grave peligro, levanté mi corazón a Dios nuestro Padre y le pedí su ayuda, con todas mis fuerzas...

En cuestión de segundos noté que ellos aumentaban la atención hacia los mandos de control de su nave, denotando por su parte cierto nerviosismo. Nerviosismo que fué en aumento... hasta que de repente, y sin saber yo lo que ocurría, puesto que todo sucedió de forma rapidísima, un fuerte resplandor iluminó la estancia, a la vez que algo parecido a un potentísimo rayo de luz cegadora, zigzagueaba entre ellos y yo...

Solo sé que durante una fracción de segundo, y como si de una iluminación estroboscópica se tratara..., ví la imagen de los tres seres con los ojos muy abiertos y con semblante descompuesto, protegiéndose el rostro con los brazos..., y mirando aterrorizados hacia la dirección en la que yo me encontraba...

Un instante más tarde todo había cambiado, y yo ya me encontraba en otro lugar...
 
 




6. EXTRATERRESTRES TECNIFICADOS Y EVOLUCIONADOS

(¬SEMI-UNIVERSO MATERIAL DENSO INFERIOR)

(SEMI-UNIVERSO MATERIAL SUTÍL INFERIOR¬)

 

Esta vez se trataba de una estancia en forma de bóveda, cuyas paredes desnudas y ligeramente iluminadas, tenían un agradable color beige.

Yo estaba sentado en el único asiento de aquella estancia y me encontraba muy relajado... cuando de pronto, ví pasar por un pasillo próximo a ella, a un majestuoso ser que vestía con túnica y que al verme, sonrió e inclinando ligeramente su cabeza hacia mí a modo de saludo, prosiguió su camino, dejándo en mi interior una gran sensación de paz...

Algo más tarde, ví pasar también por el mismo sitio a otros seres que vestían una especie de uniformes, que acercándose a mí me preguntaron si estaba cómodo..., y también como me encontraba de ánimo..., pudiendo yo dejar constancia con todo eso, de la gran diferencia que pude observar; entre la sofisticación tecnológica pero falsedad y falta de sentimientos de aquellos hermanos todavía poco evolucionados..., y la sencillez y comprensión, así como del tacto exquisito de éstos hermanos ya más evolucionados...,quienes me informaron además con todo respeto, de que aquel habitáculo donde yo me encontraba entonces, era parte de una nave extraterrestre... 

Y puedo decir por mi parte, que a pesar de que aquel ambiente era mucho más sencillo que el anterior, fué para mí mucho más agradable y ameno, ya que en cierto momento pude contemplar como poco a poco, el suelo de aquella estancia se tornaba transparente, ¡ y cual no sería mi sorpresa !, al ver como a través del mismo y sobre un fondo azul marino muy intenso, aparecían los planetas, las estrellas, las galaxias, etc., al natural, es decir, en aquel mismo momento y a la vez que nosotros avanzábamos por aquel inmenso Universo...

Yo busqué entonces de forma intuitiva con mi vista, tratando de ver el planeta Tierra entre ellos..., pero no fué posible, ya que debíamos estar en aquel momento, por otras zonas más alejadas....

Todavía permanecí algún tiempo en aquel cálido lugar, a modo de espera, hasta que en cierto momento y sin saber cómo, me ví ya fuera de él, y con mi cuerpo suspendido en el espacio. Mientras tanto, yo me encontraba muy bién y sentía todavía en mi interior, las sensaciones de paz recientemente recibidas...

Atrás quedaba ya el contacto con esos hermanos extraterrestres tan diferentes unos de otros, y atrás también, la explicación de qué o quién me libró de los primeros, en aquel momento de peligro que yo corría...

Quizás un día nuestro Padre (Dios) me lo haga saber, pero mientras tanto desde aquí yo disculpo a esos hermanos, puesto que todos cometemos (y seguiremos cometiendo) nuestros propios errores..., pero sobre todo, aprovecho la ocasión para decir, ¡Gracias Padre, por tu amorosa ayuda de entonces!.

Pero debo seguir con la narración, porque en ese momento apareció ante mí una enorme puerta, también suspendida en el espacio, toda ella de oro y de aspecto antiquísimo (parecía tener siglos y siglos...), y llena totalmente de filigraneados y signos desconocidos...

No había marco ni goznes que sostuvieran dicha puerta, la cual, se abrió lentamente ante mí, en silencio...

Una extraña fuerza me hizo pasar entonces a través de su hueco, y una vez hube pasado, volvió a cerrarse sola a mi espalda también en silencio...

Yo la ví cerrarse con la cabeza girada hacia atrás y cuando volví a mirar de nuevo hacia delante, unos resplandores intensos me deslumbraron, teniendo que acomodar mi vista, a la intensa luz que había en aquel lugar...
 
 




7. EL CONSEJO DE LOS UNIVERSOS

(¬SEMI-UNIVERSO MATERIAL SUTÍL INFERIOR)

(SEMI-UNIVERSO MATERIAL SUTÍL SUPERIOR¬)

 

Aunque todavía con dificultad (debido a la fuerte luz), ví que me encontraba en un lugar espacioso, de techos muy altos y en forma de cúpula, y que allí ante mí había una gran mesa de formas redondeadas y de superficie muy brillante.

Dicha mesa tenía formas redondeadas y yo me hallaba sentado en su interior, ocupando el centro de la misma.

Me fijé atentamente y ví a contraluz, que un grupo numeroso de seres se hallaban también sentados en dicha mesa, pero en la parte exterior de la misma..., y formando un semicírculo a mi alrededor...

Todo parecía indicar que yo era el motivo de aquella reunión, la cual tenía todas las características de un consejo especial o cónclave.

Comencé a oirlos hablar entre ellos y observé, que al igual que los extraterrestres, tampoco movían la boca para comunicarse. Sus voces eran muy heterogéneas, ya que mientras unas eran graves y sonoras, otras en cambio eran agudas y suaves, ¿habría hermanos de ambos sexos entre ellos?, es posible... pero no puedo asegurarlo.

En cuanto a sus indumentarias, puedo decir que también eran muy variadas, ya que mientras unos vestían hábitos de color marrón, con o sín capucha, similares a los de los monjes de los monasterios, otros en cambio, se ataviaban con túnicas de diversas clases. Algunos otros lo hacían con levitas de estilo oriental, e incluso también los había, vestidos con buzos o uniformes similares a los usados por los tripulantes de las naves extraterrestres.

Todos ellos sin excepción, denotaban el aplomo y seriedad característicos, de los que ya ostentan cargos de responsabilidad y tienen subordinados a sus órdenes.

Yo mientras tanto, permanecía a la espera de los acontecimientos, y por que no decirlo, ¡estaba muy intrigado ante aquella particular situación en la que me encontraba!.

Se hizo el silencio entre ellos y uno de los hermanos que estaba frente a mí, y que vestía un hábito de monje, me preguntó con tono amable: “¿Sabes quién eres?”. Y yo le respondí: “Sí, yo soy Santiago Latorre”. 

Y entonces él, volviéndose hacia los demás seres, les dijo: “Todavía no sabe quién és”.

Yo por mi parte, al oirlo, me quedé perplejo y extrañado ante semejante observación, porque... ¿Cómo no iba a saber yo quien era?, (me dije entonces), y comencé a pensar que algo no funcionaba allí...

Pero en aquel momento comenzaron a hablar entre sí, y oí que uno de ellos decía, “Tenemos que decirle quien és”, y otro respondía, “Sí, sí, tiene que saberlo...”, y al otro lado alguien insistía, “Hay que decírselo, hay que decírselo”.

Entonces el ser que me había hablado antes, me dijo con voz grave: “Ya ha llegado el momento de que sepas quien eres realmente. Tú eres en realidad el espíritu del Precursor ...”.

(Ellos se referían a lo que más tarde, y al consulta yo los diccionarios, he visto definido etimológicamente como, Precursor,- ra : [ Del latín, proecursore ] - Que precede o va delante. - Dícese de San Juan Bautista, que anunció la venida de Cristo al mundo. - El que profesa o enseña doctrina o acomete empresas que no hallarán acogida sino en tiempo venidero...). 

Pero al ver que yo no entendía el significado de esa palabra que acababa de pronunciar, explicó: “...el espíritu de Juan, el que llamábais Bautista..., Juan Bautista, ...y también el del profeta Elías, y el de... (y aquí, dijo algunos nombres de importantes personajes bíblicos...).

Al oír todo lo que acababan de decirme, y dado que yo entonces era católico, (y en esa religión no aceptan la reencarnación, es decir, no creen que un mismo espíritu pueda venir a encarnar a la Tierra sucesivas veces, según lo necesite para aprender, y por lo tanto, para poder crecer espiritualmente...), no les creí...

Y como quiera que ellos se dieron cuenta de la deformada educación religiosa que yo había recibido hasta entonces, y que me impedía comprender el tema de la reencarnación, optaron por darme algunas pruebas suplementarias para ayudarme.

Yo mientras tanto, estaba perplejo y bastante reticente, porque al oir que un mismo espíritu era a la vez varios personajes, no lo entendí y pensé que, como se dice vulgarmente; aquellos hermanos “querían tomarme el pelo...”.

Y dado que ellos oían lo que yo pensaba, provoqué una situación un tanto divertida para algunos..., cosa que pude comprobar por alguna que otra sonrisa, asomando a sus habitualmente serias caras...

Pero ellos entendieron mi grotesca situación de entonces, (cosa que agradezco ahora, de todo corazón...), y decidieron aportarme algunas pruebas, para que yo comprendiera...

“Mira allí hermano...”, - me dijo entonces uno de ellos, señalando a uno de los lados de la enorme bóveda del techo -, y al instante, la iluminación cambió súbitamente y todo a mi alrededor se transformó, dando paso a la realidad característica de una zona desértica: Bajo un cielo azul muy puro y en la línea del horizonte, extensas masas de arena daban forma a las típicas dunas. En el interior y donde yo me encontraba, una llanura de terreno polvoriento y con muy poca vegetación, se veía solo interrumpida por algunos grupos aislados de peñas rocosas...

Pero yo lo he definido hace un momento como, “...realidad característica de una zona desértica”, porque eso era: una realidad.

Yo allí respiraba aire seco y caliente, pero puro y sin contaminar. Hacía mucho calor y sentía correr el sudor sobre mi piel. El sol era fuerte y abrasador, pero lograba mitigarlo en parte, con los extraños ropajes que llevaba puestos en ese momento.

Yo me encontraba de pié sobre una roca, la cual me servía de atalaya y desde la que me dirigía, en una lengua ahora desconocida para mí y a modo de discurso, a una gran muchedumbre que me escuchaba al pié de la misma...

Mientras hablaba, sujetaba fuertemente con mi mano derecha un largo bastón, cuyo extremo superior (más grueso), estaba ligeramente curvado.

Aquel numeroso grupo de personas que me escuchaba en silencio, fué el que me hizo dar cuenta de que aquello tenía lugar hacía ya mucho tiempo, muchos siglos..., a juzgar por el extraño e inusual aspecto que todos presentaban: Algunos tenían la cabeza totalmente afeitada y brillante, y otros en cambio, no del todo, puesto que llevaban una especie de coleta en un lado de la misma, la cual al colgar, les ocultaba en parte la oreja de ese lado. Otros se cubrían simplemente la cabeza con un paño o lienzo atado a la misma, y que a modo de tocado, les caía por los lados y por detrás descansando sobre sus hombros...

Y en cuanto a su forma de vestir, algunos llevaban túnicas abiertas y otros (los más numerosos), iban sin embargo con el torso desnudo, y de cintura para bajo enrollaban un lienzo a modo de falda, que sujetaban en la cintura.

Pero lo que más me llamó la atención de ellos sin embargo, fué que la mayoría, ¡llevaban pintura negra alrededor de los ojos!, la cual prolongaban con un trazo siguiendo el rabillo de los mismos..., lo que confería un aspecto muy penetrante y extraño a sus miradas...

Y tengo que reconocer, que aquella experiencia me desconcertó enormemente, ya que por un lado todo era desconocido para mí, porque no recordaba haber vivido en la actualidad una experiencia semejante, mientras que por otro lado, estoy totalmente seguro de que era yo el que vivía aquella circunstancia en todos sus detalles, y el que respiraba, sudaba, miraba, hablaba, etc.

Y mientras transcurría aquella realidad, (porque éste y no otro es su auténtico nombre), y yo vivía esa división de sentimientos, oí una voz en mi interior que me dijo: “Esto que ahora experimentas y que no recuerdas hermano, ya lo has vivido tú antes...porque estás reviviendo un fragmento, del archivo de tu pasado...”.

En un instante, desapareció todo aquello que había a mi alrededor, y me encontré de nuevo sentado en aquella gran mesa. Y allí frente a mí, se hallaba de nuevo aquel grupo de hermanos del principio...

Y puedo decir, que aquella primera prueba que me aportaron aquellos hermanos, me hizo pensar profundamente en todo lo que me habían dicho hasta entonces, y mi reticencia del principio, fué dejando paso a paso a una razonable credibilidad hacia ellos...

“Mira allá hermano...”, - me dijo entonces otro ser de aquellos, señalando en el techo el lado opuesto, al que yo había vivido la prueba anterior -, y de nuevo en un instante todo cambió a mi alrededor, transformándose en una ciudad cualquiera de la Tierra, en los tiempos actuales: Paseos y avenidas transitados por personas que van y vienen. Numerosos vehículos de todo tipo, desplazándose por sus calles y plazas. Veladores y terrazas con gente sentada en las mesas, consumiendo bebidas. Ambiente tranquilo.

De pronto, todo comienza a alterarse...

El tráfico se detiene y comienzan a formarse grandes atascos. Las personas corren de un lugar a otro desorientadas... Se forman también atascos de personas en las calles, porque grupos de ellas se detienen para mirar al cielo...

Y yo, que también me encuentro allí participando de aquel enorme caos, levanto a mi vez la vista para ver lo que ocurre...

Veo entonces, que todo el espacio del cielo que abarca mi vista, presenta un color rojizo a modo de resplandor ígneo (de fuego).

Seguidamente, observo que de una determinada dirección del firmamento comienzan a aparecer numerosos corpúsculos de fuego, todos con la misma trayectoria y dejando una estela tras de sí... Segundos más tarde, aquello se convierte en un verdadero infierno...

Noto con horror, como la tierra tiembla bajo mis pies, mientras veo como la gente corre en todas direcciones, despavorida... Yo corro también de manera frenética, presa del pánico...

Las casas comienzan a derrumbarse a nuestro alrededor. El ambiente es casi irrespirable, debido al calor y al polvo de los cascotes de los derrumbes.

El suelo tiembla cada vez de forma más violenta, abriendo enormes grietas en el pavimento de la calle..., y muchos vehículos, restos de edificios y personas, son literalmente engullidos por la tierra...

El ambiente es ya verdaderamente dantesco, porque fumaradas de gases diversos y vapor de agua, salen de las enormes grietas del suelo...

Y en aquellos extremos momentos, de nuevo volví a sentir que por un lado todo era desconocido para mí, ya que nunca en esta vida había pasado por una experiencia semejante a esa, pero por otro lado, estaba seguro de que yo vivía aquel terrorífico momento en toda su cruda realidad, y en cada uno de sus mínimos detalles...

Y mientras transcurría esta otra vivencia y yo me dividía entre esos dos sentimientos tan opuestos, oí de nuevo una voz en mi interior que me dijo: “Esto que ahora estás viviendo hermano, es el futuro que os espera a la humanidad... Pero el futuro lo estáis construyendo vosotros en el presente con vuestras acciones; Si modificais éstas ahora, cambiareis ese futuro...

Y de forma instantánea desapareció todo a mi alrededor, y me encontré de nuevo sentado en la mesa del principio, y allí frente a mí volvían a estar otra vez aquellos hermanos...

Y aquella segunda y terrible prueba que me habían presentado, y que yo acababa de vivir, me sirvió para ser consciente de que un grave problema tiene planteado nuestra sociedad humana actual, debido a su incorrecto modo de actuar y del que todos nosotros, por la parte que nos corresponde, somos culpables.

Pero esto no era todo, porque además (y eso ya es mucho más grave), los efectos de nuestros errores sobrepasan el ámbito particular de nación o continente y afectan ya, a la totalidad del planeta Tierra.

Comencé a pensar en la tremenda transcendencia del problema y en la gravedad de nuestra situación, si se tiene en cuenta, que cada cosa que existe en el Cosmos forma parte de un “todo” mayor..., y que el planeta Tierra (que en eso no es una excepción), también forma parte de un “todo” mayor, el cual a su vez es parte de otro, y así sucesivamente..., hasta llegar al punto máximo de equilibrio de fuerzas... Dando lugar allí, a un impulso de igual magnitud, pero de sentido contrario (efecto boomerang), que retrocediendo a través de todas las estructuras y en sentido descendente... tiene como misión específica, anular la causa primera del desequilibrio, que en este caso concreto es desgraciadamente... ¡La sociedad humana de la Tierra!.

Y mientras yo pensaba todo esto, uno de aquellos hermanos dirigiéndose a mí en tono muy serio, pero a la vez muy amoroso, me dijo: “Hermano, debes saber que has tenido el gran honor de ser elegido por Él... (y aquí todos aquellos seres hicieron una respetuosa inclinación de cabeza, en señal de adoración al Creador), para ayudar a sus hijos y hermanos nuestros de la Tierra, en los graves problemas que tienen planteados...”.

Y dichas estas palabras, sentí que aquello suponía de hecho una despedida hacia mí de todos aquellos hermanos, porque poco a poco comenzaron a desvanecerse sus rostros, junto con todo el singular entorno donde había tenido lugar aquel encuentro...

Tras calibrar lo último experimentado, comprendí que aquellos hermanos habían cumplido la tarea que les fué encomendada, informándome de mi pasado así como de lo que podía depararme el futuro, tanto a mí mismo, como al resto de la sociedad humana... Y tomé buena nota de ello. Pero también decidí, que si tenía que volver de nuevo a la Tierra (tal como me adelantaron ellos y como así ha sido [gracias al Creador]), siempre sería yo mismo en todas mis cosas, es decir; Santiago Latorre para todos los efectos... No permitiendo que aquellas informaciones que recibí, condicionaran en modo alguno mi forma de actuar, cosa que hasta el presente he logrado plenamente.

Por otro lado, tengo muy claro que cada vida humana que hacemos tiene sus propios objetivos, de manera que los objetivos de todas las vidas que hemos hecho aquí en la Tierra, han sido diferentes.

No tiene por tanto, porque parecerse una vida del presente a otra del pasado, salvo en ciertos rasgos comunes lógicos, ya que ambas las ejecuta el mismo espíritu, ¡Pero nada más...!.

Quiero decir con esto, que mi proceder hasta ahora ha consistido en hacer las cosas tal como me han ido viniendo éstas, y en ningún momento he tratado de actuar buscando paralelismos con las vidas anteriores. Y si a pesar de hacerlo así, todavía alguien pudiera encontrar alguna similitud de mi vida actual con aquellas anteriores..., ya no sería cosa mía, sino de la voluntad de Aquel que ordena todo cuanto existe...

Y siguiendo de nuevo con la narración, y una vez aquellos hermanos del encuentro anterior hubieron desaparecido, volví a encontrarme flotando de nuevo en aquel inmenso espacio.

Fué entonces, cuando una especie de nubes muy blancas, como de algodón, comenzaron a envolverme por todos los lados...

Y así como estaba, rodeado de nubes, ví que unos singulares seres venían raudos a mi encuentro, como si yo fuera aquel a quien hubieran estado esperando desde hacía tiempo, ya que saliendo por una especie de abertura o puerta entre ellas, venían uno a uno hasta mí, y me abrazaban con efusión...
 
 




8. LOS ANGELES-NIÑO

(¬SEMI-UNIVERSO MATERIAL SUTÍL SUPERIOR)

(SEMI-UNIVERSO MATERIAL HIPERSUTÍL INFERIOR¬)

 

Eran bajitos...puesto que tenían cuerpos de niño.

Si hubieran sido niños de la Tierra, podría haberse estimado que tenían entre seis y siete años de edad media, aunque a decir verdad, era muy difícil apreciar la edad real de aquellos extraordinarios seres..., e incluso puedo añadir; que haberles calculado esa edad ha sido una ligereza por mi parte, como ahora explicaré...

Porque aquellos seres con cuerpos de niño y caritas angelicales, o sea, también de niño, (niños bellísimos por cierto), de cabellos ensortijados y rubios en su mayoría; que vestían pequeñas túnicas y que abalanzándose suavemente sobre mí me abrazaban... ¡Guardaban en sus interiores una sabiduría y una capacidad afectiva y de comprensión, como jamás había sentido yo en toda mi vida de la Tierra...!.

Con su contacto y sus abrazos me comunicaban un amor tan cálido y tan profundo, que no existen palabras para definirlo...

Algo extraordinario e incomprensible ocurrió además cuando nos abrazamos ellos y yo, y que aún hoy sigue siendo un misterio para mí, porque sentí claramente en mi interior que aquel pequeño grupo de extraordinarios seres-niño eran en realidad... ¡Mis auténticos hijos!.

Siento ahora no tener explicación para aquello... pero entonces la tuve, y de la forma más natural supe que era así.

Y no es la única laguna o detalle que desconozco de mis experiencias, ya que tratando de tener todos los datos posibles para después transmitirlos a los demás, he preguntado algunas veces sobre ciertos pasajes desconocidos de ellas y al hacerlo, se me ha contestado que esté tranquilo... porque ahora recuerdo todo aquello que necesito para dar mi testimonio. Y si algo no recuerdo (y me han hecho saber que hay bastantes cosas que viví en las experiencias que desconozco...), es debido, a que no lo necesito para mí trabajo actual.

Yo acepto totalmente esa explicación, porque confío plenamente y sin límite, en nuestro Padre Creador, el Cual me ha dado y me sigue dando continuamente, pruebas de su Amor y de su perfecta Justicia.

Pero siguiendo con la narración, diré que al mismo tiempo que aquellos ángeles-niño me abrazaban y me colmaban de amor con cálidas palabras, me iban conduciendo entre todos, a través de la entrada o puerta por la que ellos habían pasado para recibirme.

Y una vez estuvimos al otro lado de la misma, ya ignoro los detalles de lo que allí sucedió..., solo creo recordar ( aunque de forma vaga...), que conocí en aquel lugar, a muchos hermanos más...

También sé, que allí había paisajes y detalles naturales sumamente hermosos y de unos colores con vida propia, que aquí no podemos ni imaginar...

Lo que si me han permitido recordar sin embargo con seguridad, es... ¡que allí fuí tremendamente feliz!, y que tanto lo fuí..., que asimilé todo cuanto de positivo debía de asimilar, como paso obligado y preparatorio para acceder a las transcendentes etapas que me aguardaban a continuación...
 
 




9. LOS ARCÁNGELES

(¬SEMI-UNIVERSO MATERIAL HIPERSUTÍL INFERIOR)

(SEMI-UNIVERSO MATERIAL HIPERSUTÍL SUPERIOR¬)

 

Desconozco el tiempo que permanecí en el mundo de aquellos extraordinarios ángeles-niño, y el modo en que salí de él, ya que solo recuerdo que en cierto momento, comencé a notar una sensación de ascenso, a la vez que me iba invadiendo otro sentimiento nuevo mucho más profundo y transcendente, que nacía en la misma raiz de mi ser... y cuando pude reaccionar, me dí cuenta de que me encontraba suspendido en un espacio abierto y luminoso, de un maravilloso color azul claro...

Al poco de estar allí y de improviso, aparecieron a mi alrededor un pequeño grupo de seres, similares a los ángeles que describe el libro de la Biblia: Seres con forma humana y de notable estatura, próxima a los tres metros (contando con que yo midiera allí lo mismo que mido aquí), de complexión fuerte pero esbelta, vestidos con unas túnicas largas, que les sobrepasaban ampliamente los pies .., y que ceñían con una cinta de oro fino a la altura del pecho.

Me sorprendió enormemente la tela con la que estaban confeccionadas sus túnicas, ya que ví que estaban tejidas con... ¡hilos de luz!, lo que les confería una textura luminosa y resplandeciente...

El cabello de aquellos seres era de un color blanco-ceniza y les caía lacio a los lados de la cabeza, a modo de melena corta.

Sobre sus frentes, resplandecía una diadema de oro fino con unas inscripciones desconocidas...

Todos eran diferentes y heterogéneos en cuanto a la textura de su cuerpo se refiere, ya que en uno el rostro y las manos presentaban un aspecto similar al marmol o al jaspe, y en otro en cambio, su rostro y sus manos parecían de cristal, y así sucesivamente ...

En cuanto a la fisonomía de sus rostros, todos ellos sin excepción, mostraban una expresión de paz y beatitud indescriptibles...

Yo los contemplaba anonadado, viendo como se deslizaban con suavidad por aquel medio, mientras admiraba la armonía y majestuosidad de sus ademanes.

Entonces uno de ellos acercándose, arqueó su brazo a mi alrededor sin llegar a tocarme, como en actitud protectora y a la vez invitándome a acompañarle... Y fué con la proximidad de aquel ser, cuando me invadió una sensación de amor y seguridad que nunca antes había experimentado..., ya que a pesar de la edad madura que tengo en la Tierra, sentí que en aquel momento me convertía en un niño, y que me deslizaba seguro y feliz a su lado...

Él me hablaba de vez en cuando, comentando lo que íbamos encontrando en nuestro camino, así como los demás hermanos, los cuales venían también a nuestro lado formando grupo con nosotros.

Al deslizarnos todos por aquel espacio, yo quedaba situado al lado de aquel ser y algo más retrasado que él.

Algunas veces pasábamos cerca de otros seres también de forma humana y con túnica, (aunque más pequeños y sin las características impresionantes de mis acompañantes), que solos o formando grupos, se volvían al vernos pasar y enviaban sus amorosos sentimientos sobre nosotros, a modo de saludo.

Hubo un momento, en que me dí cuenta que según avanzábamos por aquel espacio, el color azul claro del mismo se iba oscureciendo poco a poco, hasta llegar a convertirse donde nos encontrábamos, en un color azul marino intenso, casi negro...

Por efecto del oscurecimiento y por contraste, apareció entonces rodeándonos un espectáculo impresionante..., compuesto por millones y millones de estrellas, planetas, galaxias, constelaciones, soles, nebulosas, etc., que nos anunciaba nuestra situación, en pleno universo material hipersutíl... (esoterismo: Universo causal).

Y teniendo como fondo aquel incomparable y bello entorno, hubo un momento en el que todo el grupo nos detuvimos...

Entonces (y mientras los demás hermanos se colocaban a nuestro alrededor), el hermano que me guiaba se situó frente a mí y levantando primero la vista hacia lo alto, en un gesto de reverencia a Dios... inclinó más tarde su cabeza, al tiempo que cruzaba los brazos sobre su pecho y me decía: “Hermano, ahora vas a saber más cosas de tí...”.

Yo entonces, y de forma intuitiva, bajé la vista lentamente... y cual no sería mi sorpresa, al contemplar ante mí sorprendido dos bellísimos brazos con sus correspondientes manos, luminosos y etéreos (semitransparentes).

Reparé entonces también, en la perefección de los dedos luminosos de aquellas manos, y maravillado... le pregunté a aquel hermano, si también esos dedos tan bellos podían moverse..., a lo que él me contestó con una divertida sonrisa, mientras decía, “Pruébalo...”.

Me quedé mirando de nuevo aquellas manos, e intenté con mi voluntad hacer que los dedos de las mismas se movieran, y...¡por supuesto que se movieron!, porque aquellos dedos, manos y brazos, eran en realidad, ¡los míos propios!, ya que ví en ese momento, que yo poseía un cuerpo luminoso y etéreo de bellísimas formas...

Y no solo eso, porque entonces me dí cuenta de que yo también iba vestido igual que ellos, es decir, ¡con una túnica luminosa!, que ceñía con una cinta de oro fino a la altura de mi pecho.

Y entonces, comprendí que me había vuelto a pasar algo parecido a cuando dejé el cuerpo material hiperdenso (esoterismo: Cuerpo denso o de carne), y que al no saber nada del cuerpo material sutíl-denso (esoterismo: Cuerpo astral), no lo veía. Esta vez había dejado el cuerpo material sutíl-denso (esoterismo: Cuerpo astral), y al no saber nada del cuerpo material hipersutíl (esoterismo: Cuerpo causal), tampoco lo veía, hasta que aquel hermano intervino para que yo reparara en él...

Y al mismo tiempo que encajaba esta evidencia... algo se iluminó dentro de mí, porque al levantar la vista de nuevo y mirar a los astros de aquel Universo, un número casi infito de respuestas vino a mi mente, cobrando ésta una lucidez extraordinaria... porque yo sabía entonces, el cómo, el cuándo y el porqué, de todo cuanto allí me rodeaba...

¿Y cuándo había averiguado yo todas aquellas respuestas? - pensé -, ¡Solo en una vida imposible!..., y de la misma forma que un velo se retira de nuestros ojos y nos permite ver la luz, así ví yo entonces que procedemos de Dios nuestro Creador, y que desde nuestro nacimiento nos dedicamos a aprender y experimentar vida tras vida, reencarnando, con objeto de adquirir la sabiduria necesaria para poder permanecer a su lado y servir a su Obra, al mismo tiempo que recibimos su infinito amor...

Y al sentir en mí aquella plenitud tan extraordinaria, exclamé: ¡Ahora lo veo todo claro y sé lo que soy yo realmente...!.

Y entonces tuve la certeza irrefutable de que todos nosotros somos un espíritu, es decir una energía intelectual y sutil que no tiene forma, pero que encierra en ella todas las posibilidades... incluida la forma.

Y la primera forma que nuestro espíritu emplea para manifestarse, según el orden natural, es precisamente aquel cuerpo luminoso y ligeramente transparente que yo veía entonces: El cuerpo material hipersutíl.

Y mientras volvía a recordar la verdad perdida..., volví mi atención otra vez hacia aquellos hermanos, que solícitos y amorosos, se disponían a mostrarme la sublime belleza del universo material hipersutíl.
 
 




10. EL VIAJE POR EL UNIVERSO MATERIAL HIPERSUTÍL

(SEMI-UNIVERSO MATERIAL HIPERSUTÍL SUPERIOR)

 

Todavía no se habían acabado las sorpresas para mí, porque al mirar ahora a los astros, todo era diferente...

Comprobé maravillado que todo aquello que me rodeaba estaba vivo, o sea, que tenía vida propia e independiente: Los gases, el polvo cósmico, los asteroides, las estrellas, los planetas, las galaxias, etc., etc., eran para mí entonces (como lo son ahora ya, también...), hijos de Dios como yo y por lo tanto, mis propios hermanos.

Los destellos de luz que emitían los astros y también su color, eran el modo de hablarme y por lo tanto, su lenguaje. Yo los escuchaba hablar de esa forma también entre ellos, con mucho sentimiento.

Cuando yo miraba a alguno de ellos en concreto, él lo notaba y me hablaba modulando su luz y la mezcla de sus colores. No puede transmitirse con palabras la enorme variedad y riqueza de matices que había entonces en sus expresiones, entre las que el amor, ocupaba siempre un lugar preeminente...

No debe extrañar pues, que yo deseara conocer de cerca, y aun abrazar, a todos aquellos hermanos astros...

Y solo con desearlo, es decir, solo con un acto de mi voluntad, yo podía desplazarme a velocidades de vértigo y hacer que desaparecieran las distancias...

Millones y millones de kilómetros que podían traducirse en incontables años-luz, (según la astronomía, cada año-luz equivale a la distancia que la luz puede recorrer en un año entero, siendo la velocidad de la luz 300.000 km. por segundo), los recorría yo, junto con aquel grupo de hermanos arcángeles, en apenas unos instantes...

Podíamos además ralentizar o acelerar a voluntad, y todo sin sensación de aceleración ni deceleración, sin frío ni calor, sin vértigo ni cansancio, sin luces molestas o cegadoras y en silencios de una paz y felicidad inenarrables...

Ninguna necesidad corporal...ningún temor..., solo presente la sensación de sentirse infinitamente amado de Dios...

Cada uno de aquellos hermanos astros, verdaderos universos en sí mismos, iba yo recorriendo y admirando siempre acompañado de aquellos maravillosos y afables hermanos, que con gran dedicación y cariño compartían los fundamentos de lo que veíamos.

Así, viajando entre aquellos hermanos astros, penetré en abismos colosales de colores y formas sorprendentes. Ví astros y estrellas que hacen empequeñecer a nuestro Sol, por su tamaño y energía irresistible para toda materia. Atravesé atmósferas enrarecidas de gases y fuerzas extrañísimas, que harían acomplejar en sus conocimientos, a los más eminentes científicos de la Tierra.

Igual transpasábamos cuerpos celestes livianos y evanescentes, que otros de una densidad de fuerza y de concreción de materia impensables... ya que en algunos, incluso necesitábamos ayudarnos mutuamente, para lograr contrarrestar la terrible fuerza de atracción de sus densísimos núcleos.

Mientras tanto, ellos me dejaban intuir por mí mismo la grandeza real de la Creación, inimaginable en nuestra insignificante dimensión actual...

Y así anduve saciando mi curiosidad y descubriendo todas aquellas maravillas, durante un lapso de tiempo que me pareció toda una vida... ¡Tal fué la intensidad de aquello!.
 
 




11. LOS ÁNGELES-MENTE

(¬SEMI-UNIVERSO MATERIAL HIPERSUTÍL SUPERIOR)

 

Y habría seguido yo así, si aquellos pacientes hermanos que me acompañaban, no me hubieran avisado de que tenía que continuar la andadura...

Comenzamos entonces a alejarnos hacia algún lugar al que me fué imposible descifrar su emplazamiento, ya que no sabría decir si estaba en el universo material hipersutíl o no..., porque allí ya no se veía ninguno de aquellos hermanos astros.

Todo aconteció, como si hubiera funcionado algún tipo de energía protectora, que velara por el incógnito de aquel lugar.

Lo único que recuerdo de él, es que pasamos por varios controles custodiados por unas soprendentes entidades, que acudían prestas para cerrarnos momentaneamente el paso, y que tras reconocernos, sonreían y notábamos como nos llegaba de ellos una intensa oleada de amor, que gratificante, nos envolvía...

El aspecto que tenían aquellos hermanos era desconcertante y poco habitual, ya que se manifestaban ante nosotros con forma de rostros humanos, es decir, ¡como cabezas sin cuerpo!, viéndose debajo de ellas, unas pequeñas nubes o fluídos etéreos.

La expresión de sus rostros era de una gran belleza, y a pesar de la dificultad que representa en esos casos estimar una edad concreta, correré una vez más ese riesgo diciendo, que a juzgar por sus cabellos rubios y ensortijados, así como por la tersura de su piel, se diría que aparentaban (si hubiesen sido de la Tierra), unos catorce o dieciseis años de edad.

Pero esto no significa gran cosa, a juzgar por la sensación de respeto que le invadía a nuestro grupo, cuando nos cerraban el paso... lo que prueba, que en ellos había más contenido y significado de lo que parecía indicar su aspecto, a primera vista.

Dos cosas puedo decir ahora respecto a esto último, a pesar del misterio que a través de las épocas, siempre ha existido alrededor de estos sorprendentes hermanos: Son los seres angelicales que moran en la parte más elevada o superior del universo material hipersutíl (como pude saber posteriormente), que es la zona que corresponde a la mente abstracta superior. De ahí proviene la simbología de su manifestación en forma de cabeza, que es sinónimo de mente, pero sobre todo también, de gran inteligencia... 

Y la otra cosa es, que como extraordinarias inteligencias que son, tienen encomendada la tarea de transmitir directamente a su través, la energía mental y las órdenes de la Trinidad Divina..., así como controlar la correcta ejecución de las mismas, por parte de sus subordinados...

Y una vez aclarado ésto de aquellos amorosos hermanos, diré que pasados sus controles, una gran luz se divisó a lo lejos y con ella, pasó a percibirse a su vez, un sonido sumamente melodioso..., un sonido que penetraba dentro, muy dentro de tu ser..., y que podría definirse, como algo similar a un arpegio coral, compuesto por un número infinito de voces...

Dicho sonido, venía acompañado por una embriagadora mezcla de fragancias olorosas, imposible de describir aquí...

Sorprendido de percibir todo aquello, quise preguntar a mis ya habituales acompañantes por su significado, pero cuando miré a mi lado, ví que ya no estaban los hermanos arcángeles que me habían acompañado hasta aquel momento...

Sentí entonces una gran pena de que ellos ya no estuvieran a mi lado, porque yo ya había comenzado a amarles como algo muy mío y entrañable, porque en mi interior sentía que ellos eran en realidad... ¡Mis auténticos hermanos!.

Pero hube de sobreponerme a su ausencia, y comprendí que desde entonces, tendría que hacer el camino yo solo.

Aunque no estaba tan solo como pensaba..., porque a pesar de que yo no veía nada ni nadie a mi alrededor, una misteriosa fuerza me guiaba y me hacía avanzar hacia aquella bellísima luz, ya más cercana... 

Y estando ya relativamente cerca de ella, un Ser surgió de pronto a mi izquierda, es decir, a la derecha de la luz...
 
 




12. LA MANIFESTACIÓN DE EL HIJO-HIJA (DIOS)

(LÍMITE DE LOS UNIVERSOS MATERIALES¬)


Yo lo miré y me sobrecogí..., porque aquel Ser que tardé algunos momentos en reconocer, porque no encajaba con la imagen de los grabados y estatuas que sobre Él existen en la Tierra, era: El mismo Hijo-Hija (Dios), o según el nombre más aceptado, “Cristo”.

Y entonces, la fuerza que me guiaba hizo que me volviera hacia Él, y así durante unos instantes pude permanecer a su mismo nivel y de ese modo, captar los principales detalles de su figura...

Se presentaba con forma de hombre, y con el mismo aspecto que tenía hace dos mil años, cuando encarnó en la Tierra, adoptando el nombre de Jesús...

La estatura de Jesús era alta y cercana a un metro noventa, aproximadamente...

Su piel tenía el color ligeramente moreno de la raza árabe o de medio oriente...

Presentaba la complexión de un hombre fuerte, de pecho y brazos musculosos, no delgado ni pusilánime, como lo suelen representar...

Era su fisonomía, la de un hombre varonil y con carácter propio... agradable sí, pero no con el tipo de belleza blanda y afectada, que la sociedad humana suele tener de Él...

Su cabello de color castaño rojizo y ligeramente ondulado, estaba recogido y atado detrás de la nuca, cayéndole suelto a modo de cola de caballo.

En cuanto a sus ojos, tengo que decir que al mirarlos, sucedía algo insólito y muy difícil de explicar..., ya que tenían una mirada sumamente penetrante, que denotando un poder extraordinario, hacía que te doblegaras totalmente ante ellos; para una vez doblegado, encontrar entonces en los mismos, un fondo de inocencia y de dulzura, que te conmovía hasta lo más íntimo de tu ser... ¡Qué dualidad más desconcertante y al mismo tiempo... cuánta vida y cuánto amor, en la expresión de aquellos ojos...!

Pero siguiendo con la descripción de la figura de Jesús, diré que llevaba barba, y que ésta era también castaño rojiza y ligeramente bifurcada en dos en el mentón, siendo éste firme, al igual que su cuello.

En cuanto a la indumentaria que Jesús (Cristo), empleaba en su manifestación, puedo decir, que vestía una túnica corta de color marfil, toda ella adornada con maravillosos arabescos plateados y dorados..., así como que calzaba sus pies con unas sandalias de cuero abiertas, que abrochaba con unas correas también de cuero a sus tobillos, las cuales liaba posteriormente (a la romana), hasta media pierna...

Y en lo referente a los símbolos que usaba, diré, que dos bandas de oro fino le bajaban desde los hombros hasta la cintura, cruzándose en su pecho; y si una banda de oro en los reyes de la antigüedad significaba poder..., en este caso, es decir, dos bandas de oro cruzadas en el pecho de Cristo significaban, poder sobre poder...

Asimismo, ceñía su túnica con un ancho cinturón de oro labrado, adornado todo él con dibujos en relieve y en el que resaltaba en su centro una gran chapa a modo de hebilla, que llevaba en ella grabado el símbolo de la doble Trinidad, (dos triángulos engarzados y opuestos entre sí), símbolo éste, con numerosos e importantes significados, que más tarde sería empleado en la Tierra como emblema de estirpe real, recibiendo el nombre de “Estrella de David”.

Y también, y como símbolo sobresaliente llevaba sobre su regia cabeza una joya única y hecha en su honor..., ¡Una corona de Rey!, toda de oro fino, pero de textura etérea (semitransparente), la cual, en vez de llevar engarzadas las acostumbradas gemas o piedras preciosas, llevaba algo que al contemplarlo, me hizo quedar anonadado, puesto que eran... ¡Auténticas estrellas del firmamento...!, es decir, algunos de aquellos hermanos astros que yo había visitado y abrazado hacía muy poco en mi viaje por el universo, que ahora se hallaban allí en su corona, embelleciéndola con sus fulgurantes resplandores...

Y a todos esos impresionantes detalles que ví en su figura, hay que añadirle además, la enorme impresión que me produjo el que en un universo tan especial como aquel, (universo material hipersutíl), en el que todos los seres presentan un aspecto luminoso, apareciera un Ser... ¡De carne!, tal como se presentaba Jesús..., y que además lo hiciera con los distintivos de un poderoso Rey...

Pero al hilo de la narración, y una vez que yo habia captado los principales detalles de su manifestación, Jesús (Cristo) se elevó majestuosamente hasta quedar situado a una cierta altura sobre mí, y al mismo tiempo que su imagen se transfiguraba radiando un poder extraordinario..., dijo: “Yo soy el Espíritu de la Personalidad de las formas de vida... el Principio masculino-femenino de la Trinidad...el Hijo-Hija Divino...”. 

Yo a mi vez, al sentir sobre mí el poder y la majestuosidad de aquel Ser, quedé totalmente sobrecogido y me arrodillé, y así permanecí, al tiempo que con profundo respeto inclinaba mi cabeza ante Él...

Entonces Jesús (Cristo), desde la posición que ocupaba y mirándome con expresión seria, pero amable a la vez, me dijo con voz potente, al mismo tiempo que me señalaba: “Has sido llamado, porque se te ha elegido para realizar un trabajo, un honroso trabajo...”.

Yo mientras tanto y desde donde me encontraba, escuché con atención lo que Él me decía, y analizando el significado de sus palabras, me dí cuenta de que aquella última frase que había pronunciado y que incluía aquel adjetivo..., no dejaba dudas sobre el alcance espiritual y transcendente, del que tras hacer balance de mis escasos méritos, yo no me veía merecedor en modo alguno...

Y así se lo dije, tratándole en todo momento de “Señor” (título que con nadie había empleado hasta entonces), hablándole de mi nulidad y mi escasísima valía, al mismo tiempo que le señalaba hacia mi pasado, y con ese gesto, se visualizaban una a una ante nosotros, las escenas más significativas de mi última vida..., a modo de examen, y como prueba de la objeción que yo le estaba haciendo.

Eran mis palabras, una forma de hacerle observar a Jesús, si no sería posible que hubiera un error en todo aquello..., puesto que yo no encontraba nada de valor en mí, que pudiera justificar la gran oportunidad que Él estaba anunciando para mi espíritu.

Escuchó con atención todo lo que yo le decía y cuando hube acabado de hablar, y a modo de respuesta, giró lentamente su regia cabeza hacia aquella bellísima Luz que había en el centro, y que yo supe en mi interior que se trataba de una forma de manifestación conjunta de el Padre (Dios) y de la Madre (Dios)..., y aunque nada pude oir de aquella conversación, mi espíritu fué consciente de que estaban hablando entre Ellos...

Y mientras eso tenía lugar, yo permanecía expectante y también un tanto asustado, porque sabía que muy posiblemente estaban hablando de mí en aquel momento... y temía haberles ofendido, con la observación que acababa de hacerles.

Y si aquellos instantes de espera se me hicieron muy largos, debido a la inquietud que sentía en mi interior, debo decir que a cambio, tuve la ocasión de contemplar algo maravilloso y excepcional..., algo que para hacer justicia, debo de señalar aquí: La mirada de entendimiento y familiaridad que Jesús (Cristo) dirigió hacia sus Padres... 

Aquella mirada dejaba entrever claramente, hasta que punto se compenetraban Ellos entre sí y translucía una realidad de vida y de carácter, similar a la que hubiera podido darse en cualquier familia humana de la Tierra..., con la diferencia de que aquella sin embargo era..., ¡la Familia Divina!, es decir el Padre (Dios), la Madre (Dios), y el Hijo-Hija (Dios)... ¡Jamás podré olvidarlo!.

Luego Jesús (el Espíritu de el Hijo-Hija [Dios] ), giró de nuevo su regia cabeza lentamente hacia mí y con semblante serio, pero con ojos benignos, volvió a decirme: “Sí, has sido llamado, porque se ha decidido asignarte un trabajo, un honroso trabajo, que te hará llegar a ser bienaventurado... aunque ya eras antes también bienaventurado...”, (un juego de palabras que Jesús empleó entonces, y del que más tarde he comprendido susignificado).

Al oir aquellas palabras, ya no tuve fuerzas para replicar y rompí a llorar con todo mi ser, pero no de tristeza, sino de felicidad y debido al inmenso gozo que yo sentía en aquellos momentos..., ya que una ola de ternura y amor indescriptibles, inundó mi corazón entonces, como prueba latente de que aquello que me habian anunciado acababa de serme concedido.

Y en ese mismo instante también, y de pronto... desapareció de mi vista la entrañable figura de Jesús.

Y con Él, se fué una parte importante de mi corazón..., ya que además de la majestuosidad de su porte, que infunde un profundo respeto y admiración..., encontré también en su trato, una comprensión y una ternura sin límites, que nunca olvidaré...

Y todavía sintiendo aquellas sensaciones de intenso amor sobre mí, noté que la misteriosa fuerza que me iba guiando, hizo que girara suavemente sobre mí mismo, hasta quedar de nuevo de cara a la gran Luz.
 
 




13. LA MANIFESTACIÓN DE LA MADRE (DIOS)

(LÍMITE DE LOS UNIVERSOS MATERIALES)


Detenido como estaba frente a Ella, ví que en la misma se producía un resplandor, y que de allí salía un onda luminosa de color azul plateado, toda ella atomizada de partículas microscópicas de todas las formas y colores imaginables..., incluyendo muchas que aquí no se conocen.

Lentamente fué avanzando hacia mí aquella singular luminosidad, hasta que alcanzándome, atravesó mi cuerpo de luz de entonces (cuerpo material hipersutíl).

Y quedé enormemente sorprendido con aquello, ya que según me bañaba por fuera y por dentro aquella maravillosa radiación, yo notaba que estaba viva, puesto que a cada partícula de mi cuerpo le hablaba y acariciaba... Y cada partícula por su propia cuenta contestaba a sus palabras y experimentaba con sus caricias, un verdadero éxtasis de felicidad, que yo a mi vez (puesto que formaban parte de mí), notaba y compartía...

¡No existen palabras para describir semejante gozo!. 

Y en medio de tan exquisitas sensaciones, quise saber quien era el “Ser”, que a través de aquella radiación tan extraordinaria se manifestaba, y le pregunté: ¿Quién eres...?.

Y aquella Divina Entidad me respondió: “Yo soy el Espíritu de las formas de vida... el Principio femenino de la Trinidad... la Madre Divina...”.

Comprendí con su respuesta, una verdad fundamental y profunda: Dios es en sí mismo a la vez, masculino y femenino (Padre y Madre), y aquella Divina Entidad era la parte femenina de Dios y nuestra Madre Divina, es decir, la Madre (Dios).

Pronto tuve ocasión de comprobarlo, ya que una vez me hubo contestado, noté que algo cálido y tierno me envolvía y me estrechaba contra sí mismo..., algo de una ternura delicada y sumamente acogedora..., algo que solo un ser femenino puede transmitir... y que iba además acompañado, de un conocimiento ilimitado y preciso de mi origen y de mi naturaleza...

Solo una Femineidad infinitamente Dulce y Sapientísima, era capaz de comunicarme unos sentimientos como aquellos: Nuestra Madre Divina o la Madre (Dios).

Muchas cosas me comunicó nuestra Madre, mientras me estrechaba contra su cálido y amorosísimo corazón, entre las que se encontraban algunos recuerdos especialmente entrañables de anteriores existencias mias, que Ella había seguido siempre muy de cerca, y que según los casos, había compartido plenamente a mi través...

¡Cuánto amor había empleado en mi educación y cuidado!, ¡Cuántas y cuántas cosas en común entre nosotros, sin ser yo consciente por no preocuparme en averiguarlas!, ¡Te pido perdón ahora desde aquí por ello...Madre mía!.

Y es justo que desde aquí se diga, que a pesar de mis innumerables olvidos e ignorancias, de los cuales solamente yo era culpable..., ni un solo reproche escuché de Ella, sino todo lo contrario..., siempre me justificaba y buscaba el lado positivo de mis reprobables acciones... ¡Gracia, Madre mía!, ¡Nunca olvidaré tu generosidad conmigo!.

Pero debo seguir con el relato, diciendo que tras aquel inolvidable y dulce encuentro con la Madre Divina, y después de un cierto período de recuerdos entrañables a su lado..., fuí transportado por Ella, sostenido entre sus “brazos” de luz..., y apoyado en su cálido “regazo”, al encuentro de el Padre (Dios)... (aquella gran Luz cercana, que mi interior había identificado ahora, como su Regia e Individual Manifestación).

Me encontraba muy cerca de la Luz, cuando me dí cuenta que ya no sentía el cálido abrazo de la Madre, y en su lugar , y de pronto, noté que una fuerza desconocida inclinaba mi cabeza, hasta hacerme apoyar la barbilla sobre el pecho.
 
 




14. LA SALIDA DE LOS UNIVERSOS MATERIALES O “COSMOS”

(¬LÍMITE DE LOS UNIVERSOS MATERIALES)

(LOS UNIVERSOS ESPIRITUALES¬)

 

Acto seguido, noté también que esa misma fuerza, hacía que mi cuerpo y mis miembros se plegaran hasta llegar a adoptar la llamada “postura fetal”, esto es, la conocida postura que el feto humano mantiene mientras permanece dentro del vientre de la madre...

Y fué en el justo momento que adoptaba yo esa postura, cuando fuí atraído por fín suavemente, hacia la gran Luz...

Y en el mismo instante que entré en contacto con Ella, comencé a crecer y crecer... a expandirme más y más..., y así seguí, hasta tener la sensación de que me hacía igual de grande que el Cosmos entero, y que me convertía en él...

Entonces mi perspectiva personal cambió radicalmente, y de verme rodeado por la imagen estática de las estrellas, planetas, galaxias, etc., pasé a verlas yo desde fuera, quedando situadas ellas entonces en mi interior...

Y desde ese estado, y como si de el mecanismo de un gigantesco reloj se tratara, las ví moverse con rapidez, combinando sus órbitas y sincronizando sus velocidades con precisión, para no colisionar... ¡Totalmente sorprendente!.

Analicé mi situación real y me sorprendí todavía más si cabe..., porque me dí cuenta que había pasado de ser un microcosmos de grado parcial y relativo, a ser un macrocosmos total y absoluto..., es decir que me hallaba situado justo en el límite de la relatividad de todas las cosas..., por lo que solo un paso más allá, ya no existía ni el espacio ni el tiempo... 

¡Me quedé sin palabras!, porque comprendí que estaba siendo conducido a un estado espiritual y energético en el que por no existir ya ni el tiempo ni el espacio; el pasado, el presente y el futuro se unen, y son una misma cosa...
 
 




15. LAS ENTIDADES ENERGÉTICAS O “ESPÍRITUS”

(LOS UNIVERSOS ESPIRITUALES)

(LAS MORADAS DE EL PADRE [DIOS)

 

Y sobrepasada totalmente mi capacidad de sorpresa, recibí entonces el impulso de “mirar” fuera de mí, o lo que es lo mismo, de apartar la atención de mi cuerpo material de macrocosmos, y al hacerlo he aquí lo que percibí: Envolviéndome totalmente, un ¿espacio...?, sin límites e inmaculadamente blanco, se extendía en todas direcciones...

También percibí un número incalculable, (puesto que superaba el límite numérico que nuestra mente actual es capaz de comprender), de entidades energéticas o espíritus, que compartian conmigo aquel espacio...

Pero antes de seguir adelante, debo aclarar, que me he visto obligado a seguir usando los mismos conceptos de espacio, tiempo, forma, etc., que venía empleando hasta ahora, (a pesar de que allí ya no existen), porque es de la única manera que puedo expresar aquí, lo que yo allí sentía y percibía...

También debo aclarar, que me resulta particularmente difícil describir con precisión los detalles de aquella vivencia, debido a las condiciones excepcionales (sin tiempo, sin espacio, etc.), en que tenía lugar la misma...

Y aclarado esto y siguiendo con el relato, debo reconocer que no sabría decir con exactitud el tipo de fisonomía que presentaban aquellos espíritus, (aspecto humano u otros...), aunque sí sé, que cada uno tenía sus rasgos característicos propios, por lo que puedo asegurar que a pesar de su incalculable número, todos eran diferentes...

Creo recordar que todos ellos o al menos todos los que yo percibía, presentaban un aspecto bellísimo e inmaculadamente blanco... así como también, que la textura de sus manifestaciones ofrecía un aspecto etéreo (semitransparente).

Ví que se hallaban distribuidos en diversos estratos o niveles, que supe ocupaban según sus grados de evolución. Cada uno de esos niveles a su vez, se componía de múltiples familias espirituales o grupos compuestos por numerosos individuos, especialmente afines en sus características...

Al poco de estar yo en aquel espacio, hubo un momento en el que sucedió algo que me desconcertó y para lo que no tengo explicación: Sin saber detallar lo que me estaba sucediendo en ese momento, aunque sí sé que mi espíritu comenzaba a experimentar algún tipo de transformación, percibí como todos aquellos espíritus sin excepción, me miraban con admiración primero, y con un considerable respeto después...

Y mientras yo me notaba “diferente”, y sentía sobre mí la admiración y el respeto de aquellos inmaculados hermanos, una potentísima y atronadora voz resonó en todo aquél ámbito sin límites, diciendo: “¡Aquél que se humilla será ensalzado...!”, y ante el sobrecogimiento de todos los presentes y mientras me señalaba a mí, volvió a decir por segunda vez: “¡Aquél que se humilla será ensalzado...!”, y con estas segundas palabras, percibí como todos aquellos hermanos se arrodillaban, inclinando al mismo tiempo sus cabezas hasta el suelo, en señal de adoración hacia Aquél que les hablaba...

Yo solo puedo decir ahora ante aquello, que nunca olvidaré el momento en el que aquellos hermanos espirituales tan elevados, me miraron precisamente a mí para darme su amor y brindarme su apoyo, y que procuraré en todo lo que a mí respecta, hacer todo cuanto me sea posible para defender la causa de nuestro Amado Padre, para (de esa forma), no defraudarles...

Pero siguiendo con la narración, diré que una vez hubo acontecido todo lo anterior y yo estuve recuperado de la sorpresa, sentí el impulso de averiguar a Quién pertenecía la potentísima voz que acababa de pronunciar aquellas enigmáticas palabras, por lo que dirigí mi atención hacia el lugar donde creí haber escuchado las mismas...

Y al hacer yo aquello, todo cuanto me rodeaba desapareció de pronto, incluido el espacio sin límites y las incontables entidades energéticas o espíritus que lo poblaban..., y aunque aquel entorno siguió conservando un aspecto inmaculadamente blanco, pasó a ser entonces más limitado, más íntimo...
 
 




16. LA MANIFESTACIÓN ENERGÉTICA DE EL PADRE (DIOS)

(LAS MORADAS DE EL PADRE [DIOS] )

 

Y estando ya más relajado, observé que en la porción de blanco espacio que tenía frente a mí, se abría lentamente una especie de hueco o ventana de forma circular...

Al poco, ví que aquel hueco cobraba vida y en él aparecían, formando un caos maravilloso, una serie de cosas que yo recordaba de mi pasado, y que al verlas allí, reconocí: Las pirámides de Egipto con el desierto al fondo, un brioso caballo galopando por una verde pradera, unos gusanos reptando por un vegetal, unos soldados romanos desfilando ataviados con sus vistosos escudos y armaduras, el firmamento cuajado de brillantes estrellas, un escritor sentado en una mesa caligrafiando unos pergaminos, una biblioteca con sus estanterias llenas de libros, ¡unos familiares míos de vidas anteriores, que sonriendo me saludaban con la mano...!, una estrella gigantesca (el astro más grande), una partícula ultramicroscópica (la partícula más pequeña), el Cosmos o conjunto de universos conteniendo los cúmulos, las galaxias, las estrellas, los planetas, etc., en resumen: Una representación de todo lo creado...

Y al mismo tiempo que todo aquello aparecía..., la voz enigmática (la misma que antes había hablado ante los incontables espíritus), pero ahora con un tono más cálido y que me resultaba muy familiar, decía: “Esto que ves ahí...”.

Y al oirlo, presté atención a todas aquellas cosas que allí había y comenté: “Sí, todas estas cosas las he conocido aisladamente, es decir una a una en mi pasado, y las enseñanzas que me reportaron van ya siempre conmigo..., pero cuando analizo todo eso en conjunto, solo puedo hacerme una idea de lo que representa, porque en su alcance total, mi mente no puede ordenarlo...”.

Y entonces aquella voz que hablaba, prosiguió diciendo: “...Lo he creado Yo... y solo Yo puedo ordenarlo y mantenerlo, porque: Yo soy el Creador... y el Espíritu de la vida... el Principio masculino de la Trinidad... el Padre Divino...”.

Al escuchar estas palabras quedé tremendamente impactado y sin saber que decir..., y así permanecí durante un tiempo, hasta que poco a poco comencé a reaccionar, y comprendí que me hallaba ante la Excelsa presencia de el Padre (Dios)..., y lo que era todavía más tremendo, ¡yo estaba cerca de Él, porque podía escucharle e incluso hablarle!.

Y pensé, que si todo lo que me había ocurrido hasta entonces era realmente extraordinario, esto último, es decir, el poder estar cerca del Creador y que Él me hablara y escuchara, siendo yo tan poca cosa..., ¡era muy duro de asimilar!, (aunque en ese momento, yo olvidaba algo muy importante que luego comentaré...).

Pero siguiendo con la narración, y una vez que me hubo mostrado todas aquellas cosas que habían aparecido en aquel hueco de sus moradas, noté como aquella manifestación de el Padre (Dios) sin forma alguna y como pura energía, (que es el estado natural de su “Ser”), me transportaba con una delicadeza extraordinaria a otro nuevo lugar...

Una vez allí, aquella voz tan familiar y que llenaba de júbilo mi corazón al escucharla, dijo: “Mira hijo mío, esto otro que ves ahí... son mis propios universos, para los que tengo establecido un plan en el que entrais todos mis hijos, y en los que tengo reservado un lugar para cada uno de vosotros...” (se refería a todos nosotros, incluyéndote a tí lector o lectora de este escrito...), “ ...ya que habéis de volver de nuevo por aquí..., aunque depende de vosotros hacerlo antes o después; porque combinando personalidad tras personalidad en vuestras vidas materiales, vais evolucionando en libertad...”.

Una vez oídas aquellas palabras, las analicé con detenimiento y ví que con la manera de dirigirse a mí, llamándome hijo suyo, me había disipado por fín la duda del principio: No importa que tú lector o lectora, o yo mismo seamos tan poca cosa... mientras que Él es Dios y por lo tanto, un Ser infinitamente Poderoso y Perfecto, no importa, ¡porque somos sus hijos!, y un Padre así..., ama a sus hijos de manera profunda...

Por eso me escuchaba y me hablaba con tanto amor y tanta comprensión, ¡porque era mi/nuestro Padre!.

La segunda parte de sus palabras, me aclaraba un tema que chocaba frontalmente con lo que en la religión católica me habían enseñado: La no aceptación de la reencarnación. Pero ahora estaba claro, ¡existe la reencarnación!, y se emplea además, como sistema fundamental en todas las etapas de la Creación para hacer evolucionar a los espíritus, (aunque correctamente interpretada: Humanos reencarnando entre humanos, animales reencarnando entre animales, etc., es decir, siempre conservando el nivel adquirido..., y sin posibilidad de detenerse ni retroceder).

Pero algo no me quedaba muy claro al escuchar sus palabras, puesto que también chocaba con lo que la religión católica ha enseñado durante toda la vida: La condenación eterna de los espíritus o separación eterna de Dios...

Y entonces Él, y demostrándome así que leía mi interior, dijo: “Y si alguno de vosotros falta el “Todo” no estará completo, por lo que todos vosotros regresareis por aquí, ¡Todos sin excepción!”, “Porque Yo soy un Padre que cuenta con todos sus hijos... y les espera...”.

Así zanjaba definitivamente un tema que a partir de entonces, está muy claro para mí: ¡No existe el destierro eterno de los espíritus!, y aunque sí existen etapas de purificación, donde el dolor espiritual y el remordimiento tienen cabida, no son en modo alguno eternos..., sino solo temporales. La duración de la estancia en esas etapas, así como la intensidad del dolor, sufrimiento, etc., de las mismas, es siempre proporcional a la importancia de los errores cometidos por el sujeto, y consecuencia directa de la estricta aplicación de la ley de causa y efecto..., que una vez cumplida la pena, permite seguir de nuevo el camino de la evolución, que indefectiblemente acabará conduciéndonos a todos al lado de nuestro Padre Divino... ¡Y eso es lo único eterno y definitivo, que Él ha dispuesto...!.

Pero al hilo del relato diré, que seguidamente y a modo de demostración para que yo comprendiera lo que Él había querido decirme, ví aparecer ante mí algo similar a una larga pared, que partiendo de nuestra proximidad (el lugar donde Él me hablaba), se extendía hacia lo lejos hasta perderse de vista en la lejanía...

Dicha pared, estaba construida con un número incontable de piezas, todas diferentes, y que sin embargo, (y como si de un puzzle se tratara), encajaban perfectamente entre sí...

Aquella estructura tenía el aspecto de un larguísimo mosaico, en el que a pesar de lo irregular de las piezas que lo formaban, ofrecía a la vista una superficie lisa y perfecta. Yo la contemplé admirado y le pregunté a nuestro Padre el significado de aquello, y Él me respondió: “Esa superficie que ves ahí, representa la estructura que formais todos mis hijos”.

Seguí admirando la perfección de aquella superficie, que al igual que las entidades energéticas que poblaban el universo espiritual, también presentaba un color blanco inmaculado y de textura etérea... hasta que observándola detenidamente, me dí cuenta de que en un lugar de la misma próximo a nosotros, había un hueco vacío, es decir, faltaba una pieza... ¡Una sola pieza, en toda aquella larguísima superficie!.

Ví asimismo, la forma peculiar que tenía aquel hueco, y cuando lo estaba observando, la voz de nuestro Padre Divino, me dijo: “Y ese hueco vacío que ves ahí, es el lugar que ahora te corresponde a tí en ella. Ése es tu sitio”.

Al oir esas palabras, sentí el impulso de observarme a mí mismo y así lo hice, y cual no sería mi sopresa, al comprobar que la forma que en ese momento tenía mi espíritu era, ¡Exactamente igual que la de aquel hueco!. Y en ese mismo momento, sentí como mi espíritu era transportado suavemente hasta aquel hueco, y una vez situado frente a él, era empujado con delicadeza, hasta quedar perfectamente acoplado en el mismo...

Una completa transformación tuvo lugar entonces en mi interior, y como si de un rito se tratara, comencé a decir: “Así como me encuentro yo ahora, es la meta para todos los espíritus..., porque a la sombra de este Maravilloso ”Ser” (nuestro Padre Divino), alimentado por su misma substancia (su energía, su amor, su sabiduría, ...), y para toda la eternidad (sin límite de existencia), ya nada me falta..., porque solo con desearlo, puedo experimentar y ser: Un astro, una flor, un animal, una partícula, un gas, una montaña, una galaxia, una gota de agua, un ángel, el mar, una nube, el universo, ... en fín: ¡Todo!”.

Y dichas estas palabras, me dispuse a quedarme indefinidamente en aquella felicidad y plenitud extraordinarias..., cuando oí entonces la voz de nuestro Padre, que me decía: “Todavía no, hijo mío..., aún no ha llegado aquel momento en el que podrás quedarte ahí para toda la eternidad, porque tienes que volver de nuevo a la Tierra, ya que has de realizar un trabajo que Yo tengo previsto para tí...”.

No puedo negar ahora, que yo ya pensaba quedarme para siempre en aquel maravilloso lugar, donde Él me había colocado..., pero estaba cometiendo un grave error por mi parte al pensar así, porque en ese momento, algo me hizo recordar las vivencias que yo había tenido con los hermanos del Consejo de los Universos, en las que se me había puesto al corriente de los problemas del planeta Tierra (que ya vimos en aquel apartado). Y fué ese detalle, el que me hizo comprender la razón por la que posiblemente nuestro Padre Divino, me hacía volver de nuevo a mi encarnación del universo material hiperdenso, en la Tierra.

Yo mismo tenía que haber evaluado la situación y haberme ofrecido a Él, con todas mis posibilidades, incluyendo entre ellas, volver de nuevo a la Tierra para ayudar, si Él lo consideraba necesario..., pero fuí egoísta, y pensando solo en mi felicidad me olvidé que mientras haya algún tipo de trabajo que realizar en su gran Obra de Creación, cualquier hijo que se precie de tal está obligado antes que nada, a ayudar a su Padre Divino.

Y también es de ley y justo que aquí se diga, que a pesar del manifiesto egoísmo que yo demostré en mi forma de pensar ante Él..., ni un solo reproche oí ni sentí por su parte, sino solo una comprensión sin límites... prueba palpable de la exquisita delicadeza y amor, con el que nuestro Padre trata a todos sus hijos... ¡Te pido perdón ahora desde aquí por mi error, Padre mío!, ¡Nunca olvidaré la delicada maestría que empleaste conmigo, cuando estuve en tus moradas!.

Pero siguiendo con el relato, y tras anunciarme allí nuestro Padre Divino que yo tenía que volver de nuevo a la Tierra para realizar un trabajo, yo le pregunté de qué asunto se trataba y cuál era el tipo de trabajo que tenía que realizar, y Él me respondió entonces: “Ten confianza en Mí, hijo mío..., allí te lo diré...”.
 
 




17. EL REGRESO A LOS UNIVERSOS MATERIALES

(LAS MORADAS DE EL PADRE [DIOS) (®LOS UNIV.ESPIRITUALES®)

(®SEMI-UNIV.MAT.HIPERS.SUP.®) (®SEMI-UNIV.MAT.HIPERS.INF.®)

(®SEMI-UNIV.MAT.SUTÍL SUP. ®) (®SEMI-UNIV.MAT.SUTÍL INF.®)

(®SEMI-UNIV.MAT.DENSO INF.®) (®SEMI-UNIV.MAT.DENSO SUP.)

 

Y dichas estas palabras, todo cuanto allí me envolvía desapareció poco a poco, y aquel color blanco inmaculado del entorno fué coloreándose y cambiando sucesivamente de tonalidad, al mismo tiempo que se convertía en una especie de nebulosa...

Comencé a notar entonces, que era transportado por algo o alguien a gran velocidad y que mientas tanto, me volvía cada vez más pesado, más corporal, y que con ello, mi mente se ralentizaba y perdía poco a poco lucidez y reflejos...

Hubo un momento en el que aquella nebulosa que me envolvía desapareció, y me encontré de pronto viajando por el espacio cuajado de astros, y con su color de fondo azul marino casi negro característico... No percibí en esa ocasión la vida palpitando en los astros ni en el entorno, ni tampoco escuché el lenguaje de sus luces y sus colores; solo encontré el profundo y habitual silencio de una noche estrellada de la Tierra, porque en realidad, ya estaba llegando a ella...

Tengo una imagen grabada al respecto, de cuando me estaba aproximando al planeta que nos acoge, aunque un tanto inusual...

No ví la clásica imagen del “Planeta azul”, que tantas veces nos han mostrado los medios de comunicación de la Tierra cuando emiten reportajes del universo, los viajes espaciales, etc., no... sino la de un astro envuelto todo él por una espesa y asfixiante capa de substancia, que desde lejos y según mi percepción, presentaba un color gris parduzco..., que supe correspondía a un tipo de contaminación desconocido para la sociedad humana, pero que constituye la causa principal de la grave contaminación que en este momento padece nuestro planeta...

Me estoy refiriendo concretamente a algo que produce nuestra propia mente, y que precisamente por tener esa naturaleza, yo llamo: Contaminación “psíquica”. ¿Pero qué es o en qué consiste, dicha contaminación...?.
 
 




18. LA GRAVE CONTAMINACIÓN “PSÍQUICA” DE LA TIERRA

(®SEMI-UNIVERSO MATERIAL DENSO SUPERIOR)


En realidad se trata de una cuestión algo compleja..., pero trataré de explicarla de la forma más sencilla que me sea posible...

Diré para comenzar, que vistos con los sentidos corporales de nuestra condición de humanos, existen siempre dos aspectos perfectamente diferenciados, tanto en el ser humano como en todos los demás seres de la Creación: El aspecto corporal o “físico” que es visible, y el aspecto mental o “psíquico” que es invisible.

Cuando hablo del aspecto corporal o “físico”, me estoy refiriéndo a la parte que nosostros vemos de los seres, es decir, a su aspecto exterior o cuerpo, que por el hecho de poder verlo nosotros, conceptuamos como visible.

Por otro lado, cuando hablo del aspecto mental o “psíquico”, me refiero entonces a la parte que nosotros no vemos de los seres, es decir, a sus atributos intelectuales y de temperamento, que a pesar de no ver, sabemos que existen porque los notamos al relacionarnos nosotros con esos seres. El hecho de no poder ver nosotros ese aspecto, es el motivo por el que lo conceptuamos como invisible.

Pero siguiendo con el tema: Cada uno de esos dos aspectos puede actuar; o bién de forma constructiva y de acuerdo con la ley de evolución o de forma destructiva y en contra de ella.

Cuando esos dos aspectos actúan de forma destructiva y en contra de la ley de evolución, se considera que sus efectos son contaminantes..., pero en lugar de contemplar cada uno de esos efectos por separado, se los une en la práctica, dándoles un solo y único nombre, ¡cometiéndose con eso, un grave error!, porque aquello que vulgarmente se conoce con el nombre de “contaminación”, es en realidad la unión o mezcla de dos efectos contaminantes diferentes...

Y como quiera que la “contaminación” siempre se la ha asociado al aspecto corporal o “físico” que es visible... el otro aspecto, es decir, el mental o “psíquico” ha quedado silenciado...

Por eso, cuando se habla de basuras, aguas sucias, ambiente con humos y olores, lluvia ácida, mares contaminados, destrucción de la capa de ozono, así como del cambio en el clima del planeta, etc., siempre se señala hacia la contaminación corporal o “física” que es visible, quedando oculta y suprimida automaticamente de la opinión pública, la contaminación mental o “psíquica” invisible, que es sin embargo, la causante directa del grave deterioro ambiental que sufre actualmente nuestro planeta...

Veamos ahora porqué, mientras conocemos los fundamentos de la misma..., habiendo de recordar aquí el conocido dicho: “La realidad, siempre supera a la ficción...”, ya que en este caso concreto es absolutamente cierto, porque debemos saber, que todos y cada uno de los pensamientos y emociones que experimentamos los seres humanos en esta realidad, adquieren automaticamente su propia forma en otra realidad paralela a la nuestra, y que una vez ya formados, se hacen independientes y viven por su propia cuenta...

A estas entidades temporales de la energía pensante y de las emociones yo las llamo, por lo que luego veremos..., parásitos “psíquicos”.

En cuanto a la vida de los mismos, y dado que las emociones y los pensamientos corrientes de un ser humano son pasajeros, la mayor parte de las contaminaciones “psíquicas” o parásitos “psíquicos” que éstos producen, suelen tener una vida muy corta, que puede ir desde unos minutos hasta varias horas..., dependiendo siempre de la intensidad de las emociones y pensamientos del ser humano que los produce, y que yo llamo “autor”.

Pero cuando las emociones y los sentimientos de un ser humano son intensos y sostenidos, o en los casos en los que interviene un grupo numeroso de seres humanos..., la vida de esos parásitos se alarga considerablemente, y puede llegar a durar días, meses, e incluso años...

Una parte desagradable de este asunto consiste, en que al situarse generalmente estos parásitos “psíquicos” cerca del “autor” de los mismos, cuando éste genera una emoción o pensamiento similar a aquel que les dió la vida, no pasa a formar otro ser parásito semejante a ellos, sino que amparado por la Ley de afinidad, (según la cual, las cosas semejantes se atraen entre sí, y las no semejantes se repelen), la energía del nuevo pensamiento es atraída por el que ya tiene forma propia, ¡y es “digerida” por él!, pasando de ese modo el mismo, a tener una mayor vitalidad, a la vez que una inteligencia más despierta y aguda.

Esta particular forma de alimentarse, que encaja perfectamente en el fenómeno del parasitismo, es lo que me ha decidio ha darles el nombre de: Parásitos “psíquicos”...

Pero sigamos, porque algo todavía más desagradable se origina, cuando el parásito “psíquico” no recibe a su tiempo, la ración de energía que normalmente venía recibiendo de su “autor”, procedente de un pensamiento o emoción similar a aquél del cual se formó, y que necesita obligatoriamente para alimentarse..., porque entonces, una especie de instinto de conservación que posee, le hace poner en juego toda la agudeza de su inteligencia y a partir de ese momento, y de forma reiterada, tratará con todos los medios a su alcance de inducir a su “autor”, a realizar acciones o a forzar situaciones, que liberen la energía que él necesita como alimento para seguir viviendo... ¡Convirtiéndose así entonces el parásito “psíquico”, en un verdadero DEMONIO TENTADOR para su “autor”!.

¡Juzgue el mismo lector o lectora de este humilde escrito, la gravedad de tal situación!, ya que en la mayoría de los casos, el “autor” seguirá revitalizando inconscientemente a su parásito “psíquico”, el cual será cada vez más fuerte y por lo tanto, también cada vez más difícil para su “autor” librarse de él..., ¡He aquí, el peligroso y nefasto círculo vicioso, que produce la contaminación “psíquica”!, y el verdadero motivo (que durante tanto tiempo se ha ocultado), de que a los seres humanos nos resulte tan difícil dejar nuestros hábitos negativos o vicios, una vez contraídos...

Motivo que ha sido y es aprovechado por la ambición económica y de poder de algunos, y como arma para adormecer y dominar a la sociedad humana desde los centros de poder, tanto humanos como extrahumanos, a través de todos los tiempos...

Éste y no otro, es el orígen de la enorme proliferación de: El tabaco, el té, el café, el alcohol, la marihuana, la cocaína, la heroína, etc., como substancias con fuerte adicción..., así como también de: La violencia, la pornografía, los espectáculos de masas (futbol, toros, atletismo, conciertos, teatro, cine, etc.), los “comícs” juveniles, los programas “basura” de radio y televisión, los ordenadores domésticos y su programación fuertemente alienante y adictiva, los casinos y las casas de juego, etc., etc., todos ellos susceptibles de ser convenientemente dirigidos..., para favorecer la formación de parásitos “psíquicos” de las más diversas clases y categorias, y poder tener así dominadas a las masas...

Pero sigamos de nuevo adelante con el tema, porque si el “autor” por el contrario, se dá cuenta de su peligrosa situación, (cosa muy difícil a nivel social, por lo dicho antes..., pero más fácil y posible a nivel individual), y rompe así el círculo vicioso que lo aprisiona, superando los hábitos negativos y buscando una forma de pensar y obrar elevada y altruísta; habrá cortado la alimentación a su parásito y de ese modo... ¡Habrá vencido a su enemigo “psíquico”, y por fín será libre!.

Y aunque al no obtener el parásito “psíquico” su alimento, se retire de su “autor”, y trate de nutrirse posteriormente con otros seres humanos de similares características a las suyas, ya será un mal menor... ¡Porque el “autor” ya habrá conseguido lo más importante, es decir, librarse de su parásito!.

Y dicho esto, veamos ahora la otra modalidad de contaminación “psíquica”, ya que todo lo dicho sobre el parasitismo “psíquico” a nivel individual, sirve ya para conocer también el parasitismo “psíquico” a nivel colectivo, puesto que en ambos casos es la misma naturaleza la que actúa, esto es: La mente humana.

Bastará conocer por tanto, las circunstancias que rodean a un solo individuo, para anticipar las circunstancias que rodearán a un grupo de ellos, o incluso a la sociedad humana entera...

Solo habrá un detalle a tener en cuenta a la hora de anticipar las circunstancias que rodearán al parasitismo “psíquico” colectivo, y que es, el volumen o cantidad numérica de mentes que intervienen en el fenómeno, ya que en este caso concreto, pueden intervenir desde varias mentes, hasta cientos, miles, e incluso con los medios de comunicación actuales tan poderosos, millones de mentes.

Con semejante cantidad o número de mentes, y sobre todo, si éstas actuan al unísono, es decir, todas a la vez, algunos de los parásitos “psíquicos” que se forman en esas ocasiones pueden alcanzar unas aptitudes extraordinarias; ya que además de muy larga vida, pueden poseer una energía y una inteligencia poderosísimas...

Hay que matizar no obstante, respecto a esas ocasiones en las que intervienen tan elevado número de mentes o multitudinarias, que debido a las diferencias de temperamento de los seres humanos que intervienen en el fenómeno, no se forma un solo “parásito” gigantesco, sino varios grupos de “parásitos”, estando compuesto cada uno de esos grupos a su vez, por “parásitos” de distintas categorias... Cada grupo así formado, adopta (como luego veremos también...), una estructura en forma de pirámide..., ocupando la cúspide de la misma, un “parásito” de notables características... que es el que dirige y controla a los demás, a partir de entonces...

Y dado que todos ellos nacen de unas emociones y pensamientos muy determinados y con fines muy concretos, toda su inteligencia y modo de pensar y de sentir (y hablo aquí de auténticas mafias “psíquicas”), irá férreamente dirigido a lograr dichos fines, con todos los medios a su alcance... ¡Lo cual no deja de ser terrible, puesto que a la hora de actuar, los hará ser implacables con nosotros, los seres humanos!, sin que tengamos más defensa posible que la que expliqué anteriormente, esto es: Superar los hábitos negativos y buscar un modo de pensar y obrar elevado y altruísta, manera de ser ésa opuesta a la de ellos, y que al no dar cabida en ella a ningún hábito desordenado o egoísta, no formará parásito “psíquico” alguno..., ni resultará atractiva para los parásitos transeúntes, que al no encontrar tampoco comida en ella, pasarán de largo...

Pero por desgracia, y debido al grado de inteligencia y organización que han llegado a conseguir, así como a las altas cotas de energía que alcanzan al unir sus fuerzas, ésas mafias de parásitos “psíquicos” consiguen manejar actualmente medios psíquicos muy poderosos, como son: La inducción telepática y emocional, la sugestión tanto individual como colectiva, la transmutación de substancias, la producción de fenómenos telekinésicos, la simulación de fenómenos “ovni” y “extraterrestre” (los auténticos extraterrestres también existen, como ya expliqué antes...), la simulación de seres auxiliares de la naturaleza, gnomos, sílfos, etc. (los auténticos también existen), la falsificación de personalidades en las sesiones mediúmnicas (los auténticos contactos mediúmnicos también existen), la simulación del diablo, demonio, satán, etc., de las tradiciones y folklore a personas predispuestas (los parásitos “psíquicos” son los auténticos DEMONIOS TENTADORES de los humanos), la simulación de apariciones marianas multitudinarias falsas, la realización de curaciones de seres humanos en los lugares de apariciones marianas falsas, (las curaciones son auténticas y se realizan para dar mayor credibilidad a dichas apariciones, y para aumentar la asistencia de público a las mismas, dada la enorme cantidad de energía "psíquica” que de ellas extraen para alimentarse los parásitos “psíquicos”), etc., etc., etc...

No nos debe de extrañar pues, que con todos esos recursos, más la ayuda de la filosofía coincidente de algunos grupos humanos de economía muy poderosa, pero de egoísmo exacerbado..., unida a la de ciertos políticos sin escrúpulos que conocen este secreto tema y se prestan al juego, a cambio de favores de todo tipo..., hayan logrado entrar en nuestras mentes, y valiéndose de la ignorancia que existe sobre este asunto entre la gente de la calle, tengan ya controlada y manipulada a la inmensa mayoría de la sociedad humana...

Ya sea a escala social: Por medio de la inmensa red de contactos a nivel planetario que poseen, y que hallándose interconectados, controlan todos y cada uno de los principales resortes de nuestra sociedad... 

O sea a escala individual: Por medio de su astronómico número de individuos, que crece de forma geométrica, y que les permite asediarnos a cada uno de nosotros en nuestros puntos débiles y en la intimidad, con una eficiencia y contundencia escalofriantes..., dadas las condiciones de degradación de la sociedad humana actual, que en este momento le és a ellos, totalmente favorable...

A todo esto se referian de forma especial los hermanos del Consejo de los Universos, cuando me informaron de los graves problemas que la Tierra tiene actualmente planteados, así como también de las salidas que tenemos los seres humanos para evitarlos, y que ya vengo explicando en el texto...

A lo mismo se refería también nuestro Padre Divino, cuando estando yo en sus moradas, me ayudó a recordar esas mismas informaciones.

Pero debo volver de nuevo al hilo de la narración, porque todo aquello de lo que iba siendo informado, respecto al asunto de la contaminación “psíquica”, iba a tener yo mismo la ocasión de conocerlo directamente, es decir, en el mismo entorno donde todos esos seres adquieren forma..., ya que una vez estuve más cerca, pude comprobar que aquella siniestra capa de color oscuro que envuelve la Tierra, era en realidad, el entorno o medio natural de aquel lugar.

Y una vez allí..., ví que la luz era escasa y mortecina, y la consistencia del ambiente densa y pegajosa, similar en cierto modo, a la de un paisaje de la Tierra que tuviera una densa niebla..., a través de la cual, se veían con dificultad (debido a la escasa luz de aquel desagradable ambiente), unas extrañas siluetas...

Yo era consciente en ese momento, de que se me estaba permitiendo visualizar algo dificilmente accesible, algo que podía resultar extraño e incluso muy desagradable de ver, pero que era necesario constatar allí mismo, y en directo...

Mientras tanto, alguien iba a mi lado protegiéndome..., pero a pesar de ello, yo no iba muy sobrado de ánimo...

Y era de esperar..., ya que el intenso camino que había seguido yo durante el transcurso de la experiencia, me había hecho ascender hasta lo más Inmaculado, Bello, Amoroso, Sabio, Comprensivo, y Aquél quien es por añadidura la Luz misma, es decir, nuestro Padre Divino..., para desde aquella sublime condición, descender casi de pronto hasta uno de los lugares más extraños y siniestros de la Creación...

La diferencia entre ambas situaciones era evidente y casi brutal, (aunque sin embargo necesaria), ¡no siendo de extrañar pues, que mi estado de ánimo acusara aquel fuerte contraste!.
 
 




19. LOS PARÁSITOS INTELECTUALES“INFERIORES”

DE LOS HUMANOS

(SEMI-UNIVERSO MATERIAL DENSO SUPERIOR)


Y cuando me hube serenado y pude por fín hacerme cargo de la situación..., me dirigí entonces hacia un grupo de siluetas que había allí cerca de donde yo me encontraba, y al acercarme a ellas, ví que se trataba de unos extraños seres, cuyo inusual aspecto me impactó...

La mayoría de ellos presentaba constitución humana, es decir, que poseyendo cabeza y cuatro miembros, caminaban erguidos..., pero sin embargo y en cuanto a su aspecto se refiere, observé que algunos tenían extremidades parecidas a las de los animales... ¡Incluso sus cabezas eran como las de los animales!, aunque no totalmente..., ya que al fijarme con más detalle pude ver, que en realidad eran una mezcla entre humano y animal...

Así pues, podría definirse el aspecto de los mismos, como de: “Humanos animalizados”...

Me dí cuenta además, de que aquellos extraños seres eran muy semejantes entre sí, ya que solo se diferenciaban los unos de los otros, en pequeños detalles...

Por otra parte, al ver sus rasgos “animalescos” pensé que si todo era a la medida de su extraño aspecto, la inteligencia de los mismos habría de ser muy limitada..., pero cuando de la misma forma que en otras etapas de la experiencia, traté de leer sus mentes, me llevé una gran sorpresa, ya que poseían una inteligencia excepcional..., y en sus razonamientos, (aparte de una notable frialdad o ausencia de sentimientos), se apreciaba una gran astucia...

Fué muy fuerte la impresión que aquél descubrimiento me produjo... ya que si he de ser sincero, al comprobar su falta de escrúpulos, pensé que no había de ser nada fácil enfrentarse a ellos...

Y con aquella desagradable impresión en mi interior, me dirigí entonces a través de aquel denso ambiente, hacia otro grupo de seres que había algo más lejos...

Al acercarme a ellos pude observar, que también eran mezcla de humano y animal, aunque su aspecto era ya ligeramente diferente al de los anteriores, tanto en sus fisonomias, como en la constitución de sus extremidades.

Y lo mismo me fué ocurriendo con otros grupos..., hasta que al notar todas aquellas diferencias entre los distintos grupos quedé perplejo, ya que pensé, que además de aquel raro aspecto general, aquellos seres parecían estar divididos además en distintas razas o familias...

¿Qué explicación tenía aquello?, ¿Cuál era el origen de aquellos seres?.

Al instante de plantearme aquellas preguntas, noté que los hermanos que me acompañaban por aquellas zonas hostiles, dirigían hacia mí su energía, haciendo desaparecer mi preocupación y convirtiéndola en una gran paz... al mismo tiempo, que alguno de ellos me decía: “Analiza su interior...”.

Al oir yo aquellas palabras, así me dispuse a hacerlo...

Y pude comprobar entonces, que a pesar de las diferencias que había entre los componentes de cada grupo, a la hora de expresar sus emociones, uno solo era el sentimiento común de todo el grupo...

Comprobé además, que aquel sentimiento grupal común, era siempre una variedad de alguna de las emociones básicas de signo negativo: Odio, ira, avaricia, envidia, ... etc.

Pude ver con todo eso, que había una relación directa entre dichos sentimientosnegativos y aquellos seres, ¡y ahí estaba precisamente, la respuesta a mis preguntas...!, porque aquellos extraños seres son en realidad, las “expresiones plásticas” o “formas” de dichos sentimientos negativos, a los cuales yo denominé: parásitos “psíquicos”..., y cuyos comportamientos ya vimos antes en el apartado, “LA GRAVE CONTAMINACIÓN “PSÍQUICA” DE LA TIERRA”.

En lo que se refiere al especto humano que predomina en ellos, es debido, a que esos seres tienen su origen en la energía que liberan ciertos pensamientos y emociones humanas, siendo por tanto humana, la constitución básica que adoptan los mismos al nacer o tomar forma...

Y en cuanto al componente animal de los mismos, viene impuesto por los principios de la ley de evolución; que sitúa siempre los pensamientos y emociones más negativos, en las especies menos evolucionadas.

Eso significa, que los pensamientos y emociones más negativos del ser humano, están situados todavía bajo la influencia de la especie anterior a la humana, es decir, la especie animal..., por eso ese tipo de sentimientos se expresa con rasgos de animal...

La suma de esas dos tendencias en la forma y el aspecto definitivo de esos seres, dá como resultado el aspecto de “humanos animalizados” que presentan los mismos...

Por otra parte y como ya vimos antes, son “parásitos”, siendo su rango el más simple y elemental de todos ellos, por lo que yo los llamo: Parásitos intelectuales “inferiores”.
 
 




20. LOS PARÁSITOS INTELECTUALES “MEDIOS” 

DE LOS HUMANOS

(SEMI-UNIVERSO MATERIAL DENSO SUPERIOR)

 

Una vez comprendido todo esto y cuando repasaba mentalmente la complejidad de aquel asunto, comencé a notar una sensación extraña...

Entonces y sin apenas percatarme, ví pasar algo cerca de mí... miré entonces en aquella dirección y a primera vista, me pareció que se trataba de uno de esos seres “parásitos” que yo acababa de conocer, pero este de ahora difería de los anteriores en muchos detalles: Su posición ya no era totalmente erguida como en los otros, sino algo inclinada y apoyándose a veces sobre las cuatro extremidades...

Su aspecto también era diferente, porque el color de su piel era bastante oscuro. También tenía todo él, más deformaciones que los anteriores, siendo su contorno además, más difuso... más inconcreto..., y sus movimientos más rápidos y huidizos...

Traté entonces de leer su mente, y comprobé que su inteligencia y su poder de concentración, ¡superaba varias veces la de los otros seres!, pero sin embargo, su negatividad era mucho más acusada... y tuve que interrumpir mi examen, porque la mezcla de varios sentimientos muy negativos adquirian en él, una intensidad que resultaba difícil de soportar para mí...

He de confesar, que las características de este ser me sorprendieron en gran manera... ¡no cabía duda, de que se trataba de un párasito “psíquico” de más rango que los anteriores!, y que ya pertenecía a la categoría que yo llamo: Parásitos intelectuales “medios”.
 
 




21. LOS PARÁSITOS INTELECTUALES“SUPERIORES” 

DE LOS HUMANOS

(SEMI-UNIVERSO MATERIAL DENSO SUPERIOR)


Todavía no me había repuesto del todo, cuando sin saber porqué, comencé a sentir una gran inquietud...

De pronto, en un determinado lugar del entorno apareció rápida, una silueta deforme de color pardo oscuro, sin que yo supiera precisar el aspecto concreto que ésta tenía...

Aún seguía sin determinarlo..., cuando oí la voz de uno de aquellos hermanos que me acompañaban, diciéndo: “Es un ser..., analiza su interior...”.

Me disponía a leer su mente cuando de pronto, ví que algo se movía allí mismo, con una rapidez extraordinaria..., algo inesperado...

Una silueta también deforme, de tamaño gigantesco y de color negro intenso, se colocó entonces muy cerca de la otra protegiéndola...

Yo la miré, y pude observar que la rodeaba un ancho halo de color oscuro, que adoptaba en todo momento, la forma cambiante de la misma...

Una sensación de terror y escalofrío llegó entonces hasta mí, acompañada de una mezcla de horrorosos sentimientos: Odio, violencia, egoísmo, hipocresía, gula, envidia, lascivia, avaricia, mentira, soberbia, fanatismo religioso, angustia, desorden, locura, sadismo, egolatría, confusión de ideas, horror, impulso homicida, etc., etc., caían sobre mí... con una intensidad inusitada e insoportable. Me dí cuenta entonces, de que yo estaba soportando todo aquello..., gracias a la ayuda directa de los seres que me acompañaban, los cuales, se habían situado en ese momento muy cerca de mí...

Y estando en aquella difícil situación, comprendí rápidamente que me hallaba ante unos parásitos de categoría superior o parásitos intelectuales “superiores”, como yo los llamo... y que vulgarmente se los conoce como las “tinieblas” o seres “oscuros”, debido sin duda al aspecto de siluetas deformes y de color oscuro o negro que presentan.

Comprendí también, que estos parásitos intelectuales “superiores”, que se forman igualmente según dispone la ley de afinidad, son la representación o el sentimiento colectivo, de un grupo enormemente numeroso, de parásitos intelectuales “inferiores”.

Entre cada parásito intelectual “superior”, y su enorme ejército de parásitos intelectuales “inferiores”, se hallan intercalados varios escalones de mando ocupados por seres de categoría intermedia, o parásitos intelectuales “medios”..., presentando dicha estructura el aspecto de una enorme pirámide escalonada, cuya cúspide se halla ocupada por un parásito intelectual “superior”, los escalones intermedios por los parásitos intelectuales “medios”, y la base de la misma, por los parásitos intelectuales “inferiores”.

Todo esto y muchas cosas más, supe cuando conocí a los seres “oscuros”, pero la presión psicológica que tenía sobre mí era ya insoportable..., y no pudiendo aguantarla por más tiempo, pedí ayuda desesperadamente a los hermanos que me acompañaban...

Justo al instante, aquellos amorosos seres me apartaron rápidamente de aquel desagradable lugar.

Y ahora, reconozco que fuí un ser privilegiado al poder ver y conocer a esos parásitos, porque yo ya sé como son ellos realmente en su interior. Si la sociedad humana pudiera verlos y tratarlos, aunque solo fuera por unos instantes..., ya nada podrían hacer ellos luego con los humanos, porque habrían quedado de ese modo descubiertas, sus verdades intenciones...

Pero siguiendo con el relato diré, que una vez ya fuera de aquel oscuro lugar..., aproveché la ocasión para agradecer a los hermanos que me acompañaban por él, todo lo que estaban haciéndo por mí...

Entonces ellos me volvieron a recordar, todo aquello que yo exponía antes en relación a la contaminación “psíquica” de la Tierra, aclarándome, que había sido necesario que yo comprobara por mí mismo, la peligrosidad que para nosotros los humanos tienen los seres “parásitos”, dada su excepcional inteligencia y astucia.

También me recordaron..., la perfecta y temible organización que poseen actualmente los mismos, y que está dirigida por las poderosas mentes de esos terroríficos parásitos “superiores” llamados vulgarmente seres “oscuros”, que yo acababa de conocer...

Ellos son, los que verdaderamente controlan nuestra sociedad humana actual, por medio de los “poderes fácticos” o grupos humanos de presión, que ellos dominan, y que a cambio de favores económicos o de poder, legislan y gobiernan con la política que a dichos parásitos beneficia... y que es la responsable de: Las guerras, el sufrimiento (humano, animal, vegetal, mineral y de los gases), el hambre, las injusticias de todo tipo, la hipocresía y la manipulación de los gobernantes a los gobernados, las drogas ilegales y las que hipócritamente están legalizadas, el estado de precariedad del mercado de trabajo, la degradación de las condiciones del poco trabajo que existe, el estréss que la sociedad actual padece, la proliferación de la violencia y el sexo en los medios de comunicación, la manipulación de las mentes de los jóvenes y de los niños (mientras se dice pretender defenderlos...), el cambio climático global del planeta, etc., etc., etc...

Y lo que pretenden lograr los parásitos intelectuales con el control que ejercen sobre la sociedad, es decir, sobre nosotros..., es tratar de conseguir, que a base de presentarnos numerosas imágenes, ideas, palabras, insinuaciones, etc., tanto reales, como latentes y subliminales, en los omnipotentes medios de televisión, radio y publicidad, así como en los libros, revistas, periódicos, cinematógrafos, espectáculos diversos, grandes centros comerciales, actos multitudinarios, etc., etc., ...todos nosotros pensemos y sintamos ese tipo de cosas con frecuencia..., y que al sentirlas, pasemos a emitir el tipo de energía “psíquica” que ellos necesitan para alimentarse...

Si pudiéramos ver la realidad en la que esos parásitos intelectuales se mueven..., los encontraríamos dentro de cada piso o vivienda y mientras vemos la televisión, escuchamos la radio o empleamos el ordenador... situaciones esas, que congregan y reunen a... ¡Millones de personas al mismo tiempo!, y de las que ellos obtienen abundante comida “psíquica” intelectual... También los encontraríamos en todo ese tipo de reuniones colectivas o multitudinarias que he nombrado antes..., de las que extraen increíbles cantidades de energía con la que alimentarse..., la cual además..., da lugar al nacimiento de nuevos parásitos “psíquicos” hermanos suyos... Y por último, los encontraríamos en aquellos lugares donde abunda el dolor, la angustia, y el sufrimiento, como son... los centros psiquiátricos (manicomios), hospitales, cárceles, campos de refugiados..., etc. 

Pero hay que tener también muy claro, que la culpa de que todo eso suceda es nuestra, puesto que nosotros les hemos dado la existencia a esos parásitos, con nuestras taras y nuestros vicios...
 
 




22. LOS PARÁSITOS INTELECTUALES DEGENERADOS

O PARÁSITOS “CORPORALES” DE LOS HUMANOS 

(SEMI-UNIVERSO MATERIAL DENSO SUPERIOR)

 

Y ahora, y antes de dar por terminado este tema, voy a referirme a un tipo especialmente significativo de parásitos “psíquicos”, que presentan substanciales diferencias con los vistos anteriormente, motivo ese, por el que los he dejado para el final... (tras modificar antes de forma conveniente el nombre de los mismos, con objeto de adecuarlo a sus particulares características...).

Y me he permitido hacerlo así, porque considero que vistos esos parásitos desde el punto de vista de la patente degeneración de sus hábitos alimenticios..., quedan situados claramente por debajo de los anteriores... aunque no en relación al enorme poder e influencia que llegaron a alcanzar en el pasado..., y que conservan ahora aumentado enel presente sobre nuestra sociedad humana..., debido a las circunstancias que ahora pasamos a analizar...

Repitiendo lo que decía al principio del apartado “LA GRAVE CONTAMINACIÓN “PSÍQUICA” DE LA TIERRA”, con respecto a los dos aspectos que presentan todos los seres creados, vistos con nuestros sentidos corporales humanos, esto es, el aspecto visible y el aspecto invisible, y que yo aplicaba al asunto de la contaminación..., debo recordar ahora, que de igual modo puede aplicarse aquel principio a todo cuanto nos rodea en nuestro medio natural o entorno..., incluyendo toda clase de substancias que vemos en él y que componen todo cuanto existe..., tanto fuera como dentro de nosotros mismos...

Diré también, que a pesar de que con nuestros sentidos corporales no podamos detectarlo, nuestro entorno está literalmente lleno de partículas en suspensión de todo tipo..., ya sean solas, o agrupadas formando las más variadas constituciones y formas...

Diré asimismo, que dichas partículas se manifiestan tanto en ésta, como en las otras realidades..., ¡incluída la de los parásitos ...!, que las ven en la suya, como algo real y consistente...

Y así como los parásitos intelectuales pueden alimentarse con nuestros efluvios mentales y emocionales, que son relativamente elevados e intelectuales (y de ahí, su nombre...), igualmente estos otros parásitos corporales, se alimentan con efluvios más bajos y densos como son los efluvios corporales... (de ahí también, su nombre...).

Y esto último precisamente, es lo que da orígen a este apartado, porque debemos saber, que algunas de las “mafias psíquicas” más poderosas que existen en el mundo sutíl-denso (esoterismo: Mundo astral), y que están compuestas cada una de ellas, por un número elevadísimo de parásitos intelectuales degenerados o parásitos corporales de rango “inferior”, “medio” y “superior”, (puesto que los parásitos corporales, están organizados del mismo modo que los parásitos intelectuales), se alimentan precisamente de esta manera, es decir, con las partículas sutiles-densas o efluvios sutiles-densos de ciertas substancias corporales..., como son por ejemplo: La sangre, que es con mucha ventaja, el alimento más extendido y el que cuenta con mayor número de adeptos entre estos parásitos..., ya que cada vez que se produce un derramamiento de sangre, automáticamente se produce también una emisión nebulosa o efluvio de partículas sutiles-densas (esoterismo: Astrales), susceptibles de ser absorbidas por esos parásitos, como un exquisito y nutritivo alimento..., alimento que en todos los casos, les alarga la vida de forma considerable..., y que también hace que se intensifiquen la inteligencia y las funciones corporales, de los mismos.

Alimento también, al que ellos acuden rápidamente para absorberlo con fruición..., porque si la sangre que lo ha originado pertenece a un individuo psíquica y orgánicamente sano, les produce a ellos una fuerte sensación de euforia..., en todo muy similar, a la que los estupefacientes o drogas producen en los seres humanos de nuestra realidad...

Propiedad ésta, por la que ellos tratan frenéticamente (guíados por las jerarquías “superiores” o seres “oscuros” que antes hemos conocido), de inducir a los seres humanos que ejercen el poder y el control de la sociedad humana, para que propicien el derramamiento de sangre... Derramamiento, que unas veces se produce sin saber los humanos lo que en realidad están haciendo, es decir de forma involuntaria..., pero que otras veces (las más, por desgracia), se produce de forma voluntaria y sabiendo éstos lo que hacen..., puesto que a cambio obtienen más poder y más riquezas... ambición que conocen muy bién los parásitos “superiores”, y que aprovechan al máximo...

Detrás de esta sencilla, ¡Pero terrible maniobra!, está la verdad y la explicación de todo aquello que yo enumeraba en el apartado anterior, (“LOS PARÁSITOS INTELECTUALES “SUPERIORES” DE LOS HUMANOS”).

Esa y no otra, es la explicación de gran parte del dolor y el sufrimiento, que desde siempre ha venido padeciendo y padece, la humanidad...

Esa y no otra también, es la causa de la carrera de armamento y de la venta de armas, que hoy en día es el principal y más productivo negocio de las naciones desarrolladas, y que a cambio de esas ganancias..., les proporcionan (sabiéndolo o sin saberlo), abundante alimento a esos parásitos de que hablaba..., puesto que esas armas terminan sirviendo al final, para derramar más sangre...

No debe extrañar que se diga, que hoy en día las guerras ya no surgen por conflictos de tierra o de alimentos como antes..., sino que sonprogramadas convenientemente, por las naciones que fabrican las armas... que de esa manera, ¡Se aseguran la venta de las mismas, y con eso..., sus ganancias...!.

A otro nivel de cosas, esa es también la causa, de que en vez de favorecer el cultivo de alimentos para los seres humanos, a través de la agricultura, (que crearía mucha mano de obra y riqueza, además de proporcionar comida abundante para todos...), se potencie de forma monstruosa, el engorde y muerte de animales de todo tipo para el consumo humano... Negocio ése también muy productivo, pero que a cambio de esas ganancias..., proporciona la abundante energía “psíquica” que se desprende del sufrimiento de esos hermanos animales, a los parásitos “intelectuales”... puesto que son hacinados (los animales), de forma horrorosa en las granjas, e impelidos allí con diversos métodos, a comer durante el día y la noche sin parar, para engordarlos más rapidamente... Y que más tarde además y con el derramamiento de la sangre de los mismos, al ser sacrificados..., vuelve a proporcionar (sabiéndolo o sin saberlo, los seres humanos), abundante alimento a los parásitos corporales...

Otras muchas causas más podría añadir a las expuestas..., pero sirvan éstas como ejemplo, para tener una ligera idea de la gravedad y transcendencia del problema...

Y ahora debo retomar de nuevo el hilo de la narración, para decir... que si en lugar de absorber los efluvios de la sangre de un ser sano, esos parásitos corporales absorben los efluvios procedentes de la sangre de un ser enfermo o falto de salud, la euforia que entonces experimentan los mismos, ya es menor..., puesto que la sangre reflejará la falta de vitalidad, así como también, las deficencias tanto anímicas (del ánimo o carácter), como orgánicas (del cuerpo y sus órganos)... Esto último, puede producirles además a los parásitos, serios problemas..., ya que en la realidad que ellos habitan (semi-universo material denso superior), se reflejan fielmente las enfermedades y taras (amputaciones, heridas, úlceras, pústulas, etc.), que en esta realidad nuestra tiene el donante, y que al asimilar los efluvios de su sangre, pasarán entonces ellos a reflejar... 

Por eso, con mucha frecuencia esos parásitos corporales contraen allí todo tipo de lacras y defectos a través de este tipo de alimentación, transformándose el aspecto de los mismos entonces, de forma horrorosa y repugnante...

En cuanto al destino en sí de todos estos alimentos, tengo que decir, que los efluvios de la sangre humana suelen ser absorbidos por los parásitos corporales “superiores”, e incluso por los parásitos corporales “medios”, de este tipo de entidades..., puesto que la mayor evolución del donante, convierte los efluvios de su sangre en algo más sutíl y depurado, y por lo tanto, apto para las mentes más agudas e inteligentes...

Los efluvios de la sangre animal, de la sabia de las plantas, de los frutos de las mismas, etc., suelen ser consumidos sin embargo, por los parásitos corporales “inferiores”, debido a que la menor evolución de los donantes, convierte los efluvios de las substancias corporales de los mismos, en algo menos depurado y más grosero, aunque apropiado para ellos...

Y ya para terminar, diré que existe un tipo de parásitos corporales que es todavía más elemental que los que acabamos de ver, y que se alimentan de los efluvios que generan otros tipos de substancias, como la carne, que es un alimento menos extendido que la sangre entre ellos..., y del que suelen consumir sus efluvios, según se incinera o quema ésta...

Estos mismos parásitos corporales, suelen alimentarse también con los efluvios sutiles-densos de los cereales, (trigo, cebada, maíz, avena, y otros...), así como con ciertas plantas aromáticas y también ciertas especias, (canela, pimienta, clavo y otras...), e incluso con aceite, vino, leche y sal (de mesa), pero todo a poder ser también..., según se incineran o queman éstos...

Y llegados aquí es preciso aclarar, que los aromas y olores que a nosotros (en esta realidad) nos atraen, a ellos por contra no suelen gustarles..., y a la inversa; es decir, los olores que a nosotros nos repelen y repugnan, muchas veces a ellos no solo los atraen y les gustan, sino que incluso sus efluvios les sirven también de alimento... Un ejemplo de esto que digo, lo constituyen los despojos corporales, es decir, los cuerpos tanto de humanos, como de animales, como de vegetales, pero... ¡putrefactos!, ya que cuando las substancias corporales que componen los mismos, se separan y volatilizan..., producen ciertos efluvios, bastante densos, que les sirven de alimentos a ellos y les ayudan además, a restaurar y recomponer sus cuerpos...

Si pudiéramos ver la realidad en la que los parásitos corporales se mueven, los podríamos encontrar sobretodo..., en los campos de batalla y los conflictos armados, merodeando por los hospitales, cementerios y basureros, así como también en los mataderos industriales de animales..., etc., buscando su comida...
 
 




23. EL REGRESO AL CUERPO DE CARNE

(SEMI-UNIVERSO MATERIAL DENSO SUPERIOR®)

(®SEMI-UNIVERSO MATERIAL HIPERDENSO INFERIOR)

 

Pero debo seguir con el relato, ya que tras conocer todo lo anterior, sentí que volvíamos a continuar nuestro viaje..., en el que una vez hubimos atravesado la densa capa que servía de entorno a todos aquellos seres, ¡ví por fín la Tierra!.

Rápidamente, me encontré entonces descendiendo sobre mi país natal, y acto seguido, sobre la ciudad donde yo residía, para finalmente hacerlo sobre mi domicilio habitual, lugar donde todo había comenzado...

Seguidamente, recuerdo haber visto la imagen de mi cuerpo tendido en el lecho y haber entrado en él..., y desde ese lado ya no recuerdo nada más...

Sí recuerdo, que ya en éste..., ¡todo cambió para mí!, porque sentí que mi ser se comprimía más y más, con objeto de adecuarse al tamaño de mi cuerpo actual...

Yo notaba que una terrible fuerza envolvente me presionaba desde fuera, y como al mismo tiempo que me empequeñecía, iba yo perdiendo inteligencia y conocimientos...

Y así sucedió durante un período de tiempo que no sabría precisar, hasta que la sensación anterior dió paso a otra diferente... Esta vez noté, que aquel cuerpo en el que yo acababa de entrar, adquiría una gravidez extraordinaria, ya que en ese momento yo me sentía como una pesada losa de piedra, imposible de mover...

Al sentir aquello, exclamé; ¡otra vez mi cuerpo de carne...!, y a la vez que decía eso, me palpé mi cuerpo con las manos, recordando con ello de nuevo, las viejas y conocidas sensaciones de mi tacto y de mi piel.

A continuación, noté como venían a mí y se hacían una sola cosa conmigo, un cúmulo de conocidas circunstancias, que me hicieron exclamar de nuevo..., ¡otra vez el tiempo, la familia, las demás personas, el trabajo, la comida, las necesidades corporales, el mundo, el dinero...!, y fué justo en ese mismo instante, en que recuperaba la noción de la realidad y habría los ojos, cuando escuché de pronto una voz como de trueno, que decía: “¡Santiago!”, y ante esa llamada, sentí que cada órgano, cada célula, cada partícula de mi cuerpo, respondía por su lado a la llamada de manera autónoma, y sin contar con mi voluntad...

¿Quién me llama así -me dije-, haciéndome sentir algo tan singular?.

Busqué con la vista en todas direcciones...

“¡Santiago!”, -dijo la voz por segunda vez-, resonando con tal fuerza, que parecía que todo iba a estallar..., mientras yo seguía buscando a derecha y a izquierda, desconcertado...

“¡Santiago!”, -repitió de nuevo la voz...-, y ya comenzaba a inquietarme, cuando de pronto y frente a mí, apareció una luz cegadora que me obligó a taparme los ojos con las manos.

Pero cual no sería mi sorpresa, al comprobar que aquella luz las atravesaba... y que lo mismo les sucedía a mis párpados..., haciéndo inútil toda protección.

Entonces comprendí que me hallaba ante algo muy superior a lo humano...

“¡No temas, soy el Señor!”, -dijo la voz-, y en ese mismo instante todo cambió; porqué sentí sobre mí una paz y una alegría que me resultaban muy familiares, por haberlas experimentado yo antes en las moradas de el Padre (Dios), cuando estuve en su presencia...

Ya que al sentir aquellas maravillosas sensaciones, es cuando vinieron a mi mente las palabras que pronunció, cuando al preguntarle en que consistía el trabajo que yo iba a realizar aquí en la Tierra, Él me contestó: “Ten confianza en Mí, hijo mío..., allí te lo diré ...”.

Ahora comprendía el significado correcto de sus palabras... las cuales querían decir, que cuando yo volviera a la Tierra, allí vendría Él también y me lo diría...

Y tal como me anunció cumplía..., viniendo al universo material hiperdenso, donde yo me encontraba ahora...
 
 




24. LA MANIFESTACIÓN PERSONALIZADA DE EL PADRE (DIOS)

(SEMI-UNIVERSO MATERIAL HIPERDENSO INFERIOR)


Porque fué en ese mismo momento, cuando frente a mí y en lo alto, apareció una majestuosa figura de forma humana, que se hallaba sentada sobre un gran trono.

Tanto la figura, como el trono donde se sentaba, eran de pura luz, pero de una luz que aquí no existe, porque poseía una blancura infinita e inmaculada, e intuyéndose única, contenía en sí misma, toda la energía que pueda imaginarse...

Debo aclarar no obstante, que nuestro Padre Divino no tiene forma definida, ya que Él es principio de toda forma, pero cuando se manifiesta, puede adoptarla si lo desea, y esta vez lo hacía con la de hombre, como pude ver a pesar de la intensísima luz que su imagen despedía...

De aspecto relativamente joven, ya que representaba solo unos cuarenta años de edad, llevaba barba bifurcada en dos en el mentón y el cabello largo.

Iba vestido con una túnica y sobre ésta un gran manto, que le daban un aspecto regio y majestuoso...

Permanecía sentado en posición erguida, pero atenta hacia mí, manteniendo sus manos apoyadas en los brazos del trono.

Sobre su cabeza llevaba una diadema única..., pues iba adornada con...¡Estrellas del firmamento!, sobresaliendo por su tamaño y belleza, la que adornaba el centro de su frente, la cual, emitía unos destellos de luz que anonadaban al mirarla, adivinándose en ella, un poder y majestad ilimitados...

Y de sus ojos, brotaban impresionantes, dos haces paralelos de energía, que aumentaban paulatinamente de grosor al proyectarse hacia el infinito... Yo supe... ¡Sentí!, que aquellos potentísimos ojos, auscultaban todos los universos creados, llegando hasta los rincones más recónditos sin que nada se sustrajera a ellos... Como también supe, que de las estrellas de su frente, salen los poderosos pensamientos que construyen y mantienen los complejos planos de la existencia...

Al ver aquello..., una solemne admiración se apoderó de todo mi ser... ¡Oh, Dios mío!, ¡Cuánta belleza había en Tí!, ¡Ojalá mis hermanos y hermanas de la Tierra pudieran captar que estoy diciendo la verdad, y asimilaran un poco, tan solo un poco, de la grandiosa Perfección que posee su Padre Divino!.

Y es justo que aquí se diga, que cuando mi vista llegó a tu rostro, era tal la blancura, tal la pureza que había en él, que noté que estaba profanando con mi mirada, lo más Grande y Sagrado que existe...

Entonces me sentí sucio y bajé la vista avergonzado..., pensando que yo no era digno de estar ante Tí, más entonces Tú, ¡Padre mío!, me sonreíste, y comprendí la exquisita sencillez de tu Ser, y la imponente grandeza de tu corazón, al admitirme en tu presencia, mientras me comunicabas aquel mensaje: “Santiago, hijo mío, has sido escuchado y desde hoy..., estarás a mi servicio”.

¿Qué puedo hacer yo por Tí, Padre mío?, -te pregunté-, y Tú me contestastes: “Darás testimonio de Mí, y ayudarás a la humanidad...”.

Me llené entonces de gozo al saber que sería tu testigo, y que podría hablarle al mundo de TÍ y de tu auténtica VERDAD, porque viéndote y conociéndote como yo lo hacía en aquel momento, comprobaba que no se hacía justicia contigo, y que muchos de tus hijos e hijas ignoraban tu Perfección y la de tu Obra, así como el profundo Amor que sientes por ellos...

En cuanto al trabajo de que me hablabas..., todavía recuerdo, cuando desconcertado te dije, “pero Señor, ¿qué puedo hacer yo solo ante la humanidad?, ¡la humanidad es muy grande, Señor...!”.

Tú sonreíste regocijado con mi respuesta y replicaste: “¡Yo te ayudaré...!”, a la vez que blandías suavemente tu mano derecha, en señal de apoyo...

Y mientras contemplaba admirado la blancura maravillosa de tu cuerpo de luz, oí de nuevo tu voz diciéndo, “Porqué ya irás encontrando hermanos y hermanas tuyos que Yo pondré en tu camino, ellos te creerán y te darán su ayuda..., y entre todos lo hareis”.

Entonces yo no comprendí enteramente lo que Tú querías decirme, porque faltaban las instrucciones que Tú te reservabas para darme más adelante, a la vez que me formabas según tu deseo.

Luego dijiste: “Porque dos años faltan”, y pensando que era un plazo para mí pregunté: “¿Quieres decir Señor, que voy a vivir dos años? ”, no era ése el sentido de tus palabras, pues continuaste; “pasado ese tiempo..., tengo previsto Yo, el final de la actual generación tal como la conoceis ahora”.

Tus palabras me sobrecogieron y te miré con ansiedad...

Extendiste tu mano derecha y de pronto sobre ella, apareció un astro hermoso y redondo que yo reconocí, “¡Es la Tierra!” -dije-, pero comprobé que la figura de la misma era luminosa y etérea, de textura similar a los luminosos cuerpos, que emplean los espíritus para manifestarse...
 
 




25. HABLANDO CON EL ESPÍRITU DE LA TIERRA

(SEMI-UNIVERSO MATERIAL HIPERDENSO INFERIOR)

 

Comprendí entonces, que aquel astro luminoso era en realidad, la manifestación del espíritu de la Tierra.

Y en aquel momento, capté un intenso sentimiento de amor que procedente de él venía hasta mí y que hizo que nuestros espíritus se estrecharan en un inolvidable abrazo... ¡Un abrazo entre hermanos!.

Y su espíritu le habló al mío y al hacerlo, comprendí todo aquello que a lo largo de la experiencia, había ido yo viendo y conociendo sobre la terrible negligencia, que la sociedad humana ha cometido (y que en algunos aspectos es ya irreversible), al contaminar gravemente, tanto “psíquica” como “fisicamente”, al hermano que tan amorosamente nuestro Padre (Dios), le había confiado...

Porque no hay que olvidar, que aquel ser cuyo espíritu me hablaba, es decir, la Tierra... es un hijo más de Dios, y por lo tanto, ¡También nuestro propio hermano...!

Fué muy intenso el diálogo que nuestros espíritus mantuvieron, ante la tierna mirada de nuestro Padre (Dios); que por un lado se regocijaba al contemplarnos, pero que por otro, su Justicia escuchaba la angustia con la que la Tierra me decía: “¡Sufro mucho hermano, porque yo capto con detalle... el egoísmo y la crueldad con el que tantos y tantos hermanos mayores, (se refería a los seres humanos), tratan a sus hermanos pequeños (animales, vegetales, minerales, gases...)!, y aunque soy consciente de que estoy obligado, como entorno o medio ambiental que soy, a contribuir con mi sacrificio y mi renuncia, a la evolución de todos ellos, (se refería al deterioro natural y a la explotación ordenada de sus recursos), siento como se van agotando ya mis fuerzas...”, y prosiguió: “Por otra parte, con sus conductas desordenadas, esos hermanos han acrecentado todavía aún más, su presión sobre mí, (se refería, a la influencia negativa del manto de seres parásitos que los humanos hemos formado, y que lo cubre...), lo cual hace, que cada vez sea más duro mi camino...”, y exclamó: “¡Hermano, yo no puedo hablarles..., pero diles tú a todos, que como ser vivo que soy..., las erróneas conductas humanas mayoritarias, me están asfixiando!”, y una vez pronunciado ese angustioso llamamiento... aquel hermano guardó silencio...

Y Tú, ¡Padre mío!, que mientras hablaba aquel espíritu hermano, asentías suavemente con tu noble cabeza a sus palabras, anunciaste entonces: “Todos los que aquí vivís (se refería a los habitantes de la Tierra) lo experimentareis, todo cambiará, Yo tengo previsto que así sea”.

Tus palabras nos llenaron de alegría a los dos espíritus que allí estábamos, por la tanscendencia de la buena nueva que anunciabas. Pero luego, yo recordé las duras escenas que había contemplado y vivido en algunos momentos de la experiencia, y que sucedían en la Tierra... Y con ellas, se llenó de tristeza mi corazón...

Más Tú, ¡Padre mío!, al verme triste atajaste: “No te apenes hijo, Yo te aseguro que también tendrás momentos de gran alegría”, y al decir esto, me sonreíste... y el AMOR me embriagó, porque entonces ví, ¡Padre mío!, que Tú eras el AMOR... 

Y en ese momento conocí, cual fué, es, y será..., la verdad más grande que jamás pueda transmitirse: ¡Nuestro Padre Divino, es el AMOR!, y aunque Él sea también el Poder y la Justicia, que con la terrible fuerza de su pensamiento levanta o destruye universos enteros, todo enteramente en Él, está modulado por el AMOR..., porque no lo olvideis hermanos: ¡Dios es el AMOR, y el AMOR es el origen de todo cuanto existe...!.

Pero debo volver de nuevo a tu mensaje: “Aunque no quiero ocultarte Santiago, que también tendrás que soportar momentos amargos y de intenso sufrimiento” -me dijiste-, “Momentos duros, porque tu misión es dura”.

“Debes saber hijo Mío, que no te van a creer cuando cuentes todo esto..., y que la mayoría de tus hermanos no te van a reconocer, ni a saber quien eres tú, en realidad...”.

Y en ese instante, pasaron ante mí unas escenas que yo contemplé impresionado, escenas mías y de la incomprensión del mundo y sus efectos, que quedaron grabadas en mi espíritu, y a la vez borradas de mi memoria actual..., pero que yo decidí aceptar, por amor hacia Tí y a tu Magna Obra.

Acto seguido, una misteriosa fuerza me aproximó más a Tí, para darme la que ha sido y será, mi norma suprema de conducta: “Vas a volver de nuevo al mundo, pero escucha bien lo que voy a decirte”, y en ese instante tu voz se hizo más pétrea, más firme... “Te digan lo que te digan..., te encuentres con lo que te encuentres..., te suceda lo que te suceda, ¡no te dejes influir por nada ni por nadie!, pasa siempre por encima de todo y de todos, ¡porque allí me tendrás a Mí!”.

“Yo te enseñaré a pensar según sea mi deseo..., oiré por tus oídos y veré por tus ojos”, “¡Yo pondré mi palabra en tu boca, y tus hermanos y hermanas, me escucharán!”.

Entonces Tú te señalaste el pecho con la mano, en la actitud de aquel que brinda todo su apoyo... y proseguiste, “¡Confía solo en Mí, hijo mío...confía solo en Mí!, porque Yo te protegeré de todo...”. 

Y al pronunciar estas últimas palabras..., su voz resonó en todos los universos, formidable y potente como el trueno...

“¡¡ YO TE PROTEGERÉ DE TODO...!!”

Y aún todavía persistía el eco de ellas, cuando su imagen desapareció de mi vista y el silencio se hizo de nuevo en mi habitación.

Y yo, perplejo..., fuí tomando contacto de nuevo poco a poco, con nuestra realidad...
 
 




4. ENTRE LA PRIMERA Y LA SEGUNDA

EXPERIENCIA ESPIRITUAL...


Y así acababa la que pasaría a ser, “la primera experiencia espiritual” y a la vez, la iniciación de mi actual existencia al mundo del espíritu...

También supondría, entre otras muchas cosas, una nueva vida para mí..., así como el hallazgo de la auténtica felicidad transcendente, que yo tanto anhelaba...

Pero esos logros y otros muchos más, no me han llegado por sí solos y a título de regalo..., sino que han exigido por mi parte una serie de esfuerzos y de sacrificios considerables..., moneda esa, que es necesaria pagar para conseguirlos, según lo disponen las auténticas leyes del espíritu.

Incluso estos sacrificios que comento y que ahora veo como necesarios..., también forman parte del fruto conseguido, ya que si retrocedo hacia el pasado me encuentro con que yo no estaba concienciado, ni sabía nada de todo eso..., y es que tras experimentar la primera experiencia espiritual y sin yo darme cuenta, estaba avanzando numerosos pasos en el camino del espiritu...

Pero antes de reseñarlos, pasaré a hacer ahora un corto inciso, para satisfacer la posible curiosidad que el lector o lectora pueda tener respecto a la duración de la experiencia en sí..., diciendo que la misma supuso para mí en aquellos universos; tanto por su intensidad, como por su duración, el equivalente a una vida entera de la Tierra, o quizás más aún..., pero todo esto sin embargo en este universo, y medido con el tiempo de la Tierra, ¡apenas duró diez minutos!, algo que visto desde nuestra perspectiva actual, no tiene explicación...

Y una vez hecho este inciso y siguiendo el hilo de la narración..., diré que tras recordar el contenido global de la experiencia, (puesto que algunos detalles me han ido viniendo posteriormente), y viendo la transcendencia de los temas de la misma..., pasé por una corta etapa (pero etapa al fín), en la que una especie de sentimiento o emoción interna me sobrevenía algunas veces, cuando pensaba en ella.

Era una emoción muy singular, ya que casi sin palabras, me sugería lo importante que yo era por haber tenido aquella experiencia... “Eres muy importante” -parecía hacerme sentir aquello...-, y hasta en ciertas ocasiones aún iba más lejos: “Eres más importante que los demás...”, ¡Fíjate en este detalle! (y me hacía recordar un determinado fragmento de la experiencia), ¡Fíjate en aquel otro detalle!, (y me hacía recordar otro fragmento de la misma...).

Y hubo algunos momentos en los que influido por ella y con mí “ego” humano engordado, llegué a pensar que yo era realmente importante, y que la experiencia había quedado supeditada a mi propia medida...

En esos momentos no me daba cuenta , de que la importancia en el espíritu hay que ganársela, demostrando nuestra valía al servicio de Dios y de su Creación... ¿Y qué servicio prestaba yo a Dios y a su Creación, siendo un cómodo militante de una religión organizada, llena de dogmas antinaturales?.

Pero tenía que pasar por ello, y pasé...

Hoy sé, que aquellos sentimientos internos eran en realidad inducciones emocionales, (puesto que yo experimentaba sentimientos que no eran míos), fruto del trabajo de los parásitos “psíquicos” que trataban de convertirme así, en una especie de engreído espiritual, cuya meta quedara solo en rememorar la experiencia una y otra vezpara mis adentros..., y en sentirme por ello, superior..., ¡en vez de divulgar la verdad..., y dedicarme a ayudar a los demás...!.

Pero no iba a resultar tal como ellos pensaban, porque poco más tarde y buscando personas con las que dialogar sobre estos temas, (aunque sin contar todavía yo el mío...), comencé a darme cuenta de que la mayor parte de ellas no creían en otras realidades, y las pocas que creían, tenían todavía algunas dudas al respecto, mientras que yo sin embargo, no tenía ya ninguna...

Aquello me ayudó a ver más claro..., porque entonces recordé que poco tiempo atrás, yo me encontraba exactamente igual que ellas..., lo que me hizo dar cuenta de que en este aspecto todos somos iguales, y que en mí caso concreto lo importante no era yo, ¡sino la información que poseía!.

Eso me hizo avanzar un paso (aunque de forma inconsciente), en mi progreso espiritual...

Algún tiempo más tarde, me dí cuenta también de que yo había pasado a creer a ultranza en las otras realidades al recibir esa información, o lo que es lo mismo, ¡gracias a la experiencia!, lo cual me llevó a deducir, que las experiencias espirituales (o paranormales) no eran un fín en sí mismas, sino solo un medio..., un valioso medio para abrir los ojos a las personas y despertarlas a la verdad de las otras realidades...

Con esa deducción (y sin darme yo cuenta tampoco), acababa de avanzar otro paso en el camino del espíritu...

Y ahora entendía, porque muchas personas en un cierto momento de su vida, víven un trance o experiencia espiritual, que aunque la mayoría de las veces es breve, constituye una clara llamada hacia las otras realidades..., aunque por tratarse (como digo) de detalles sutiles, pasen desapercibidos entre el ruido y el movimiento de esta realidad nuestra, y acaben siendo desestimados o tenidos por “casualidades”... ¡Cuántas ocasiones desperdiciadas por esa nefasta excusa!, ¡Ah, si al menos analizáramos por un momento ciertos detalles de nuestra vida cotidiana, que parecen insignificantes y casuales, pero que son en realidad..., grandes y certeras oportunidades!.

Y observar todo esto me hizo comprender, que no es lo más importante en las experiencias espirituales, la longitud o duración de las mismas, así como tampoco, su espectacularidad..., sino la oportunidad del momento en que suceden éstas, en relación a lo que nosotros estemos viviendo entonces..., ya que existen ciertos momentos críticos en nuestras vidas, en los que un simple detalle insignificante..., puede serlo “todo” para nosotros...

Y esto que pensaba, ya me estaba haciendo avanzar un paso más en la evolución espiritual...

Pero debo aclarar, que cuando yo razonaba esto último..., ya habían transcurrido algunos meses desde que tuvo lugar la primera experiencia espiritual, así como también debo decir, que los razonamientos que voy exponiendo se iban sucediendo repartidos en el tiempo, pero yo los voy resumiendo y expresando juntos..., para mejor comprensión del proceso general...

Y siguiendo el hilo de los acontecimientos y una vez comprendidas todas esas cosas que antes expresaba..., así como viendo el valor relativo y no absoluto, que tenían las experiencias espirituales, decidí dar también a la mía el valor que le correspondía, es decir, que opté por tenerla en cuenta... sin dejar de buscar y profundizar en la verdad, con mente abierta y a través de todos los canales a mi alcance..., evitando de esa forma, el peligro que siempre existe de quedar detenido en las experiencias espirituales, y no seguir avanzando posteriormente en el largo camino de evolución espiritual y de ayuda a los demás, que siempre queda por delante...

Haciéndolo así..., esa vez sí me acogí a los magistrales consejos que nos daba “Cristo”, el Hijo-Hija Divino, cuando hace dos mil años estuvo encarnado en la Tierra, y a los que yo me refería en el capítulo de “LOS ANTECEDENTES”, cuando comentando algunos de los muchos errores que yo había cometido, decía: “Porqué a pesar de ser católico; no pedí, no busqué, no llamé, (como decía Jesús), conocer la auténtica Verdad...etc.”, consejos cuyo texto completo está recogido en el Nuevo Testamento, (Evangelio de Mateo, capítulo 7, versículos 7 y 8 ), donde dice Jesús: “Pedid, y se os dará; buscad, y hallareis; llamad, y se os abrirá...”, “porque todo aquel que pide, recibe, y el que busca, halla, y al que llama, se le abre...”

¡Pues bién...!, a pesar de que yo entonces todavía era católico, decidí no seguir aceptando por más tiempo como válidas las antinaturales y manipuladas respuestas, que la Iglesia Católica daba a mis inquietudes internas, y que no me coincidían en modo alguno, con lo que yo había vivido y escuchado en la experiencia espiritual...

Así que renovando todo aquello que yo había dicho a nuestro Padre Divino, poco tiempo antes de sobrevenirme la experiencia: ¡Pedí...!, ¡Busqué...!, ¡Llamé...!, con todas mis fuerzas, conocer (si esa era su voluntad), la auténtica Verdad..., no importándome lo dura que pudiera resultarme ésta, ni tampoco los sacrificios que yo tuviera que realizar para llegar a conocerla...

Y al mismo tiempo que hacía todo esto, yo renovaba una vez más toda mi confianza en Él y solamente en Él..., por la sencilla y maravillosa razón, de que Él era, y es... ¡la VERDAD misma!.

Y fué entonces, cuando comenzó para mí una significativa búsqueda de la verdad, guiado por nuestro Padre Divino... Búsqueda que ya me había anunciado Él con aquellas palabras: “Vas a volver de nuevo al mundo, pero escucha bién lo que voy a decirte”, “Te digan lo que te digan..., te encuentres con lo que te encuentres..., te suceda lo que te suceda, ¡no te dejes influir por nada ni por nadie!, pasa siempre por encima de todo y de todos, ¡porque allí me tendrás a Mí!”. “Yo te enseñaré a pensar según sea mi deseo..., oiré por tus oídos y veré por tus ojos”, “¡Yo pondré mi palabra en tu boca, y tus hermanos y hermanas me escucharán!”.

Y lo que estas palabras querían decir, era que Él se reservaba el derecho de formarme, tanto a nivel personal como a nivel intelectual, según fuera necesario para realizar sus planes a través de mi persona. Él me enseñaría a pensar -me decía-, según fuera su deseo..., es decir, mis pensamientos, mis reacciones, mi carácter, mi forma de ser en suma... serían modelados por Él, para que reaccionaran según su voluntad.

De esa forma y una vez preparado intelectualmente, ya estaría en condiciones de poder trabajar para Él... “Santiago, hijo mío, has sido escuchado y desde hoy..., estarás a mi servicio”, (me había dicho antes...).

En cuanto a mi formación intelectual, Él lo había dejado claro: “Oiré por tus oídos y veré por tus ojos...” -comentaba-, lo cual significa que Él me guiaría hacia la información adecuada en cada ocasión, siendo yo el que paso a paso tendría que analizarlo todo con mi mente y en completa libertad, lo cual supondría también caer en mis propios errores y tener después que rectificarlos..., pero esa era la única forma de adquirir con el tiempo, el preciado don del “discernimiento”, que solo se consigue con el trabajo y el sacrificio de uno mismo.

La forma de analizar la información, así como la de interpretarla, se llevaría a cabo según las normas del discernimiento espiritual y no según las normas morales y sociales de la Tierra, (que se hallan influídas por todo tipo de intereses y condicionamientos humanos), cosa que había quedado igualmente muy clara: “¡No te dejes influir por nada ni por nadie!, pasa siempre por encima de todo y de todos”, que Yo personalmente desde tu interior, te haré ver lo que es correcto y también aquello otro que ya está viciado y es incorrecto..., -quería decir-, pero a tí te corresponderá siempre tomar la decisión final de aceptar lo correcto o pasar por encima de lo incorrecto..., decisión que si ha sido justa, (usando el análisis y el discernimiento apropiados), Yo apoyaré con toda mi Potestad, contra todo y contra todos..., (o lo que es lo mismo), “¡porque allí me tendrás a Mí!”.

Y con respecto a lo que ya está hecho, aquello que estoy haciendo (incluído este escrito), y lo que pueda hacer en el futuro, (siempre que no me aparte del camino correcto), ya lo dejó también muy claro nuestro Padre Divino: “¡Yo pondré mi palabra en tu boca, y tus hermanos y hermanas me escucharán!”. Así, que todo lo que yo administro (procurando hacerlo con todo mi amor y dedicación...), es Su Palabra y no la mía..., es Su Verdad y no la mía..., porque soy plenamente consciente de que todo aquello que conozco y razono, Él y solo Él, me lo dá..., puesto que yo por mí mismo, ¡no soy ni tengo nada...!.

Y todos estos puntos que acabo de exponer, y que constituyen una singular modalidad de “simbiosis” entre: La Energía, la Inteligencia, la Luz, la Justicia, el Amor, la Voluntad del Padre Divino y ... mi pobre e insignificante persona, comenzaron poco a poco a dar sus frutos, siendo el primero de los mismos, aquel preciado don del cual he hablado antes o “discernimiento”. Ya que cuando a base de trabajo, tanto espiritual como intelectual, y sacrificando muchas cosas de mí mismo o personales, logré asimilar mi carácter y puntos de vista a los planes que nuestro Padre (Dios) tenía proyectados para mi humilde persona..., aprendí a saber aplicar las normas del discernimiento espiritual, a toda la ingente cantidad de información, que de la mano de Aquel que me honra siendo mi Guía y Maestro, me iba llegando...

Libros especializados modernos y antiguos, revistas de todo tipo, programas de televisión y radio, audición de conferencias diversas, contactos personales, consulta de bibliotecas, reflexiones conscientes (que no meditaciones), observación del maravilloso trabajo que nuestra Madre Divina realiza con todos sus hijos y cuyo colectivo denominamos Naturaleza..., y silencio, mucho silencio y quietud interna (que no meditación -repito-), para escuchar en mi interior al corazón de nuestro Padre (Dios) y de nuestra Madre (Dios)..., fueron algunas de las actividades que yo llevé a cabo en aquella etapa y que junto a otras más complejas..., vengo realizando desde entonces en mi vida cotidiana...

Como resultado de aquella intensa etapa, y hecha una primera selección entre los apuntes que yo suelo tomar de mis actividades, surgiría un primer borrador que junto con otras ampliaciones posteriores y con el paso del tiempo, llegaría a ser la base de mi primer escrito; un pequeño y modesto librito al que yo llamaría, “El Libro de la Verdad”.

Pero antes de que este escrito se hiciera realidad; todavía me aguardaban algunas sorpresas..., la mayor de las cuales sería sin duda alguna, ¡una nueva experiencia espiritual!, vivencia a la que yo denomino ahora: “La segunda experiencia espiritual”.

Esta segunda experiencia, que de momento no voy a relatar, ya que trataré de darla a conocer más adelante, incluída en su propio contexto... me sobrevino en unos momentos bastante críticos para mí, ya que mi situación como militante católico que yo era entonces,se encontraba al borde de la ruptura definitiva con la Iglesia Católica, a la cual yo había pertenecido durante toda mi vida.

Comprendo ahora perfectamente, la reticencia y desconfianza que muestra la mayoría de las personas que pertenecen a las religiones organizadas, cuando escuchan algo o alguien que no está de acuerdo con los principios de las religiones que profesan, y más todavía, cuando en su país (como es el caso de España), dicha religión está institucionalizada o ha sido durante muchos siglos declarada “oficial”. Y digo que comprendo a dichas personas..., porque yo también he sido uno de ellas hasta hace muy pocos años, y sé hasta que punto están obnubiladas y sugestionadas por los principios de las mismas...

Ya he ido hablando al explicar la experiencia, de los problemas que yo iba teniendo continuamente, debido a la gran influencia o sugestión que yo llevaba grabada en mi mente y que definía más atrás como: “La deficiente instrucción religiosa que yo había recibido de la Iglesia Católica”, (apartado “CARA A CARA CON LA MUERTE”, del presente escrito), así como de los problemas derivados de las políticas que emplean dichas religiones, tratando de asustar con juicios terribles, infiernos eternos, separaciones de Dios también eternas, etc., o en el caso de algunas religiones orientales, con reencarnaciones posteriores de personas en cerdos, ratas, o vegetales... ¡que tanto les dá...!, al que no cree lo que ellos desean o plantea preguntas a los que controlan dichas religiones, que les parecen provocadoras o peligrosas, para el status económico y de poder, de las mismas...

Y es que yo he tenido la suerte de ser un testigo de excepción de todos estos problemas, tanto allí en el otro lado..., como ya expliqué en detalle al contar la primera experiencia espiritual, como aquí en éste..., en el espacio de tiempo que media “ENTRE LA PRIMERA Y LA SEGUNDA EXPERIENCIA...”, que es precisamente el enunciado del presente capítulo...

Miedo, un terrible miedo tuve allí en el otro lado..., y miedo, aunque no tan terrible (porque acabé superándolo), tuve aquí también..., ya que, ¡por dos veces entré y salí de la Iglesia Católica!.

La primera vez que salí de ella fué al comprobar, por medio de datos históricos contrastados, aquellas informaciones que incluí más tarde sobre este tema, en mi primer escrito o “El Libro de la Verdad”, y que algunos años después han sido corroboradas por varios libros de historiadores y periodistas de renombre, los cuales dicen ahora, lo mismo que yo dije hace ya varios años...

Informaciones aquellas, que me hicieron sentir vergüenza de haber pertenecido a dicha Iglesia en el momento de descubrirlas, y que cuentan además con el agravante de haber sido yo guiado por nuestro Padre Divino para investigarlas..., ¡sin comentarios!.

No obstante todo esto, y una vez fuera de la Iglesia..., tuve miedo de haber dado aquel paso, que contrastaba con la enorme corriente intelectual que contaba con una tradición de dos mil años atrás, y retrocedí momentaneamente por cobardía, a sentarme otra vez en los bancos de las iglesias, y así sentirme de nuevo “arropado” por la presencia de las demás personas..., puesto que no me atrevía a nadar yo solo, contracorriente...

Pero algo había cambiado en mi interior y ya nada era igual; porque entonces comprobé que yo estaba en los templos sin estar..., y rezaba sin rezar..., es decir, mi cuerpo entraba en ellos pero mi espíritu permanecía fuera..., y mi boca musitaba oraciones, pero mi sentimiento no las seguía...

Y es que en realidad, mi espíritu echaba de menos la situación anterior, porque veía, que el ritual y el formulismo que llevan implícito las religiones, no podía sustituir en modo alguno, a la naturalidad y a la sencillez del trato directo con Dios..., por lo que tuve que rendirme a la evidencia, y reconocer que las religiones ya estaban desfasadas para mí.

Y por segunda vez salí de la Iglesia Católica, superando mis miedos y mis cobardias, ¡pero esa vez definitivamente...!.

Y a partir de aquel momento, ya no he vuelto a pertenecer a ninguna religión, aunque reconozco que las religiones organizadas tienen sus motivos de existir y cumplen su cometido..., pero en lo que a mí respecta, al igual que los que se sientan capaces como yo de nadar contracorriente, prefiriendo asirse directamente a la mano del Creador para que Él mismo nos enseñe a ser libres... ¡ya no las necesitamos!.

Aunque es preciso decir aquí..., que la que yo llamo “la segunda experiencia espiritual” (la cual me sobrevino precisamente por entonces), tuvo mucho que ver con esta decisión..., ya que aparte de las valiosísimas informaciones que dicha experiencia me aportó, también me trajo con ella, toda la fuerza espiritual que yo necesitaba en aquellos momentos críticos, para tomar varias decisiones importantes...

Una de ellas, fué la mencionada ruptura definitiva con la Iglesia Católica y por extensión..., con todas las demás religiones organizadas que poseen una estructura económica y de poder.

Otra decisión importante que también tuve que tomar entonces, fué averiguar el destino que yo debía de dar a las experiencias espirituales, ya que una vez vividas las dos y viendo el enorme caudal de información que las mismas contenían, hube de preguntarme que debía hacer yo con todo aquello..., ya que como he dicho antes, todavía no contaba a nadie lo que me había sucedido...

Tan solo a nivel privado había contado algo..., incluyendo a mi familia paterna y a la mía propia, así como también había consultado a varias personas aparentemente especializadas en estos temas y que por tradición, (yo entonces era uno más en seguir la tradición...), piensa la gente que han de saber del espíritu y que pueden ayudarnos a resolver dudas o problemas: Sacerdotes católicos y protestantes, monjes de monasterios, parapsicólogos, videntes y un psiquiatra.

A todos ellos pregunté, aunque solo al principio y nada más ocurrirme la primera experiencia, ya que, ¡porque no decirlo!, yo tenía mis dudas... puesto que todavía desconocía muchos detalles de la experiencia y además, no sabía nada de este tema...

Repasando ahora brevemente el resultado de aquellas consultas, diré que los sacerdotes católicos, salvo muy raras excepciones, siempre cargaron las tintas con el demonio, puesto que según casi todos, era el demonio el que estaba detrás de la experiencia, y yo debía olvidarla. ¡No digamos ya nada de los pastores protestantes!, porque todos ellos sin excepción, no querían ni oir hablar de esto, ya que casi pensaban que yo era el demonio...

Los monjes (en general) fueron más diplomáticos, y en los monasterios abundaron los consejos de que olvidara todo esto, para “no tener que sufrir mucho...”. 

Los parapsicólogos fueron otra cosa, pero por desgracia, siempre encarada hacia el escepticismo y dando explicaciones técnicas para la experiencia, (por no decirme claramente que yo mismo me la había producido), ya que salvo pocas excepciones, no creían en el espíritu, por lo que casi siempre seguían la más pura línea científico-materialista. De los sacerdotes católicos que son a la vez parapsicólogos y que existen varios en nuestro país, más vale no hablar, porque... ¿cómo se puede creer en el espíritu, al cual dedican toda su vida a través del sacerdocio..., y al mismo tiempo dar una explicación científico-materialista a las experiencias espirituales?.

Los videntes y mediums sí creían en el espíritu, y a través de todos (salvo algún raro caso), siempre obtuve mucha ayuda moral, tanto de ellos como de los hermanos que a su través se manifestaban, es decir, los que residen en otras realidades; los cuales, me confirmaron la veracidad de mí experiencia, e incluso, hubo quien fué testigo de mi paso por allí...

Yo no obstante, siempre fuí muy precavido y procuré en esos casos, ser lo más objetivo posible y no dejarme llevar de la excesiva credulidad, sino más bién dejar que los acontecimientos siguieran su propio curso, y que el paso del tiempo confirmara o desestimara cada cosa.

Sí me gustaría sin embargo dar desde aquí las gracias, tanto a los hermanos videntes como a los hermanos mediums, y también a todos aquellos hermanos que desde su propia realidad, me dieron en aquellos momentos tan críticos para mí, su apoyo y su comprensión..., ¡gracias a todos, hermanos...!, ¡y gracias también a nuestro Padre Divino, por permitir que tuvieran lugar esos encuentros!.

Y como último resultado de aquellas consultas y de forma breve, diré que a pesar de ser un científico, el psiquiatra al que fuí entonces, también resultó ser un gran profesional, ya que después de escuchar la experiencia y analizar mi personalidad, (con unos “tests” impresionantemente largos por cierto...), me dijo que existía más de un noventa y cinco por ciento de probabilidades, de que la experiencia fuera auténtica. No tuvo reparo en reconocer sin embargo, que la ciencia “oficial” está todavía muy verde en este tipo de fenómenos, y que quizás en el futuro, pueda dar algo más de ayuda a los casos similares al mío...

Esta postura le honró sobremanera..., y como científico y persona dejó con ella constancia de su sinceridad, sensatez y gran humildad..., ¡ojalá fueran así algún día, todos nuestros científicos!.

Y en cuanto a mi personalidad, y valoradas todas las exhaustivas pruebas a las que me sometió, (y que por cierto me mostró con sus gráficos correspondientes), éste fué su diagnóstico (y es textual): “Tal como se puede apreciar en estos gráficos..., puedo asegurarle que su salud mental es excelente..., ¡está usted mejor que yo mismo..., señor Santiago!.

Y vistos los resultados de mis consultas, y volviendo de nuevo a la decisión de que hablaba al principio..., ¿qué debía hacer yo con aquellas experiencias y con la enorme cantidad de información, que a través de ellas, estaba descubriendo?.

Dos posibles caminos se abrían ante mí, en aquellos momentos: El más sencillo de ellos consistía en guardar para mí, tanto las experiencias como toda aquella abundante información..., con lo que yo tenía asegurado el conocimiento profundo del tema espiritual y las directrices a seguir en mi actual vida, incluyendo la posibilidad de poder diseñar yo mismo mi futuro, en función de las reglas y leyes universales que rigen en todos los universos a la vez, y que yo conocía.

Asimismo conocía también, por haberlo experimentado yo mismo, el secreto que se oculta tras la muerte y el modo correcto de enfocar tanto ese momento mismo, como lo que sigue a continuación..., todo ello sumamente crítico y vital...

Pero sobre todo, yo había tenido el inconmensurable honor de conocer a Dios en sus principales manifestaciones, y eso por sí mismo, ya suponía el mayor tesoro al que todos nosotros podemos aspirar...

Todo parecía pues muy alagüeño y favorable para mí..., ya que no exigía realizar ninguna maniobra expuesta ni trabajosa por mí parte. Solo había que seguir viviendo igual que hasta entonces, y ya estaba...

Y si he de ser sincero, a punto estuve de hacerlo de ese modo, pero... hubo un detalle que al yo recordarlo, hizo que las cosas cambiaran...

Yo recordaba con emoción, aquella expresión tan amorosa del Padre (Dios) cuando me hablaba de sus hijos..., y el enorme anhelo con el que deseaba tenerlos a todos (incluyendo a los que ahora se alejan de Él y le insultan con su ingratitud), de nuevo a su lado...

También recordaba, la ignorancia que sobre su auténtica Personalidad y Sentimientos, existe hoy en la Tierra..., provocada por la manipulación egoísta y malintencionada de algunos de sus hijos...

Y al recordar todo aquello, algunas consideraciones en forma de pregunta, vinieron entonces a mi mente y a mi corazón... ¿Quién transmitirá a esos hijos, el altruísta y maravilloso amor que siente su Padre Divino por ellos, si yo no lo hago...?, ¿Cómo podré pagar lo que con tanta largueza y desprendimiento se me ha dado, si ahora yo me desentiendo de todo...?, ¿Acaso con mi sola y propia satisfacción, puedo yo suplir la ignorancia que sobre el auténtico y Divino “Ser” de Dios, existe actualmente en la Tierra?.

Y sín pensarlo más, desestimé definitivamente el camino que era sin embargo, el más fácil para mí, y elegí el otro camino que entonces se me ofrecía, aún a sabiendas de que me resultaría más difícil de seguir...
 
 




1. LA PUBLICACIÓN DE LAS EXPERIENCIAS ESPIRITUALES


El camino que yo había elegido, consistía en compartir con todo el mundo y con todos los medios a mi alcance, tanto las experiencias espirituales, como la extensa información de que disponía yo entonces...

Yo le hablaría a mis hermanos y hermanas de la Tierra, de la grandiosa Perfección y Belleza que posee su Padre Divino..., así como también, de la auténtica verdad de su “Ser” y la de su Magna Obra de Creación...

Y fué entonces, cuando sin saber lo que tendría que hacer, ni como lo haría..., me lancé hacia adelante con toda la fuerza de mi voluntad, al estilo de cierto dicho de la sabiduría popular (que por cierto encierra una gran verdad), que afirma... “dice Dios: Ponte en movimiento, y Yo te ayudaré...”.

Y yo me puse en movimiento... Y como resultado de mi decidida voluntad por la acción, una idea comenzó a tomar cuerpo en mi mente poco a poco..., ¿y si yo hiciera un escrito resumiendo lo que he vivido en las experiencias, y lo intentara publicar en alguna revista, para darlo a conocer?, y viendo que se trataba de una buena idea, comencé a trabajar en ello.

Así nacía el primer escrito que yo realizaba sobre este tema y también el primero de mi vida..., ya que yo no había escrito nunca nada, exceptuando las típicas redacciones que nos mandaban en el colegio de pequeños, como “deberes” para hacer en casa...

Y al comenzar a escribirlo, es cuando pude comprobar la mayor dificultad del nuevo camino elegido, en comparación con el anterior, ya que la composición del escrito se me hacía muy difícil, debido a que cada palabra, cada frase, tenía que escribirla una y otra vez, buscando que al leerla yo después, resonara en mi interior con una cierta armonía o musicalidad imposible de definir con palabras..., pero que sabía necesaria para el escrito...

Esa pasaría a ser mi propia y característica forma de redactar o componer, y todos mis escritos están realizados así, es decir, con un tipo de redacción controlada con la mente pero sobre todo, ¡con el corazón!, porque todo lo que escribo, pretendo hacerlo útil para mayor gloria y conocimiento de la Verdad de nuestro Padre (Dios).

Al principio y durante un tiempo, consideré esta forma mía de redactar como un gran problema, por lo lenta y trabajosa que resultaba..., pero más adelante y al conocer otras formas de redacción que se emplean en este tipo de escritos..., ya no la cambio por ninguna otra...

No la cambio a pesar de lo sencilla y fácil que sé que les resulta, por la que emplean ciertos escritores cada día más numerosos, que valiéndose de la habilidad espiritual que poseen, escriben y componen de forma automática, fenómeno que en parapsicología se conoce con el nombre de “psicografía”. Y no la cambio, porque los que realmente componen los libros no son esos escritores, sino ciertos hermanos de otras realidades, que valiéndose de la mente y de la mano de ellos..., escriben a su través.

No tengo nada que objetar en cuanto a esto..., sobre todo si esos “transmisores psicográficos” (que es lo que son en realidad), están de acuerdo en que otros hermanos los empleen para transmitir sus propias ideas.

Yo conozco personalmente a varios de estos escritores y a otros solo a través de sus escritos, pero analizado el contenido y el fondo de sus libros, es decir, de los escritos caligrafiados por ellos, pero pensados y compuestos por hermanos de las otras realidades..., no he visto, (salvo muy pocas excepciones), intenciones claras, y sí en cambio, muchas fuentes de grave confusión...

Por otra parte, la rapidez con la que la “psicografía” o escritura automática, permite escribir un libro entero, puede ser la explicación de los numerosos libros que muchos escritores famosos ( o menos famosos), editan actualmente..., aunque también puede deberse, al afán de ciertos editores y escritores, por aprovechar las favorables espectativas que hoy día despiertan todos estos temas en el mercado del libro..., en cuyo caso, las cosas del espíritu ya se habrían convertido en un puro y simple negocio...

Pero debo seguir de nuevo con la redacción de aquel primer escrito, diciendo que a pesar de todas las dificultades que explicaba y tras emplear con constancia mi trabajoso estilo, pude por fín acabarlo...

Y a continuación, y siguiendo con mi decidida voluntad por la acción, me dirigí entonces a las principales revistas especializadas que había en aquel momento en nuestro país, para tratar de publicar mi escrito.

Al estar todas ellas especializadas en los temas del espíritu y parapsicológicos, me pareció que eran las publicaciones más indicadas para el tema de mis experiencias espirituales, y a decir verdad, yo confiaba en ellas, pensando que serían las elegidas desde “arriba”, para publicarlas.

Tras contactar con todas ellas y darles la necesaria documentación, además de concertar varias entrevistas en directo o personales, para explicarles en vivo mi caso, realizando los correspondientes viajes y desplazamientos..., quedé a la espera de ser avisado de un momento a otro por ellas, para realizar los reportajes definitivos.

Y hecho todo lo posible, aquel asunto quedó ya en las manos de Dios...

Pero después de las mil y una excusas, cuando yo preguntaba por aquel asunto..., ni el aviso llegó..., ni el reportaje definitivo se realizó en ninguna de ellas...

Y a punto estuvo aquello de traumatizarme, porque mientras tanto yo las leía, y constataba como ellas publicaban sin embargo, reportajes intranscendentes y de mucha menor entidad de la que el mío tenía (modestia aparte), y yo acabé por no entender nada de lo que allí estaba pasando...

Profundamente apenado por aquellos fracasos y casi al borde del desánimo, puestoque los meses pasaban rápidamente con todas aquellas gestiones fallidas..., alguien me nombró cierto día, otras revistas que también se publicaban en nuestro país, aunque éstas, ya no estaban especializadas en los temas del espíritu y similares.

Haciendo acopio de moral fuí sin embargo a ellas, a repetir lo mismo que había hecho con las otras, es decir, volví a entregar documentación, realizar entrevistas, dar números de teléfono, etc., etc., pero pensando ya casi hundido del todo..., que si las otras revistas que eran las especializadas en el espíritu, no habían publicado mi escrito..., estas otras que se dedicaban a temas populares e incluso algo mundanos, aún tenían menos probabilidades de publicarlo...

Y una vez hecho todo cuanto podía hacerse, aquel asunto quedó de nuevo en las manos de Dios...

Y esta vez sí llegó el aviso de una de aquellas revistas..., y el reportaje definitivo se realizó por fín...

Tan solo unas semanas más tarde, aquel reportaje en forma de entrevista y que incluía mi escrito casi íntegro, era por fín publicado.

Quise conocer entonces más cosas sobre aquella revista, y me enteré asombrado de que la misma era, ¡la de mayor tirada (mayor número de ejemplares), de todas las revistas que se editaban en aquel tiempo en nuestro país...!, ¡y entonces lo entendí todo!, porque aquel asunto de la publicación del escrito y las circunstancias que lo habían rodeado, encerraba en sí mismo importantes lecciones para mí...

Tengo claro por ejemplo, que nuestro Padre (Dios) concedió primero la oportunidad correspondiente a las revistas del espíritu, para publicar su reportaje..., como también tengo claro que dichas revistas, por los motivos que fuera, se lo rechazaron.

Luego les dió también la oportunidad que les correspondía a las otras revistas, las mundanas, que sin embargo se lo aceptaron y le dieron además, un tratamiento honroso.

Ante los hechos consumados, o sea las obras, que es lo que realmente vale, yo estoy obligado a sacar mi propia lección de todo aquello...

Y mis conclusiones no pueden ser otras..., más que pensar que la mayoría de las veces que surge un compromiso o algo crítico, que exige de la colaboración de aquellos en quienes más confiamos, (porque además parecen ser los más preparados para ayudarnos...), ¡terminan fallándonos incomprensiblemente...!, y al final, hemos de solicitar la ayuda de aquellos otros; que estando menos preparados que los anteriores, paradójicamente terminan por solucionarnos el problema mejor que los primeros...

Y esto exactamente, es lo que pasó con el asunto de la publicación de aquel escrito.

Aquellos en quienes nuestro Padre (Dios) tenía puesta su confianza, por ser los que dicen defender las otras realidades y el mundo del espíritu, etc., etc., le fallaron y no quisieron publicar el reportaje que hablaba de Él y de sus manifestaciones..., y sin embargo, los que estaban menos preparados para valorar el alcance o fondo auténtico de aquel testimonio, ya que no es ésa su especialidad, ni tampoco pretenden ir de defensores de los temas espirituales, etc., etc., como los otros..., no solo se lo editaron, sino que además de tratarlo con rigor y seriedad (cosa muy difícil de encontrar hoy en día), le dedicaron varias páginas enteras de su revista.

No quiero por eso dejar pasar ahora la ocasión, para dar desde aquí las gracias a la única revista de nuestro país, que tuvo el detalle de publicar desinteresadamente, el testimonio que hablaba de nuestro Padre (Dios)...

¡Gracias pues en su Divino nombre, y en el de éste su humilde servidor!.
 
 




2. ¡ LA GRAN RESPUESTA !

 

Y siguiendo con el tema he de decir, que al publicarse aquel reportaje, un mecanismo invisible pero muy eficiente, se puso en marcha... ¡Porque la respuesta de los lectores, tanto habituales como ocasionales de la revista, fué desbordante!.

Cientos de llamadas telefónicas de todo el país, interesándose por mi testimonio y los detalles del mismo, se recibieron entonces..., llamadas personales de las que yo tomaba cumplida nota, y dejaba a la espera de darles la máxima información, lo antes posible...

Al mismo tiempo, numerosas emisoras de radio llamaron pidiendo datos y detalles del tema, y muchas de ellas me solicitaron que hablara en directo en sus programas (como así lo hice), o que grabara entrevistas en diferido y que ellos las emitirían más adelante (como así hice también)...

A su vez, todas las cadenas de televisión públicas y privadas me llamaron para que interviniera en sus programas en directo, o grabara otras intervenciones en diferido (al igual que las emisiones de radio), que ellos emitirían a otras horas diferentes. Incluso hubo algunas televisiones privadas y locales (puesto que entonces comenzaban a establecerse), que también pidieron mi intervención en sus programas...

Debo de aclarar no obstante, que yo de todo eso nunca recibí compensación económica alguna, puesto que si gratis lo había recibido, gratis también debía darlo yo..., así es que mientras permanecí en mi ocupación profesional (de la que ya hablé en el apartado de “LOS ANTECEDENTES”), yo costeé todos los gastos y desplazamientos, que por cierto fueron muchos, siempre de mi propio bolsillo..., con la sola excepción de algunas cadenas televisivas que me costearon el viaje y el alojamiento, puesto que solían llamarme en el último momento y con el tiempo justo, y en esos casos, ya lo tienen ellas todo tramitado de antemano...

Por aquel entonces también, me vino la idea de tratar de organizar, con la ayuda de algunas personas de mi confianza que residían en ciudades o pueblos de nuestro país, unas charlas-coloquio o conferencias gratuitas, para que todas las personas que lo desearan pudieran escuchar las experiencias y posteriormente, pudieran comentar o preguntar sobre los diferentes aspectos de las mismas.

También esto salió bién, y aquellos ciclos de conferencias fueron muy interesantes para todos, (incluso para mí, que con aquello aprendí mucho), siendo además muchas de ellas multitudinarias, gracias a la propaganda distribuida por esas personas amigas que yo comentaba antes, y a las que desde aquí, les doy las gracias por todo aquello que hicieron, no para mí, sino para nuestro Padre (Dios), que era por Quien se organizaba todo, y que algún día sabrá compensarles...

Recordando todo lo que sucedió en aquella época, me doy cuenta también ahora, del magnífico trabajo realizado por una serie de hermanos de otras realidades que nos ayudan desde donde están, y que formando una enorme organización o estructura, en cuya cumbre suprema se halla nuestro Padre Divino, hicieron posibles todas aquellas increíbles y complejas combinaciones, con las personas que ellos guiaban y que estaban a su cargo aquí en la Tierra..., para que se apercibieran del testimonio que de nuestro Padre (Dios), se estaba dando en aquel momento...

Ellos fueron, los que interesaron a muchos para que leyeran la revista donde se publicaba mi escrito, y los que a su vez más tarde, les guiaron para ponerse en contacto conmigo, (sé de testimonios de esto que digo, verdaderamente portentosos...).

Ellos fueron también, los que movieron los hilos para que los encargados de programación, los reporteros, o los mismos locutores o presentadores de radio y televisión, supieran del reportaje de la revista y se pusieran más tarde en contacto conmigo, para llevarme a sus programas.

Y ellos fueron asimismo, los que hicieron escuchar comentarios, leer la propaganda, guiar los pasos, etc., etc., (y por último procurar que acudieran a mis conferencias), a todas aquellas personas, que por ley divina y por su propio progreso espiritual, les correspondía escuchar el testimonio que en ellas se daba...

Y como quiera que nuestro Padre Divino me hace sentir y ser consciente de que todo eso fué así..., yo a mi vez, y aprovechando la entrañable ocasión que se me concede..., les doy las gracias desde estas humildes páginas, a todos y cada uno de aquellos hermanos, por su inestimable y amorosa labor en favor de nuestro Padre (Dios), ¡gracias a todos en su Divino nombre, y en el de éste su humilde servidor!.
 
 




3. LA EDICIÓN DE “EL LIBRO DE LA VERDAD I”


Pero debo seguir con el tema diciendo, que al mismo tiempo que se estaban celebrando las conferencias, seguía recibiendo yo llamadas de personas, interesándose por las experiencias y pidiendo a ser posible, más información sobre ese tema. Tanta era la demanda de información y tan heterogéneos los lugares desde donde la solicitaban, y que yo nunca podría visitar, que cierto día, me vino una idea... ¿Y si revisara el primer borrador que confeccioné con las primeras anotaciones y le añadiera la información que tengo ahora, hasta completar un librito...?, la idea me pareció muy buena, ya que si a todos los hermanos que me habían pedido información les mandaba ese librito, ya tendría las nociones indispensables para seguir el camino espiritual...

Además yo veía que no tenía medios económicos para poder visitarlos a todos..., así que ese librito era la mejor solución que yo podía adoptar.

Y así nació, “El Libro de la Verdad I”, un pequeño y humilde escrito que nadie me quiso editar, tanto por las cosas valientes que decía, como por su tema considerado por los editores como “poco comercial”..., porque no contenía folklore del espíritu, ni morbosidades a la usanza del momento, sino que desmitificaba muchas cosas hasta entonces intocables en nuestra sociedad y que además, hablaba de Dios..., pero no de un Dios de altar de iglesia con velas, imágenes y biblias, sino de un Dios real, de aquí y de ahora..., así como de sus auténticas leyes y filosofía. Y eso ni era negocio, ni se podía publicar...

Pero entonces yo, con la colaboración de ciertos hermanos que el Padre Divino puso en mi camino, y contando con el apoyo y trabajo de los mismos, logré sacar adelante mi proyecto. Fué un proyecto muy humilde, porque por aquel entonces ya había perdido, materialmente hablando, todo cuánto tenía (la familia propia y el trabajo), y no podía permitirme lo que para nuestro Padre (Dios) yo hubiera deseado..., pero me queda el consuelo de saber, que si aquel librito por fuera era pobre, por dentro sin embargo era rico, porque contaba con la voluntad de Dios.

Así es que, por lo dicho, solo pude hacer una pequeña edición. Y contando con los libros que dí gratis entre los asistentes a mis conferencias, más los que envié (también gratis) a las personas que me habían solicitado más información, agoté todos los ejemplares de la edición particular (sin editorial), que yo mismo había encargado imprimir.

Más adelante, un buen hermano espiritual al cual aprecio mucho... me ayudó a montar una composición literal del libro, de la que vengo haciendo fotocopias y enviándolas gratis, a todos aquellos que me lo solicitan...

Con el envío de “El Libro de la Verdad I” a todas aquellas personas que deseaban más información, terminó una etapa que había tenido un carácter eminentemente público, para dar paso a partir de entonces, a otra nueva etapa con un marcado carácter privado...
 
 




4. LOS GRUPOS DE TRABAJO ESPIRITUAL


Y esto sería así, porque muchos de los hermanos que habían recibido el libro, una vez leído éste, siguieron interesados en profundizar más en los temas del mismo...

Y como quiera que esos hermanos, a menudo pertenecían a grupos privados o asistían a reuniones igualmente privadas, donde se debatían los temas espirituales; muchas veces fuí invitado a visitarlos y a partícipar yo también, en dichas reuniones.

Desde entonces, ya no he dejado de asistir a esa clase de encuentros, en los que he conseguido conocer todo tipo de actividades y disciplinas espirituales, realizadas a todos los niveles, y con todo tipo de variantes...

Ésta ha sido la escuela, donde nuestro Padre (Dios) me ha forjado y entrenado mayormente, ¡el contacto directo con sus hijos!, consiguiendo que yo conozca ahora con eso (y lo digo con toda humildad), el verdadero estado actual del panorama espiritual, en casi todas sus vertientes...

Al yo poder comparar entre las actividades de los unos y los otros, me ha permitido además constatar, los aciertos y los errores que se están produciendo con respecto a nuestro Padre (Dios), y a las leyes espirituales (sus Leyes), que Él mismo me enseña...

Por otro lado, el haber podido estar en contacto continuo y directo con todos esos hermanos, me ha proporcionado los más felices y gratificantes momentos de toda mi vida..., (exceptuando el contacto directo con nuestro Padre [Dios], por supuesto...), ya que he llegado a conocer hermanos y hermanas realmente maravillosos en todos los sentidos, y he comprendido con ello, que a esto se refería nuestro Padre Divino, cuando me dijo al verme triste: “No te apenes hijo, yo te aseguro que también tendrás momentos de gran alegría”, cosa esa, que se ha cumplido sobradamente..., al conocerlos a ellos... 

Solo han habido algunos casos contados de grupos y de hermanos individuales, con los que las cosas no han podido ser, como todos hubiéramos deseado que fueran..., pero los incluyo sin ningún problema entre los anteriores, y considero, que todos hemos hecho lo que teníamos que hacer, en su momento... Creo respecto a esos pocos (y en esto me incluyo yo también), que nuestro Padre (Dios), que es amor y benevolencia infinitos..., sabrá disculparnos a todos de nuestras respectivas imperfecciones...

Y ahora yo querría aprovechar esta ocasión, para agradecer desde aquí con el corazón, tanto a los primeros como a los segundos, todo lo que están haciendo en favor del espíritu, es decir, por nuestro Padre (Dios), que todo se lo merece..., y también, agradecer lo que han hecho y están haciendo por este humilde servidor y enviado suyo..., (ya que no hay que olvidar que Él me envió a ellos...), “Porque ya irás encontrando hermanos y hermanas tuyos que Yo pondré en tu camino, ellos te creerán y te darán su ayuda...” (me dijo el Padre), ...y aunque tal como Él me advirtió, no lo he tenido nada fácil... “Aunque no quiero ocultarte Santiago, que también tendrás que soportar momentos amargos y de intenso sufrimiento”, “momentos duros, porque tu misión es dura”, ... yo acepté ese trabajo por amor hacia Él..., y hacia todos sus hijos...

Yo por mi parte y mientras contacto con los grupos, procuro participarles todas las informaciones que con respecto a nuestro Padre (Dios) y a sus etapas de Creación, me son solicitadas por ellos..., como parte del testimonio que nuestro Padre deseaba que yo diera...

Y si alguno de esos grupos está interesado además, en conocer mi opinión sobre las actividades espirituales que desarrollan y así me lo manifestan sus componentes..., yo, con la ayuda y el apoyo de nuestro Padre, así lo hago..., basándome en las normas del discernimiento espiritual, así como en una visión comparada de los comportamientos y enfoques de otros grupos de similares características a las de ellos, separando siempre de forma escrupulosa, las cosas de los grupos entre sí, al igual que la de las personas, puesto que para mí, cada uno de ellos debe de ser tratado individualmente en el espíritu.
 
 




5. LOS GRUPOS DE ESTUDIO . . .


Y siguiendo de nuevo con los acontecimientos, debo decir, que algo más tarde y como resultado de sumar los contactos interesados en recibir más información, provinentes de todos estos grupos que yo iba conociendo..., con los contactos surgidos a raíz de la celebración de las conferencias públicas..., y de añadirle a todo eso, las numerosas llamadas telefónicas y recados diversos, que provenían de mi campaña en los medios de comunicación..., llegó a reunirse un numeroso contingente de hermanos, todos ellos deseosos de conocer más cosas sobre la verdad del libro...

Y cumpliendo la voluntad de nuestro Padre (Dios), que así me lo dió a entender entonces, y para satisfacer los deseos de todos ellos, me dispuse a formar una serie de grupos de estudio privados, esto es, a puerta cerrada, con objeto de poder impartir unas ideas de la verdad y del discernimiento, que nuestro Padre nos haría llegar, y que no estarían influídas ni viciadas por partidismos ni intereses humanos...

Y sería con la formación de aquellos grupos de estudio, como daría comienzo una nueva fase de aquella etapa privada, en la que cada hermano interesado, tuvo una nueva oportunidad de profundizar todavía más..., en el conocimiento de la verdad.

Y durante el tiempo que duró la misma, yo seguí escrupulosamente las instrucciones que nuestro Padre (Dios), me fué transmitiendo a través de mi interior, y por medio del discernimiento que yo había adquirido...

Primero me hizo componer unas informaciones de la verdad, pero no desde nuestro punto de vista humano y de la Tierra, sino desde una perspectiva universal y como resultado de aplicar las normas del discernimiento espiritual.

Luego me hizo saber, que como era Su Voluntad que durante los trabajos de estudio, cada hijo suyo recibiera la información que en justicia mereciera..., sería la postura que libremente tomara cada uno de ellos ante las informaciones que Él nos proporcionaba, lo que decidiría la continuidad o no, de ese hijo, en los grupos de estudio. Él me lo haría ver en cada caso, cuando la postura de alguno no fuera la adecuada y me indicaría lo que yo debería hacer..., ya que en el caso de que ese hijo o hija no rectificara, yo debería de comunicarle en su nombre, la interrupción del estudio y la salida del grupo...

Después de aquello y antes de comenzar las reuniones con los grupos, nuestro Padre me indicó que lo primero de todo, yo debía dejar muy claro entre todos los hermanos integrantes de los mismos, las motivaciones del estudio de aquellas informaciones que allí se iban a proporcionar, así como los objetivos finales a conseguir con las mismas..., para que cada hermano pudiera decidir libremente, si participaba o no en aquellos trabajos..., cosa que así hice...

Y una vez que todos los hermanos de todos los grupos hubieron decidido..., dieron comienzo las reuniones...

Y estas fueron las fases en las que se dividió el estudio, y los resultados (aproximados) que en las mismas se obtuvieron entonces, expresados en tantos por ciento, sobre el total de hermanos convocados: 

· En la primera fase y como comienzo del estudio, se comunicaba a los hermanos de cada grupo la información que nuestro Padre (Dios) nos había proporcionado, y que a partir de entonces, sería nuestro patrón o referencia...

Un noventa por ciento ( 90 % ) de los hermanos convocados..., pasó esta fase...

· En la segunda fase del estudio, cada hermano de cada grupo tenía que familiarizarse intelectualmente con dicha información, hasta conseguir retener de memoria, los principales puntos de la misma.

Un cuarenta por ciento ( 40 % ) de los hermanos convocados..., pasó esta fase...

· En la tercera fase del estudio, cada hermano tenía que analizar de forma individual, los puntos de vista y hábitos personales viciados que tenia que cambiar, para adaptarlos a los puntos de vista y hábitos aconsejables, contenidos en la información de referencia.

Un diez por ciento ( 10 % ) de los hermanos ..., pasó esta fase...

· En la cuarta fase del estudio, cada uno de los hermanos de cada grupo, tenía que cambiar en la práctica y con hechos, sus puntos de vista y hábitos viciados, hasta llegar a asumir completamente los puntos de vista y hábitos aconsejables, contenidos en el patrón o referencia que nos había proporcionado nuestro Padre (Dios).

Solo un dos por ciento ( 2 % ) de los hermanos convocados..., pasó esta fase...

Y a la vista de todo esto, y teniendo en cuenta que todos los hermanos participantes provenían ya de una selección, en la que nadie se hallaba “retenido” por ninguna religión organizada, y que muchos de ellos habían tomado parte además en cursillos, encuentros, congresos, etc., etc., relacionados con el tema espiritual, los resultados obtenidos me parecen decepcionantes..., y ponen de manifiesto una vez más, lo poco responsables que somos todos nosotros, a la hora de demostrar con hechos nuestras ideas...

Y si el sistema o tratamiento de valoración que empleó nuestro Padre en los grupos, le pareció demasiado severo a alguno de los hermanos..., se me autoriza a recordarle desde aqui, que los grupos pertenecían a nuestro Padre (Dios), y que Él los organizó y reglamentó siguiendo el imperativo de sus leyes..., así como también, que muy claro se dijo antes de comenzar las reuniones, que la práctica sobre todo y no las palabras sería nuestro objetivo..., como aún recordarán los asistentes a las mismas...

Y es que el “discernimiento”, que era uno de los logros que se perseguía en aquellos grupos de estudio, solo se consigue con el trabajo y el sacrificio de uno mismo (como ya dije más atrás en el escrito), es decir, con hechos y no sólo con palabras y buenas intenciones, que de eso por desgracia, ya está el panorama espiritual bastante lleno...

Pero siguiendo con el tema y analizando lo ocurrido entonces, ¿Qué causaspudieron producir aquellos resultados?. Puedo adelantar desde aquí, que la causa principal fué la falta de confianza en nuestro Padre (Dios), porque conociéndole como Él mismo se nos dió a conocer en todas aquellas informaciones, y conociendo también como actúa y que sus designios se llevan a cabo siempre según lo marcan sus leyes..., no hubiera tenido que mostrarse la posición de reticencia que se mostró, cuando a través de mi insignificante persona, Él nos pidió a todos que hiciéramos aquel esfuerzo colectivo...

Otra causa importante, fué la fuerte presión psicológica que cada uno de los componentes de los grupos tuvo que soportar por parte del lado oscuro, durante aquella prueba, a través de múltiples conductos: Amistades, familia, consejos sobre sectas, et., etc., para hacerles desistir, sospechar, desconfiar, etc., cosa de la que ya se advirtió en las reuniones como muy probable, dada nuestra posición de avanzadilla en el tema...

No obstante todo esto, aquel trabajo se llevó a cabo de manera satisfactoria, y cada uno de los hermanos que participaban en los grupos de estudio, consiguió las partes de verdad y de discernimiento que le correspondían, sin haber tenido más límite, que aquel que cada cual con su postura personal y su predisposición, quiso poner...

Y si he de ser sincero, tengo que reconocer ahora que aquellos encuentros fueron para mí algo muy especial..., al poder estar en contacto directo y privado con todos aquellos hermanos del espíritu e hijos amados de nuestro Padre..., ya que no hay que olvidar que aquellos grupos, sus grupos..., estaban formados por una selección de hijos suyos, en quienes Él había puesto toda su confianza, y de los que esperaba un cambio claro y definido a favor de su Verdad sin viciar ni contaminar, la cual les había hecho llegar en el momento oportuno y a través de mi humilde persona... pero no se supo ver aquella oportunidad que con tanto amor se nos brindaba, y todos fallamos...

Pero la vida sigue adelante..., y pasado ya todo aquello, solo me queda recordar ahora lo que hubo de batallar en aquella etapa con todo tipo de contingencias e imprevistos, para lograr reunir a tantos y tan heterogéneos hermanos..., y que sin la ayuda de los contactos de confianza o cabezas de grupo de cada lugar, hubiera sido prácticamente imposible... ¡gracias a todos, por lo que hicisteis por nuestro Padre (Dios) y por los compañeros de grupo!.

Y para hacer justicia, es imperativo que ahora también, y desde aquí, dé las gracias a la persona que en aquella época se hizo insustituible en el trabajo realizado, ya que sin ella, muchas veces no se habrían podido llevar a cabo trabajos de servicio espiritual, muy importantes... Por indicación de nuestro Padre (Dios), (el Cual, la puso a ella también en esta misión), esa persona logró además a base de esfuerzo y trabajo (como disponen las auténticas leyes espirituales), capacitarse hasta el extremo de poder sustituirme en algunas ocasiones, para atender a los grupos de estudio, con las instrucciones necesarias de mi parte, y con la ayuda y bendición de nuestro Padre... ¡gracias desde aquí te doy, por tu eficiente y abnegado trabajo de entonces y de siempre..., al servicio de esta causa!, ¡nuestro Padre (Dios) sabrá valorar todo lo que a lo largo de los años has hecho y puedas hacer por Él.., porque no en balde también fuiste entre todos los hermanos, la que con más aprovechamiento y entrega, pasaste las cuatro fases de estudio!.

Y también desde aquí, querría agradecer ahora a los hermanos de las otras realidades que con su intenso y constante trabajo, hicieron posible todas aquellas combinaciones de contactos, citas y esperas, con los hermanos de los grupos que ellos guiaban..., y que a pesar de su complejidad supieron desarrollar siempre con gran eficiencia... ¡gracias a todos ellos en el Divino nombre de nuestro Padre (Dios), al que tanto amamos y respetamos todos nosotros..., y gracias también en el de éste su humilde servidor !.

Por otras etapas he pasado después de “LOS GRUPOS DE ESTUDIO...”, pero que no incluiré aquí..., ya que solo deben figurar en este escrito, aquellas informaciones que sirvan para mejor comprender el testimonio que tengo para dar..., así como aquellas otras, que de algún modo puedan ayudar a resolver los graves problemas que la sociedad humana actual tiene planteados..., y para los que se me encargó también, prestar ayuda...

Y en esa línea..., paso ahora a exponer el resultado de algunas de las investigaciones que con la protección y el asesoramiento de nuestro Padre (Dios), he logrado llevar a cabo en todo este tiempo..., y cuyos pormenores voy a ir exponiendo a través de lo que sigue... 
 
 




5. LA SEGUNDA EXPERIENCIA ESPIRITUAL
 
 

1. LA PERSONALIDAD DE DIOS


Es voluntad expresa de Dios, que llegado al grado de evolución espiritual necesario, cada uno de sus hijos le conozca de forma veraz e inequívoca..., puesto que Él es su verdadero y auténtico Padre..., además de su Creador.

Conociéndole a Él, cada hijo suyo estará conociendo además, su propio pasado, presente, y futuro..., ya que todo cuanto existe en el Cosmos entero o Creación, surgió de Él en el pasado, depende de Él en el presente, y a Él habrá de regresar en el futuro... 

No obstante, y mientras se recorre el camino que conduce al grado de evolución espiritual antes mencionado, también Dios se dá a conocer..., pero en la proporción adecuada a cada tiempo y circunstancia, así como en la profundidad requerida en cada ocasión..., siendo la mayoría de las veces las religiones organizadas, quienes se encargan de llevar a cabo dicha labor... Pero por desgracia, y favorecido por la influencia de los grupos de presión económicos y de poder humanos, dichas religiones van poco a poco degradando y manipulando en su propio beneficio, los auténticos Principios Divinos que dieron lugar a las mismas..., acabando por servir con el tiempo a todo tipo de intereses... ¡menos a los de Dios...!.

Es por esa causa, que Dios se reserva el derecho de emplear los medios que su Voluntad estima oportunos en cada momento, para hacer llegar las informaciones a sus hijos, de forma directa y sin más intermediarios que los indispensables...

Este caso mío es uno de ellos..., ya que solo mi pobre e insignificante persona, es la que actuando de intermediaria fué elegida por Dios para hacer llegar su Verdad hasta las humildes páginas, que el lector o lectora tiene ahora ante sus ojos... Y aunque la Verdad que se me ha encargado transmitir con transparencia, es en gran parte revelada, (puesto que nada podemos tener los seres humanos, si Dios nuestro Creador no nos lo dá...), fué sin embargo recibida directamente de Él y en su misma presencia..., habiendo sido cumplimentada más adelante en detalle, bajo su directa supervisión y a través del discernimiento espiritual, que Él mismo me ha ayudado también a conseguir...

Y de todo cuanto he recibido y lo que más me honra (con diferencia), es haberle podido contemplar y tratar a Él mismo..., cuando fuí transportado fuera de la Creación y conducido a sus moradas..., circunstancia esa, que me capacita para describir su Personalidad con fundamento, y en la que se basan los datos que doy a continuación...
 
 




2. EL PADRE-MADRE (DIOS) EL ABSOLUTO


Debo decir para comenzar, que tratar de describir a Dios aún siquiera de forma superficial, es para nosotros imposible..., ya que la complejidad de su “Real Ser” es inalcanzable, incluso para las mentes más poderosas y avanzadas que puedan existir... Solo en los casos en que Él lo desea, es posible el acercamiento a su realidad, pero solo de modo relativo..., puesto que la pequeñez de nuestra mente, nos impide captarla en toda su grandeza...

Y hecha esta necesaria aclaración, diré que la Personalidad de Dios puede parecer en principio algo compleja..., y eso debido sobre todo, a la constitución múltiple que posee la Misma... Pero si se analizan con lógica las características de las Entidades que la componen, así como las funciones que realiza cada una de Ellas; encontraremos que en realidad es bastante comprensible y fácil de asimilar..., aunque siempre contemplada en sencillez y de forma relativa...

Y pasando ya a analizarla para tal fín, y contando con el permiso de su Divina Voluntad..., puedo revelar que existe en la Personalidad de Dios una Entidad principal, a la que en mi escrito anterior o “El Libro de la Verdad” yo denominaba como el “Real Ser” de Dios..., y del que hacía la siguiente descripción: “Hay un lugar fuera de todo lugar, un espacio sin espacio, una morada incognoscible y profunda, pero más luminosa que la misma luz, más espaciosa que la mente creada, donde tiene su propio lugar el Padre Creador. Allí reside su “Real Ser”, desde allí observa a su Creación , y desde allí se manifiesta a través de ella; es decir, a través nuestro...”.

Y lo que entonces yo denominaba como el “Real Ser” de Dios, y más tarde he pasado a denominar como el ABSOLUTO..., (ya que considero que este último nombre es más apropiado para definirla...),constituye la Entidad más elevada de la Personalidad de Dios, y la más difícil de captar para nuestro limitado intelecto..., ya que como muy bien decía yo en aquella descripción..., la Misma se halla situada ya, en “un lugar fuera de todo lugar...”, es decir, aparte de toda substancia o constitución a la que pueda considerársele lugar..., o lo que es lo mismo, fuera ya de la Creación material o Cosmos..., (entendiéndose por “Cosmos”, el conjunto de los universos materiales).

Decía yo también en aquella definición, que la Divina Entidad de el ABSOLUTO se halla situada en “un espacio sin espacio...”, y eso es consecuencia directa del punto anterior..., porque si donde Ella se encuentra ya no existe la materia, tampoco cuerpos ni volúmenes..., y por lo tanto, tampoco (entre ellos) espacio alguno...

“Una morada incognoscible y profunda...” (seguía yo diciendo...), es decir, solo conocida por el ABSOLUTO y accesible solo para Él..., así como para aquellos a los que Él desee revelársela...

“Más luminosa que la misma luz...” (significaba para mí...), que todo cuanto le rodea se ilumina y enriquece con la infinita luz espiritual que Él emite..., ya que su Divino Ser constituye la esencia misma de la luz..., una realidad que ahora nosotros no podemos ni siquiera imaginar, a causa de nuestra limitada comprensión...

“Más espaciosa que la mente creada...”, porque yo mismo pude experimentar, (sobrepasada ya totalmente mi capacidad de asombro...), la inmensidad e infinitud de las moradas de nuestro Padre-Madre..., ya que una vez fuera de los universos materiales..., ví y sentí, que expandiéndose en todas direcciones y sín límite alguno que pudiera comprender mi pobre mente..., se extendía llenándolo todo , la presencia infinita de nuestro Padre-Madre el ABSOLUTO...

“Desde allí observa a su Creación, y desde allí se manifiesta a través de ella; es decir, a través nuestro...”. Todo lo contiene dentro de Sí, el ABSOLUTO..., y desde esa posición de completo dominio, todo lo puede observar y conocer..., ¡absolutamente todo!, porque al mismo tiempo que observa a su Creación desde fuera..., también la observa desde dentro..., ya que por medio de otras Entidades de su Personalidad de las que luego hablaré..., constituye cada una de las cosas creadas, y escucha así desde nuestro interior..., cada uno de nuestros pensamientos, actos, y circunstancias..., tal como decía yo también, en aquella descripción de “El Libro de la Verdad”: “...y aunque Él es inmutable; goza, sufre, vive, nace, llora con nosotros..., y con tal realismo participa, que es...¡como si fuera nosotros mismos...!”.

Pero..., todas esas características suyas que estoy enumerando, son solo simples pinceladas para ser facilmente comprendidas por nuestra sencilla mentalidad..., porque no debemos olvidar que como dije antes: “el ABSOLUTO constituye la Entidad más elevada de la Personalidad de Dios, y la más difícil de captar para nuestro limitado intelecto...”, ya que en su Omnipotente y Omnisciente mente están contenidas todas las posibilidades, tanto realizadas como por realizar..., incluyendo las más complejas y abstractas...

Sirva como ejemplo saber... que incluso esta Creación de la que todos nosotros formamos parte, y que parece estar transcurriendo ahora mismo; ¡solo es debido al retraso que introduce el tiempo, en el proceso...!, puesto que en su Poderosísima Mente, todo ha transcurrido..., es decir, esta Creación ya comenzó, transcurrió, y acabó, para Él...

El ABSOLUTO pues..., lo sabe todo, lo puede todo, lo controla todo, del modo más absoluto... De ahí el sentido del nombre que yo le doy, y que por propio derecho, solo a Él corresponde...

Pero la prerrogativa más importante de el ABSOLUTO sin duda alguna, es ser: La Fuente de toda VIDA..., ya que esa es la principal función que ejerce dentro de la Personalidad de Dios, y el excepcional atributo que le proporciona la supremacía indiscutible, sobre las demás Entidades que la integran... Quiero significar con esto, que cuando la Personalidad de Dios se manifiesta como una sola Entidado o el ABSOLUTO..., Éste actúa siempre como Mente directora, sobre el resto de Entidades que la componen... Y que cuando la Personalidad de Dios se manifiesta como tres Entidades o la Trinidad Divina..., cada una de las Entidades que la componen, está obligada a compartir su manifestación con el ABSOLUTO...

Así pues..., cuando la Personalidad de Dios se manifiesta como una sola Entidad o el ABSOLUTO..., se muestra como Fuente absoluta de VIDA y por lo mismo, con Poder total..., es decir, con posibilidades ilimitadas... siendo el Padre (Dios), la Madre (Dios), y el Hijo-Hija (Dios), solo algunas de ellas... Esa es por tanto, su manifestación total... 

Pero cuando se manifiesta como la Trinidad Divina o Tres Entidades, y dado que Éstas son solo algunas, de las ilimitadas posibilidades de el ABSOLUTO..., entonces la Personalidad de Dios se muestra como Fuente relativa de VIDA y por lo tanto, solo con Poder parcial..., es decir, con posibilidades limitadas... Esa es por tanto, su manifestación parcial...
 
 




3. LA TRINIDAD DIVINA

(EL PADRE [DIOS], LA MADRE [DIOS], Y EL HIJO-HIJA [DIOS])

 

Y hecha esta necesaria aclaración..., pasaré ya a hablar de las Entidades que componen la manifestación de Dios como Tres o de la Trinidad Divina..., y que son: El Padre (Dios), la Madre (Dios), y el Hijo-Hija (Dios).

El Padre (Dios), es el primero de los Tres que la componen en cuanto a rango e importancia se refiere, ya que a su través, el ABSOLUTO transfiere la VIDA o Principio fundamental a la Creación que nosotros conocemos... aunque solo en la proporción necesaria para llevar a cabo la misma..., y no con las posibilidades ilimitadas que el ABSOLUTO posee en su manifestación total...

El Padre (Dios) es pues..., el Espíritu a cuyo través se transfiere la VIDA o Principio fundamental..., a la Creación.

En cuanto al temperamento se refiere..., a su través el ABSOLUTO transfiere a la Creación la Espiritualidad..., o característica primordial de lo masculino... 

La Madre (Dios), es la segunda de los Tres componentes de la Trinidad Divina en cuanto a rango e importancia, ya que a su través el ABSOLUTO transfiere las formas de VIDA, a la Creación que nosotros conocemos, aunque como ya he aclarado anteriormente..., solo en la proporción que precisa la misma..., y no con las posibilidades ilimitadas que el ABSOLUTO posee en su manifestación total...

La Madre (Dios) es pues..., el Espíritu a cuyo través se transfieren las formas de VIDA..., a la Creación.

En cuanto al temperamento se refiere..., a su través el ABSOLUTO transfiere a la Creación la Materialidad..., o característica primordial de lo femenino...

El Hijo-Hija (Dios) o “Cristo”, es el tercero-a de los Tres componentes de la Trinidad Divina, también en cuanto a rango e importancia se refiere... ya que a su través el ABSOLUTO transfiere la Personalidad de las formas de VIDA, a la Creación que nosotros conocemos, aunque como ya vengo diciendo..., solo en la proporción que precisa la misma..., y no con las posibilidades ilimitadas que el ABSOLUTO posee en su manifestación total...

El Hijo-Hija (Dios) y también “Cristo”, es pues..., el Espíritu a cuyo través se transfiere la Personalidad de las formas de VIDA..., a la Creación.

En cuanto al temperamento se refiere, y cuando en Él-Ella la proporción de la Espiritualidad es superior a la de la Materialidad..., el ABSOLUTO transfiere a su través a la Creación, la característica primordial del Género Masculino... Y cuando en Él-Ella la proporción de la Materialidad es superior a la de la Espiritualidad..., el ABSOLUTO transfiere a su través a la Creación, la característica primordial del Género Femenino...

Y esas son precisamente..., las proporciones que entre la Espiritualidad y la Materialidad, deseaba nuestro Padre-Madre el ABSOLUTO para todos nosotros..., ya que de ese modo, nuestros espíritus pasan a ser andróginos, (que contienen las dos características primordiales [Espiritualidad y Materialidad] en ellos...), y así se hacen semejantes al Suyo..., que también es andrógino...

De esa forma, su Androginidad ha quedado recogida en todo cuanto existe, sea pequeño o grande, complejo o simple..., en esta inmensa Creación de la que todos nosotros formamos parte...

Pero todo esto que llevo dicho hasta aquí y que veo ahora tan claro... esperando a mi vez que le sirva de ayuda al lector o lectora, para mejorar en algo sus conceptos respecto a la Personalidad de Dios, es decir, de nuestro Padre-Madre..., hubo un tiempo en que todavía no lo comprendía con claridad, por estar empezando en este tema...y hallarme en plena búsqueda de conocimientos básicos, con objeto de asimilar los necesarios para mí, aún a riesgo de caer en errores, e incluso en fuertes dudas..., como sucedió en la ocasión, a la que ahora voy a referirme...

Dicha ocasión tuvo lugar cuando dedicándome a examinar, guiado y asesorado por nuestro Padre-Madre (Dios), una serie de informaciones escritas..., (incluyendo entre ellas, algunos libros de esos que se encuentran en las librerias especializadas en estos temas...), fuí inducido por lo que leía, hacia el error y la duda..., ya que una de aquellas veces que había leído algunos de los libros que yo llamo “trucados”, (que tienen buenos comienzos y nombran al amor..., pero que llevan la manipulación espiritual en medio y al final, mezclada con el texto...), topé de frente con un tema, que parece ser el favorito de la inmensa mayoría de ellos, esto es, la degradación espiritual de Jesús de Nazaret..., con objeto de querer convertirlo en un simple maestro espiritual como tantos otros..., a base de alabar por un lado sus enseñanzas...., pero de negarle por el otro, ser el Espíritu de “Cristo” o el Hijo-Hija (Dios)...

Y fué tal la confusión que dichas lecturas me produjeron, que aún habiendo pasado por la primera experiencia espiritual, la cual no dejaba ninguna duda al respecto..., caí sin embargo en tal desconcierto, que estuve al borde mismo del desánimo... 

Pero al sentir que me había perdido, levanté entonces mi corazón hacia nuestro Padre-Madre (Dios)..., y con todas mis fuerzas, le rogué me diera una vez más su Luz..., ¡porque ya no estaba seguro de la Identidad Divina de Jesús...!, y eso no era todo..., porque si Jesús de Nazaret no era el Espíritu de “Cristo”, es decir, el Hijo-Hija (Dios)..., ¡al faltar el Hijo Divino, la Trinidad de Dios, tampoco era posible...!, (en eso precisamente, consiste la maniobra oculta que esos libros “trucados” tienen como objetivo: Anular la Divinidad de Jesús... y de esa forma, suprimir también la Trinidad Divina de la Personalidad de Dios...).

Pero la Providencia Divina no descansa a la hora de hacer justicia..., y mis ruegos fueron por fín escuchados..., ya que solo unos días más tarde de haberle pedido su ayuda y cuando me encontraba descansando en mi cuarto..., justo un año después de la primera experiencia espiritual, y marcando el calendario el día 14 de Junio de 1.990, me llegó por fín la respuesta, pero de un modo que yo nunca habría imaginado, porque aquella respuesta fué en realidad... ¡la segunda experiencia espiritual...!.

Y una vez expuesto todo lo anterior..., puedo pasar a narrar aquí, (por estar dentro de este mismo contexto), la ocasión en que las Entidades que componen la Personalidad de Dios se me manifestaron Juntas..., para facilitar mi comprensión de la Identidad de cada una de Ellas, así como también, para mostrarme la relación que entre Ellas existe..., ocasión que yo recuerdo desde entonces con el nombre de: “La segunda experiencia espiritual”.

Y entrando ya en el tema de la misma y para comenzar, diré que: Esa mañana, -pues era temprano-, me había despertado súbitamente..., y permanecía desvelado pensando un sin fín de cosas con los ojos abiertos como platos, y contemplando como amanecía poco a poco...

Recordaba en ese momento las lecturas e indagaciones relativas a la Personalidad de Jesús de Nazaret, (que ya he comentado antes...), y me preguntaba una y otra vez, el porqué de la insistencia de tantos libros sobre ese tema..., así como también, que podía haber de verdad en las teorías de los detractores de su Divinidad...

Me interpelaba a mí mismo, sobre cuál sería la realidad de su verdadero Espíritu, dudando; si sería el Espíritu de “Cristo” o el Hijo-Hija (Dios), (el cual forma parte de la Trinidad Divina), o solo sería el espíritu de un hijo evolutivo, (como el que tenemos todos nosotros, y como aseguran esos libros...).

Y eran ese tipo de razonamientos los que pasaban por mi mente en aquel momento, cuando de pronto..., comencé a notar una sensación mezcla de paz y alegría que resultó serme familiar, por haberla experimentado ya antes en mi primera experiencia... Y fué entonces cuando sin saber como... introvertí la mirada hacia mi interior, y allí, dentro de mi pecho y a la altura del corazón..., pude ver unas imágenes sorprendentes...

Sobre un fondo de nubes iluminadas por una ténue luz amarilla, veía yo en el centro un Majestuoso Ser con forma humana, el Cual se hallaba sentado sobre un gran trono. Este Ser que reconcí, a pesar de manifestarse de diferente modo que en otras ocasiones, era el Padre (Dios). Se presentaba con figura de hombre y aparentando tener unos cuarenta años de edad..., a pesar de lo cual, tenía el cabello muy blanco y la barba también, siendo ésta bifurcada en dos, algo más abajo del mentón...

Iba vestido con una túnica y sobre ésta un gran manto..., ambos en tejido de oro finísimo...

El rostro y las manos eran cegadoramente blancos..., pero sobre todo el rostro, que era semejante al fuego y de un color blanquísimo e inmaculado..., y que al verlo, me hizo sentir vergüenza por la bajeza de mi ser, ante aquella pureza infinita..., haciendo que todo yo me inclinara ante Él, y me cubriera el rostro con las manos...

Más entonces, sentí que el Padre (Dios) enviaba con dulzura su amor sobre mí..., y que al mismo tiempo, expresaba su deseo de que yo siguiera en su Presencia y me descubriera el rostro..., cosa que yo hice poco a poco, con profundo respeto...

Observé entonces, que el trono donde se sentaba, era todo él como tallado en cristal de diamante, y que al atravesarlo la luz, emitía intensas ráfagas de colores...

Dos singulares seres, colocados uno a cada lado, sostenían el trono... Tenían el cabello de color ceniza y en forma de melena corta, y vestían unas singulares túnicas de tejidos plateados y dorados... Humillando sus miradas, guardaban una actitud sumamente respetuosa..., pues mientras flexionaban una rodilla, sostenian el trono con las manos por encima de sus cabezas... 

Todo aquel grupo, se hallaba situado dentro de un marco de luz con forma triangular..., que emitía continuamente potentísimos destellos de energía en todas direcciones...

Me quedé observando con admiración aquel bellísimo triángulo luminoso, y supe entonces que el mismo..., simbolizaba la Trinidad Divina...

Pero al mirar al centro del mismo y ver la imagen del Padre (Dios)... me dí cuenta entonces de que Éste desaparecía..., y que en su lugar, percibía yo algo mucho mayor..., algo que me absorbía y que emanaba una impresionante sensación de Grandeza y de Poder, imposible de definir con palabras..., ya que notaba -sin verlo-, como yo me encontraba en un espacio infinito y sín límite alguno..., en el que había una ingente cantidad de seres de todo tipo y categoría..., los cuales y a pesar de su cuasi-infinito número, permanecían postrados en un silencio total y absoluto, en señal de respeto y acatamiento ante Alguien al que yo no veía, pero que sí intuía..., y sabía que me encontraba ante su Grandiosa, Profunda, y Enigmática Presencia... La Magna Presencia, -según supe entonces-, de nuestro Creador y Dios Supremo, el ABSOLUTO. Máxima Entidad de la Personalidad de Dios, y Fuente inagotable de toda VIDA...

Y en aquel instante, y de pronto..., ¡desapareció toda aquella anonadante Grandeza...!, y volví a ver de nuevo la realidad de aquel triángulo luminoso, y la Majestuosa figura del Padre (Dios) en su centro... escoltado como antes, por aquellos dos seres angelicales que sostenían su maravilloso trono...

¡Por fín lo comprendía todo...!, existía un nivel de manifestación, situado jerarquicamente por encima del Padre (Dios)..., y ocupado por otra Entidad distinta y netamente superior...

Esa Entidad Suprema de la Personalidad de Dios, -a la que yo llamaba en “El Libro de la Verdad I”, el “Real Ser” de Dios...-, era en realidad, el Mismo que me había hecho conducir a su Presencia en la primera experiencia espiritual...( “LOS UNIVERSOS ESPIRITUALES” y “LA MANIFESTACIÓN ENERGÉTICA DE EL PADRE [DIOS] ” ), y con el que yo había dialogado, aunque sin llegar a verlo personalizado... Y más tarde, en esa misma experiencia espiritual, pero esa vez viéndolo ya, con forma humana...( “LA MANIFESTACIÓN PERSONALIZADA DE EL PADRE [DIOS]”), con el que yo había dialogado también, pero sin llegar a reconocer entonces todavía, la Suprema posición que ocupaba en la Personalidad de Dios...

¡Pero ahora estaba muy claro...!, el Orígen, el Príncipio, la Fuente de toda VIDA, era el ABSOLUTO... Y tal como yo decía al principio en este apartado: “Todo cuanto existe en el Cosmos entero o Creación, surgió de Él en el pasado, depende de Él en el presente, y a Él habrá de regresar en el futuro...”.

El ABSOLUTO era pues..., la manifestación fundamental y más importante de la Personalidad de Dios...

Luego, y para llevar a cabo la Creación que nosotros conocemos, el ABSOLUTO hizo surgir de Sí Mismo a la Trinidad Divina..., la Cual le seguía en importancia...

Y dentro de Ella, el ABSOLUTO se concretaba y manifestaba en primer término en otra Entidad: El Padre (Dios)..., que era a su vez, el primero en importancia de los Tres componentes de la Trinidad Divina...

Pero debo seguir de nuevo con la narración de la experiencia..., ya que fijando aún más mi atención sobre aquel triángulo luminoso, ví cerca de él a dos nuevas Entidades...

La primera de Ellas, que se encontraba situada a la derecha del triángulo luminoso y que atrajo mi atención primero, ya que su figura sobresalía al estar de pié..., era la de un hombre alto y de complexión atlética, con el cabello largo y ondulado peinado hacia atrás, y con barba corta, bifurcada suavemente en dos en el mentón..., siendo ésta y el cabello de color castaño rojizo...

Su mirada, muy difícil de explicar..., presentaba dos aspectos diferentes y totalmente contrapuestos: Por un lado era intensamente penetrante y poderosa, hasta tal punto, que te hacía someter ante ella, aunque de forma natural y sin crispación, (¡clara expresión aquella..., de su lado masculino...!), mientras que por otro lado, salía de sus ojos una ternura y comprensión que te conmovía y llegaba a lo más hondo..., ¡porque tal era su dulzura...!, (peculiar característica..., de su lado femenino...).

Pero siguiendo con la descripción..., diré que el color de su piel, era el moreno típico de la raza árabe o medio-oriental...

También diré, que dicho Ser, vestía... ¡una extraordinaria túnica aterciopelada, de color morado...!, y digo extraordinaria..., porque a título de adorno llevaba sembradas por toda ella, ¡estrellas auténticas del firmamento!, es decir, estrellas naturales de las que podemos contemplar en las noches claras de la Tierra..., pero mucho mayores y de múltiples colores, que emitían intensos y cegadores rayos de luz, al mirarlas...

La otra Entidad que yo ví también allí, era algo más desconcertante para mí entonces..., ya que estaba constituida por un haz o rayo de luz bellísimo..., que saliendo del pecho de el Padre (Dios), llegaba hasta mí.... Dicha luz presentaba un color azul plateado atomizado todo él, con minúsculas partículas de todos los colores imaginables..., incluyendo algunos desconocidos aquí..., y que presentaban asímismo, todo tipo de formas y disposiciones, muchas de las cuales eran también aquí, totalmente desconocidas..., (símbolo todo ello..., de la diversidad y riqueza de las formas de VIDA que a través de la Madre [Dios], se transfieren a la Creación...).

Porque esta Entidad que acababa de ver..., era en realidad, la Madre (Dios), que es la segunda en importancia de los Tres componentes de la Trinidad Divina..., y también la segunda Entidad en la que el ABSOLUTO se concreta y manifiesta, para realizar la Creación...

En cuanto a la otra Entidad anterior..., se trataba de el Hijo-Hija (Dios) o “Cristo”, que es el tercero en importancia de los Tres componentes de la Trinidad Divina..., y la tercera Entidad en la que el ABSOLUTO se concreta y manifiesta para realizar la Creación...

Y fué entonces cuando... ¡me ví también a mí mismo ante Ellos...!, de espaldas y arrodillado..., vistiendo una túnica de color blanco y de tejido luminoso...

Recuerdo que entonces, y una vez ya reconocido nuestro Amado Padre-Madre el ABSOLUTO..., y aquellos tres Seres tan entrañables para mí; el Padre (Dios), la Madre (Dios), y el Hijo-Hija (Dios)..., y considerándolos a todos Ellos como mi propia y auténtica familia..., ¡comencé a contarles con toda naturalidad, las inquietudes de mi vida cotidiana de la Tierra...!, y una vez que Ellos me hubieron escuchado y hecho también sus comentarios, con igual sencillez..., me felicitaron por mi reacción y comportamiento ante la primera experiencia espiritual..., haciéndome saber que estaban muy satisfechos de mí. Me dijeron también, que todavía quedaba un largo camino por recorrer ante la humanidad, debido a los múltiples problemas que la misma tiene planteados...

Ellos, -me dijeron-, estarían siempre a mi lado pasara lo que pasara, para ayudarme y protejerme en mi difícil tarea en la Tierra..., y también me prometieron, que tendría la ayuda que necesitara de todos mis hermanos de allí...

Y una vez hablado todo esto y de pronto..., observé que sin causa alguna, desaparecía la luz de la Madre (Dios)..., y que lo mismo sucedía con la figura de “Cristo” (Jesús)..., quedando solo el Padre (Dios) frente a mí... Entonces yo, perplejo, me dirigí a Él y le dije: “Padre, se ha marchado Jesús... ¿dónde está, Padre...?, (yo allí, siempre le llamé Jesús..., porque me resultaba más familiar que llamarle “Cristo”..., además de que sabía perfectamente que era Él...). La Madre también se ha ido...¿dónde está, Padre mío...?”.

Él mientras tanto, sonreía sin decir nada..., y así permaneció todavía durante un tiempo..., como tratando de hacerme comprender que algo estaba teniendo lugar...

Y transcurridos unos momentos de espera... el Padre (Dios), que permanecía con las manos apoyadas en los brazos del trono, las fué llevando poco a poco y en ademán pausado, hacia su noble pecho..., y señalándose a Sí Mismo con ellas, me dijo con dulzura: “A través de Mí...”, y al oir yo esas palabras, le miré con mucha atención tratando de captar lo que estaba sucediendo... 

Entonces pude observar claramente..., como de su pecho comenzaba a brotar una substancia luminosa, que situándose a su derecha se fué alargando... alargando..., hasta que sin saber como..., se convirtió de nuevo en la figura de “Cristo” que yo había visto al principio, el Cual mirándome, me sonrió y me dijo: “Ya estoy de nuevo aquí contigo, Santiago...”, y yo miré entonces al Padre, agradeciéndole la presencia de aquel Ser tan entrañable para mí, y que tanto había echado de menos...

Acto seguido, ví brotar de nuevo de su noble pecho, un haz o rayo de luz... que viniendo hasta mí, me envolvía en un abrazo dulcísimo..., y me hablaba diciendo: “Hola hijo mío, soy Yo de nuevo...”, y al oir esto, reconocí con alegría a la Madre (Dios), que volvía a hallarse a mi lado..., y que acunándome entre sus “brazos” de luz..., y llamándome hijo con todo su amor..., me hacía sentir maravillosamente arropado y feliz en su “regazo”...

Y al ver yo todo aquello..., comprendí entonces el contenido real de las palabras: “A través de Mí...”, que había pronunciado el Padre (Dios)..., y que encerraban en sí mismas, dos significados diferentes pero complementarios..., (que el Padre (Dios) había querido hacerme notar, como hablando en primera persona...), siendo el primer significado: “A través de Mí...”, el ABSOLUTO transfiere la VIDA a la Trinidad Divina..., es decir, la VIDA que procede del ABSOLUTO, a Mi través..., Él la transfiere a la Trinidad Divina. Y siendo el segundo significado: “A través de Mí...”, tienen su razón de ser, la Madre (Dios) y el Hijo-Hija (Dios)..., es decir, gracias a la VIDA (que a través de Mí..., se transfiere a la Creación), tienen su razón de ser, las formas de VIDA (que a través de la Madre [Dios] se transfieren a la Creación), y las Personalidades de las formas de VIDA (que a través del Hijo-Hija [Dios] se transfieren a la Creación). 

Y una vez hube comprendido admirado..., todas estas cosas..., una fuerza me tomó entonces con suavidad, de entre los “brazos” de la Madre (Dios), y me fué acercando poco a poco hacia el Padre... Y cuando ya me encontraba muy próximo a Él..., el Padre (Dios) abrió sus brazos dulcemente y exclamó: “ ¡ HIJO...MÍO... ! ”, mientras me abrazaba con ternura infinita...

Y en ese momento, además del profundo sentimiento que me embargó con su maravilloso abrazo, y que me hizo sentir inmensamente dichoso... recordé de pronto, el sonido sorprendente de su voz al llamarme hijo..., ¡ya que ésta había sonado como un dúo, es decir, con voz de hombre y de mujer a la vez !, lo cual me hizo comprender, que había transcendido con el abrazo, la Entidad del Padre (Dios), hallándome entonces ya..., en presencia del ABSOLUTO..., EL Cual era, por lo que acababa de oir..., Padre y Madre a la vez...

Y el significado que pronunciadas por Él, tenían aquellas dos simples palabras..., ¡parecía ser infinito...!, ya que sonaban dentro de mí, con toda clase de sonidos imaginables (trueno, agua, viento, fuego, brisa, arrullo, trino...), y al mismo tiempo como incontables mensajes..., que me hacían percibir que aquello era, el inmenso amor del Padre-Madre en un saludo y a la vez una despedida, diciendo: “YO SOY VUESTRO PADRE Y VUESTRA MADRE..., DÍSELO A TUS HERMANOS Y HERMANAS DE LA TIERRA”, “OS AMO PROFUNDAMENTE Y OS ESPERO...”, “DE VOSOTROS DEPENDE LLEGAR A MÍ ANTES O DESPUÉS, PORQUE SOIS LIBRES EN VUESTRA EVOLUCIÓN..., Y TODOS REGRESAREIS DE NUEVO POR AQUÍ... ¡ TODOS SIN EXCEPCIÓN !”, “VOSOTROS SEREIS UNO, A MI LADO..., Y YO ME REGOCIJARÉ EN VOSOTROS...”.

Y mientras sentía el significado de la voz de el ABSOLUTO, a través del abrazo del Padre (Dios), yo lloraba quedamente..., derramando auténticas lágrimas que humedecieron mi rostro en la materia, acertando tan solo a decir: “ ¡ Padre... Padre... Padre... ! ”, en un lamento de felicidad, que brotaba muy dentro de mí...

Luego, muy lentamente..., fué cediendo la dulzura infinita de su caricia, y recuperé de nuevo la conciencia de la realidad que nos rodea...

Y ahí terminaba “LA SEGUNDA EXPERIENCIA ESPIRITUAL”, y también la ocasión a través de la cual, nuestro Padre-Madre el ABSOLUTO me había proporcionado valiosísimas informaciones...

La primera y más importante, había sido la que me había permitido conocer la auténtica constitución de la Personalidad de Dios..., así como la de las Entidades Divinas que la componen...

Otra muy importante, me había aclarado la relación u orden de jerarquía que existe entre Ellas, y en especial entre las que integran la Trinidad Divina...

Otra, me había despejado la duda que yo tenía, sobre la auténtica identidad de Jesús de Nazaret, es decir, sobre cual era en realidad su verdadero Espíritu..., habiendo quedado absolutamente claro, que Él era el Espíritu encarnado de “Cristo” o el Hijo-Hija (Dios). La Divinidad de Jesús de Nazaret era pues real y auténtica, siendo por tanto el mismo Divino, por ser uno de los integrantes de la Trinidad Divina y con eso..., una de las Entidades integrantes de la Personalidad de Dios.

Y entre todas me habían hecho comprender que Dios se manifiesta como UNO y como TRES..., pudiendo afirmar con eso; que dicen verdad los que aseveran que Dios es una UNIDAD, y que también dicen verdad; aquellos que afirman que Dios es una TRINIDAD. La diferencia entre los unos y los otros se encuentra tan solo, en la fuente de revelación que haya tenido cada uno de esos colectivos... Yo por mi parte opino, que aunque esas dos afirmaciones son verdaderas..., cada una de ellas por separado queda sin embargo incompleta..., puesto que le falta la parte de Verdad que la otra contiene..., pudiendo decir por eso, que ambas son complementarias, es decir, que cada una de ellas contiene solo una fracción de la Verdad y que para expresar ésta completa..., se han de sumar ambas afirmaciones...

Ésta es precisamente, la revelación que a mi humilde persona a querido hacérsele por parte de nuestro Padre-Madre el ABSOLUTO: La Personalidad de Dios se manifiesta como una UNIDAD y como una TRINIDAD... O dicho a mi propio modo... La Personalidad de Dios se manifiesta como una sola Entidad o el ABSOLUTO, y lo hace; como Fuente absoluta de VIDA y por lo tanto, con Poder total..., es decir, con posibilidades ilimitadas... Y también se manifiesta como Tres Entidades o la Trinidad Divina, compuesta por el Padre (Dios), la Madre (Dios) y el Hijo-Hija (Dios), y lo hace; como Fuente relativa de VIDA y por lo tanto, con poder parcial..., es decir, con posibilidades limitadas...

Y esto es lo que yo he tratado de reflejar en este apartado, del modo más sencillo e inteligible que me ha sido posible..., aunque sé que todavía quedarán algunas incógnitas pendientes, que espero seguir despejando en lo que viene a continuación... 
 
 




4. LA CREACIÓN


En este apartado, trataré de dar respuesta a las principales preguntas que a lo largo de su historia se han planteado los seres humanos, tanto de sí mismos, como de todo aquello que les rodea..., y que incluyéndoles, constituye los Universos...

Incógnitas esas..., relativas al pasado, al presente, y al futuro de todo cuanto existe, y que yo espero poder ayudar a resolver, con la ayuda y el asesoramiento de nuestro Padre-Madre (Dios) el ABSOLUTO, en la medida en que su Voluntad determine...

Soy consciente no obstante, de que este tema se ha tratado en multitud de ocasiones..., y de que existen sobre él por lo tanto, infinidad de teorías..., pero también me consta, que la mayoría de ellas están viciadas y contienen errores importantes que se han ido transmitiendo de generación en generación a través de los tiempos; unas veces de forma inconsciente, al asumir y reproducir las informaciones de los demás, de manera mecánica y sin el debido discernimiento..., pero otras veces de forma intencionada; al tratar de ocultar y manipular algunos aspectos concretos de la Verdad... Son por ejemplo algunos de ellos: No considerar a Dios como Creador y al mismo tiempo, como nuestro propio y amoroso Padre..., ignorar la realidad de la Trinidad Divina..., negar la Divinidad de Jesús..., negar la reencarnación..., pretender que los seres humanos somos realmente Dios..., etc., etc. Y esto, con relación a la mayoría de los investigadores esotéricos, astrológicos, parapsicológicos, teológicos, etc., los cuales creen en el espíritu..., ya que en relación a los que siguen el llamado “método científico” y constituyen la ciencia institucionalizada o “Ciencia Oficial” puedo decir, que exceptuando solo unos pocos..., la inmensa mayoría siempre han pactado con los poderes establecidos de cada época, para ocultar sus descubrimientos, o bien para enfocarlos y utilizarlos de la forma que a dichos poderes convenía..., lo cual ha originado, que sus planteamientos se encuentren claramente decantados hacia la materia y alejados totalmente del espíritu..., al cual, ni siquiera reconocen...

Así pues..., para subsanar algunas de esas carencias y errores, así como para procurar que las informaciones lleguen al lector o lectora sin viciar y de la forma más clara posible..., es por lo que nuestro Padre-Madre (Dios) me ha permitido desarrollar un método propio y personal para esta ocasión..., que si bien está condicionado, por tener que incluir en él numerosos conceptos abstractos (por desgracia inevitables, ya que en el espíritu predomina lo abstracto...), espero sin embargo que resulte comprensible..., y pueda ser asimilado por todos, sin demasiado esfuerzo.

Dicho método, está además ilustrado con una serie de gráficos que yo mismo he dibujado..., con objeto de compensar la dificultad antes mencionada, y de esa manera hacerlo todo más fácil...

Pero antes de pasar al mismo, me gustaría despejar algunas incógnitas fundamentales sobre este tema..., que una vez aclaradas, nos ayudarán a comprenderlo todo mejor..., porque una primera pregunta que nos viene siempre a la mente, al pensar en la Creación es:

¿Quién ha creado todo?

La respuesta a esa pregunta es: “Dios”. Pero como quiera que en el apartado anterior ya identificamos las distintas Entidades que componen su Personalidad..., se hace necesario precisar en éste, que: Fué la manifestación de la Personalidad de Dios como una sola Entidad o el ABSOLUTO, expresándose como Fuente absoluta de VIDA y por lo tanto, con Poder total..., es decir, con posibilidades ilimitadas..., la que actuando de Orígen Supremo; planificó..., y posteriormente y por medio de las otras Entidades de la Personalidad de Dios, llevó a cabo la Gran Obra de Creación... 

Y una vez aclarado este primer punto fundamental, y siguiendo el camino de la lógica..., una segunda pregunta nos viene ahora a la mente:

¿Qué fué lo que impulsó a el ABSOLUTO, o la manifestación de la Personalidad de Dios como una sola Entidad, a crear los Universos?

Y esta pregunta que parece casi imposible de responder..., es sin embargo, para una persona medianamente observadora, ¡fácil de contestar...!, ya que solo hay que fijarse en la minuciosidad y en el detalle, con el que “Alguien” que demuestra conocerlo todo sobre nuestras necesidades, (incluídas las más insignificantes..., y también las que a nosotros nos pasan desapercibidas...), nos va proporcionando todo lo necesario para nuestra existencia, y por lo tanto, para nuestra experiencia y aprendizaje..., actividades esas, cuya ganancia redunda exclusivamente en nuestro propio beneficio. Y no lo hace sólo con nosotros los humanos... sino también con todos los demás seres de la Creación: Animales, vegetales, minerales, gases, etc., incluyendo a los planetas, las estrellas, las galaxias, los cúmulos, etc., que también son seres vivos como nosotros...

Y observado todo eso..., queda muy claro que ese “Alguien” que tan bién conoce las necesidades de todos..., y que por lo tanto, da muestras de poseer una ilimitada sabiduría..., ¡posee también unos recursos igualmente ilimitados..., para pode r cubrir tales necesidades !, quedando demostrado con eso, que no necesita nada por su parte..., porque lo posee todo...

Y a un Ser así, que lo sabe todo..., y que lo posee todo..., está claro que no le impulsó el interés a crear los Universos, sino todo lo contrario..., es decir: El altruísmo y el amor.

Porque fué el altruísmo y el amor en realidad, lo que impulsó a nuestro Padre-Madre (Dios) el ABSOLUTO, a crear los Universos...

Y esta respuesta que yo directamente podía haber dado... (ya que no debe olvidar el lector o lectora, la excepcional ocasión que tuvo mi espíritu de dialogar con el ABSOLUTO..., y po lo tanto, de poder captar cuales son sus sentimientos respecto a nosotros..., es decir, respecto a su Creación...), he preferido darla por medio de un ejemplo, de los casi infinitos que podían haberse puesto en este caso..., y utilizando la simple observación con algo de sentido común...

Tan sólo me gustaría resaltar por mi parte, (con el permiso del lector o lectora), un detalle que pude captar al respecto en aquella ocasión..., ya que supe: Que al igual que su Poder y su Sabiduría son infinitos..., también son infinitos su Amor y su Altruísmo..., y por eso quiso compartir con nosotros, todo aquello que Él posee sín límite...

Yo percibí claramente..., que Él sintió en su interior un tipo de anhelo, que todos sus hijos después y precisamente por serlo..., sentimos alguna vez en nuestra existencia; tener hijos, tener descendencia, vernos reflejados en alguien querido con quien poder compartir nuestros bienes y afectos..., alguien que a su vez nos comprenda y nos ame..., ¿y acaso Dios no podía sentir todo eso, en su interior...?, ¡porque eso fué precisamente, lo que yo pude captar entonces, en su Maravilloso Corazón...!.

Y expuesto este detalle, que he creído mi deber comentar, y que hace justicia a los verdaderos sentimientos de nuestro Padre-Madre (Dios) (puesto que ya se encargan otros de hablar en su contra, con todo tipo de teorías y suposiciones ridículas, cuando no ofensivas y vejatorias para Él...), así como aclarados los dos primeros puntos fundamentales de este tema, (por cuanto constituyen respectivamente la autoría y la motivación de esta inmensa Obra que conocemos con el nombre de Creación), ya podemos pasar al método en el que trato de describir la Misma...

Y para hacerlo y siguiendo por el camino de la lógica, una pregunta que nos sirve de comienzo..., acude ahora a nuestra mente:

¿Cómo dió comienzo la Creación?

Ya sabemos por lo dicho antes, que la manifestación de la Personalidad de Dios como una sola Entidad o el ABSOLUTO, fué la que actuando de Orígen Supremo “planificó..., y posteriormente y por medio de las otras Entidades de la Personalidad de Dios, llevó a cabo la Gran Obra de Creación...” , lo cual significa, que el auténtico comienzo de la Misma, tuvo lugar en la Mente de nuestro Padre-Madre (Dios) el ABSOLUTO...

Pero no sólo tuvo lugar allí su comienzo..., ya que además el ABSOLUTO, por medio de su Mente Omnipotene e Infinita, planificó y de ese modo conoció en sus más pequeños detalles, todo cuanto se necesitaba para llevar a cabo la Creación..., incluído el comienzo de la Misma...

Asimismo, planificó y conoció también en detalle..., todo cuanto iba a suceder a lo largo de su transcurso...

E igualmente y con la misma precisión, planificó como acabaría la misma..., conociendo con todo detalle los resultados y efectos que de Ella se obtendrían...

De esa forma excepcional y antes de que diera comienzo..., nuestro Padre-Madre (Dios) ya conocía de un modo total y absoluto esta Creación que nosotros conocemos... (puesto que Él posee además otras Creaciones diferentes que me mostró cuando estuve en sus moradas..., tal como ya expliqué en el apartado “LA MANIFESTACIÓN ENERGÉTICA DE EL PADRE [DIOS]” ).

Fué pues en la “planificación” de la Creación..., cuando nuestro Padre-Madre (Dios) el ABSOLUTO decidió crear a sus hijos de su propia Energía, otorgándoles así lo más preciado que existe..., es decir: La VIDA.

Y fué en esa ocasión también, cuando pensó las características que deseaba que los mismo tuvieran..., para lo cual asignó a cada uno de ellos, el modo de ser y obrar que le caracterizaría, es decir..., su tendencia innata o temperamento

Quiso el Padre-Madre (Dios) con eso, que todos sus hijos tuvieran su propio y original modo de ser y obrar..., y que lo pudieran expresar en completa libertad..., conservándolo incluso durante todo el proceso de renacimientos o reencarnaciones que tendrían que llevar a cabo los mismos, para lograr su evolución..., ya que ellos, es decir, sus hijos; nacerían vírgenes en conocimiento y experiencia, pero a través de sucesivos renacimientos, y experimentando cada uno de ellos las diferentes enseñanzas que les aportaría la Creación..., lograrían poco a poco ir creciendo en experiencia y sabiduría...

Y entonces, y para separar los diferentes renacimientos o “vidas”, fué cuando se instauró lo que nosotros conocemos como la “muerte”..., no naciendo pues la misma, como resultado de falta nuestra alguna..., ni menos aún como castigo de Dios... (puesto que lo del “pecado original” y lo del “jardín del Edén” es falso, y fué introducido por oscuros intereses y para beneficio de ciertas religiones organizadas..., así como también, para ocultar la verdad a la humanidad...), sino como algo necesario para nuestra evolución espiritual...

Y para ayudar a comprender mejor el tema de la “muerte”..., diré que las experiencias por las que pasamos en nuestras existencias o “vidas”, son programadas convenientemente y con antelación, en el mundo del espíritu...

Diré asimismo, que del mismo modo que se programan las experiencias positivas, se programan también las experiencias negativas..., puesto que es el deseo de nuestro Padre-Madre (Dios), que nuestro conocimiento sea integral, es decir, que abarque tanto lo positivo como lo negativo que existe en la Creación..., (cuando digo positivo, me refiero a lo que guarda relación con las características del espíritu o Espiritualidad..., y cuando digo negativo, a lo que guarda relación con las características de la materia o Materialidad...).

Y teniendo en cuenta que las experiencias positivas y las experiencias negativas son opuestas entre sí..., y que es indispensable que cada una de las “vidas” se viva espontáneamente, y sin recuerdos de las otras “vidas” que puedan influir en ella..., se comprenderá la necesidad real que existe de separar unas de otras..., y la utilidad que en esos casos representa el proceso de separación que llamamos “muerte”... (que por cierto no es tal, puesto que todo lo que existe en la Creación, incluyendo también ese proceso, es VIDA...).

Y como prueba de que la “muerte” tan sólo es una etapa auxiliar del proceso evolutivo..., no hay más que observar que el paso por la misma, (y yo he pasado por ella, como recordará el lector o lectora...), no produce ningún tipo de sufrimiento ni dolor..., ya que sólo se siente en ella, esa sensación de aceleración que yo explicaba en el apartado “LA SALIDA DEL CUERPO DE CARNE”, así como también, la ausencia de este cuerpo que actualmente poseemos..., pero nada más.

Otra cosa es, si la causa que nos conduce a la “muerte” es traumática o provocada por algún tipo de enfermedad..., en cuyo caso el dolor o el sufrimiento físico que nos acompaña hasta ella, se debe a esas otras causas..., y cesa de inmediato cuando la “muerte” sobreviene...

En cuanto al rechazo psíquico que se siente por la misma, se debe al temor, que todo lo desconocido despierta en nosotros y que con la ignorancia se ve incrementado..., en cuyo caso, el único antídoto consiste en informarse a fondo sobre este tipo de materias... (este escrito y otros canales de información similares...), y con ello, el temor desaparece...

Pero debo volver de nuevo, al hilo de la última pregunta que había planteada con respecto a la Creación..., para señalar que la Misma, se halla situada dentro de el Padre-Madre (Dios) el ABSOLUTO, es decir, en su seno o interior..., al igual que las otras Creaciones diferentes a Ésta, que Él también posee... Y esto es así..., porque al ser el ABSOLUTO infinitamente Grande y no tener límites..., todo lo contiene dentro de Sí mismo...

Otro punto importante a tener en cuenta de el ABSOLUTO, es que posee una Mente infinitamente Poderosa y Perfecta..., y por eso, la imagen que se formó allí cuando Él planificó la Creación..., también fué perfecta... Y una imagen así, constituía por sí misma un modelo perfecto o arquetipo de aquello que representaba..., y eso era lo que nuestro Padre-Madre (Dios) deseaba obtener cuando llevó a cabo aquella planificación: Un modelo perfecto de la Creación.

Y ese modelo mental perfecto o “Creación arquetípica”, fué el que empleó el ABSOLUTO como patrón de referencia para llevar a cabo posteriormente, su Gran Obra de Creación...

Y como quiera que esa “Creación arquetípica” de tipo intelectual, poseía ya toda la información, puesto que de hecho constituía la auténtica Creación..., al ser la planificación intelectual que precede a toda obra la que verdaderamente recoge la motivación y los principales rasgos y detalles de la misma..., es la que emplearemos en este apartado a partir de ahora, como base fundamental para nuestro estudio y análisis...

Y siguiendo siempre por el camino de la lógica, y aprovechando la ayuda de los gráficos que he dibujado al efecto y que antes mencionaba, vamos a pasar ya, a analizarlos...

Para su mejor comprensión, llevaré a cabo el análisis de los mismos en dos (2) fases, cada una de las cuales, en un grado diferente de profundidad: 
 
 

1ª FASE 

Haré una descripción superficial del gráfico.
 
 

2ª FASE

Haré una descripción detallada del gráfico, y analizaré lo descrito, comentando las informaciones que de ello se desprendan...
 
 









1ª FASE

En este gráfico, aparecen a primera vista tres marcos diferentes y paralelos: Uno en el exterior, en línea continua gruesa..., otro en medio en línea discontinua fina..., y otro en el interior, en línea continua fina doble.

2ª FASE

Del marco del exterior (en línea continua gruesa) hacia afuera, y en todas direcciones, se extiende sin límites la Entidad de el Padre-Madre (Dios) el ABSOLUTO. Del mismo marco hacia adentro, se hallan situadas todas las Creaciones de Dios..., tanto las privativas suyas, que desconocemos..., como aquellas otras, de las que tenemos referencia...

El marco de en medio, en línea discontinua fina, une y representa los Universos espirituales y las Creaciones privativas de Dios.

Del marco del interior, en línea continua fina doble, hacia adentro, se hallan situados los Universos temperamentales arquetípicos, y los Universos materiales arquetípicos.

Encima de estos tres marcos, aparece un triángulo con la palabra “DIOS” en su interior, que representa el Espíritu de el ABSOLUTO conteniendo a la Trinidad Divina. Debajo de este triángulo, aparecen unos triángulos pequeños que representan a los hijos de Dios, evolutivos...

Podemos apreciar en suma..., que este gráfico representa un aspecto general y extendido de las Creaciones privativas de Dios, y de todos los Universos..., incluyendo las distintas partes de los mismos..., así como la situación de todo ello, en el interior o seno de el Padre-Madre (Dios) el ABSOLUTO.
 
 




5. TODO ESTÁ EN DIOS... Y DIOS ESTÁ EN TODO...

 

Los grupos ( DIOS ), que señalan hacia afuera, desde el marco exterior en línea continua gruesa, simbolizan que la Entidad de el ABSOLUTO se extiende sin límites..., y que todo lo contiene y envuelve...

De aquí deriva la primera parte del antiguo axioma hermético (atribuído a Hermes Trismegisto): “ TODO ESTÁ EN DIOS...”, es decir, todo está situado dentro de Dios..., (que aparece escrita a la izquierda del triángulo central, con la palabra DIOS en su interior).

Las flechas con sentido descendente “ ” que saliendo del triángulo central, señalan hacia toda la Creación..., simbolizan que desde el ABSOLUTO se transfierea la Creación, (a través de la Trinidad Divina), todo cuanto Ésta contiene. De aquí deriva a su vez, la segunda parte del axioma hermético mencionado: “ Y DIOS ESTÁ EN TODO...”, es decir; Dios..., que ha formado las partes de todo cuanto existe en la Creación con su propia Substancia o Energía, está por lo tanto, contenido en todo cuanto existe... (esta segunda parte del axioma, aparece escrita a la derecha del triángulo central, y constituye la prueba de que el ABSOLUTO posee el Poder de la ubicuidad total..., es decir, que puede estar y percibir a la vez, en todas partes...).

Por otro lado y respecto al marco de en medio, (en línea discontinua fina, que se encuentra situado dentro de el ABSOLUTO, pero fuera ya de los Universos temperamentales y materiales), cuando digo que representa a los Universos espirituales..., me refiero a los Universos que formando parte de esta Creación que conocemos nosotros, poseen ya constitución energética pura y sin forma determinada... Y cuando digo que representa a la Creaciones privativas de Dios..., me refiero entonces, a esas otras Creaciones que Dios ha realizado aparte de Ésta, y que me mostró cuando estuve en sus moradas... (tal como ya he comentado antes).

En el gráfico y dentro del marco del interior (en línea continua fina doble), aparecen en la parte superior, los Universos temperamentales arquetípicos..., y en la parte inferior, los Universos materiales arquetípicos.

Si observamos los Univeros situados en la parte superior (o sea, los Universos temperamentales), veremos que están formados por una serie de circulos colocados en un cierto orden... representando cada uno de ellos, un temperamento.

Del mismo modo, si observamos los Universos situados en la parte inferior (los Universos materiales), veremos que están formados por una serie de barras segmentadas, colocadas también en orden..., representando cada uno de los segmentos de las mismas, una forma.

Con objeto de poder distinguir con claridad los unos de los otros, y para manejarlos con más facilidad..., he colocado letras y números en la parte superior de los círculos, y también, en medio de los segmentos de barra.

Poniendo atención ahora al gráfico..., observaremos que a cada círculo de los Universos temperamentales, (excepto a los círculos con las letras “P” y “M”), le corresponde un segmento de barra en los Universos materiales..., lo que podremos comprobar, porque llevarán ambos el mismo número, pero no la misma letra..., (por el motivo que más adelante explicaré...). Se exceptúan igualmente..., los dos círculos juntos con la palabra “CRISTO” encima, puesto que les corresponde una barra entera que también lleva escrita la palabra “CRISTO” sobre ella, y que más adelante veremos su significado...

Esta concordancia (a pesar de su distinta figura), entre los círculos y los segmentos de barra, se debe a que ambos están colocados guardando el mismo orden en los dos Universos... 

Pondré unos ejemplos de esto, para su mejor comprensión: Al círculo p2 le corresponde el segmento de barra f2..., al círculo m1 le corresponde el segmento de barra ag1..., y así sucesivamente...

Esta correspondencia significa, que a cada temperamento (círculo), le corresponde una forma material (segmento de barra), o lo que es lo mismo y hablando en términos de Creación: Que a la tendencia innata o temperamento (círculo), que el Padre-Madre (Dios) el ABSOLUTO asignó a cada uno de sus hijos..., le determinó también su correspondiente cuerpo material o forma (segmento de barra), para que ese temperamento pudiera manifestarse como materia.

Esto supone reconocer, que cada uno de los temperamentos (círculos), que componen los Universos temperamentales arquetípicos, está destinado, tras un proceso de conformación de la energía o materialización, a transformarse en un cuerpo material o forma (segmento de barra), es decir, que de hecho, los Universos temperamentales arquetípicos pasan a transformarse por lo tanto, en... ¡los Universos materiales arquetípicos!.

Y viendo esta transformación, o lo que es lo mismo, ¡la desaparición de los Universos temperamentales arquetípicos!, es lógico que al lector o lectora se le planteen algunas dudas, sobre la utilidad de haber contado yo, con dichos Universos...

Diré para aclararlas..., que a pesar de saberlo con antelación, he querido contar con ellos, para así poder seguir paso a paso el proceso completo, y además, para que pudiera saberse de donde descendemos todos nosotros...(incluyendo tanto la especie humana como todas las demás...), puesto que nuestros temperamentos son heredados de nuestra auténtica Familia..., es decir, el ABSOLUTO y la Trinidad Divina.

Aunque a decir verdad, -y siguiendo con el tema-, la transformación de los Universos mencionados, no significa la desaparición de los mismos..., puesto que añado sus nombres, así como las letras y los números que los identifican, a las de los Univeros resultantes..., los cuales paso a denominar como: “Universos de temperamentos-forma”, (como veremos más adelante).

Podrá observar el lector o lectora, que cuando nombro a los Universos lo hago siempre en plural..., siendo eso debido, a que no existe tan solo un Universo, sino varios... Igualmente debo decir, que a la suma o conjunto de los Universos..., además de “Creación”, también se le suele denominar con la palabra “Cosmos”. Dicha denominación aparece en el gráfico nº 1 debajo de la palabra “CRISTO”, tanto en los Universos temperamentales, como en los Universos materiales. Los conceptos allí empleados, es decir, “Cosmos temperamental” y “Cosmos material”..., son tan sólo, dos aspectos diferentes del solo y único “Cosmos” que existe. Esto mismo, ya lo vimos antes desde otro ángulo diferente..., puesto que los dos tipos diferentes de Univeros que había..., después de una transformación, quedaban reducidos a un solo y único tipo de Universos, que es el que existe... 
 
 




6. LOS NOMBRES DE LOS UNIVERSOS (UNIVERSOS ENTEROS)

Y DE LOS SEMI-UNIVERSOS (PARTES PARCIALES) (*)

 

Y visto lo anterior..., ya puedo anunciar que existen en el Cosmos, tres (3) Universos..., los cuales están compuestos por cuatro (4) temperamentos... Más adelante explicaré el fundamento de esto..., pero ahora paso ya a dar una relación de todos ellos..., incluyendo números, círculos, formas, y segmentos de barra, que los componen...(basándome en la nomenclatura del gráfico nº 1) :

Puede observarse en ese esquema, que el Universo material hipersutíl (nombre [A] ), y el Universo material hiperdenso (nombre [C] ), que figuran arriba y abajo del esquema respectivamente..., están compuestos por un temperamento cada uno de ellos, (temperamentos [1] y [4] ), por lo que sus nombres, temperamentos, y formas, son sencillos..., mientras que el Universo material sutíl-denso (nombre [B] ), que figura en el centro del esquema, está compuesto por dos temperamentos (temperamentos [2] y [3] ), por lo que su nombre, temperamento, y forma, es doble... Vemos con esto, que de los tres Universos que existen..., dos de ellos están constituidos por un temperamento cada uno..., mientras que el otro, está constituido por la unión de dos temperamentos...

Y aclarado esto, y aprovechando el tema del nombre de los Universos..., pasaré a hablar también de los semi-Universos..., y así explicaré de paso, la nota aclaratoria que aparecía dentro de un paréntesis con asterisco (*), junto al apartado “LA SALIDA DEL CUERPO DE CARNE”, (perteneciente al capítulo “LA PRIMERA EXPERIENCIA ESPIRITUAL”), que decía: “Más adelante explicaré el significado de la información que aparece entre paréntesis, debajo de algunos títulos de apartado”...

Hemos visto ya en el esquema anterior, lo referente al lado izquierdo de la línea discontinua vertical, que lo divide en dos partes..., veamos ahora el lado derecho de esa misma línea... 

Encabezados por un asterisco (*)..., aparecen otros nombres relacionados con los Universos, y que yo denomino los semi-Universos... los cuales sirven para situar con mayor precisión, los hechos o circunstancias que suceden dentro de los Universos..., puesto que constituyen sólo fracciones de los mismos...

Los semi-Universos, son las medidas o unidades que yo he utilizado para situar los acontecimientos que viví en mi desplazamiento por los Universos, y que he narrado en el capítulo de este escrito titulado: “LA PRIMERA EXPERIENCIA ESPIRITUAL”.

Y como quiera que aquella experiencia, tuvo un sentido doble de desplazamiento, o de ida y vuelta..., he tenido que valerme además de unos signos auxiliares o flechas “®”, “¬”, para poder especificarlo correctamente. Y puesto que en los gráficos que he dibujado para este método..., la parte densa se sitúa a la derecha, mientras que la parte sutíl queda situada a la izquierda, he decidido respetar esa misma disposición para las flechas..., así, cuando voy de ida en la experiencia, es decir, de lo denso a lo sutíl y asciendo..., el sentido que indican las flechas, siempre es de derecha a izquierda “¬”, y cuando vengo de vuelta de la misma, es decir, de lo sutíl a lo denso y desciendo..., el sentido que indican las flechas siempre es de izquierda a derecha “®”...

Las flechas indican pues en todo momento, el sentido de la marcha que yo seguía en aquella experiencia..., y están colocadas al lado del nombre de los semi-Universos, donde aquello sucedía...

He aquí una relación de los casos-tipo que se dan en aquellos paréntesis, y lo que significan:
 
 


 
 

En cuanto al número de semi-Universos diferentes que existen en los Universos, y que yo he tomado como medida..., diré que los mismos hacen un total de ocho (8), puesto que he fijado dos (2) semi-Universos, por cada uno de los cuatro (4) temperamentos, que componen los Universos materiales. Además de estos ocho semi-Universos, y en ciertos momentos especiales de la experiencia en que los sobrepasé..., también empleé algunos otros, como: “LÍMITE DE LOS UNIVERSOS MATERIALES”, “LOS UNIVERSOS ESPIRITUALES”, y sobretodo...“LAS MORADAS DE EL PADRE (DIOS)”, que como luego supe, eran en realidad las de el Padre-Madre (Dios) el ABSOLUTO...
 
 



1ª FASE

En este gráfico, aparece a primera vista un marco en línea continua doble, y en su interior, una serie de círculos y barras con zonas blancas y negras.

Encima de dicho marco y en el centro, aparece un triángulo con la palabra “DIOS” en su interior.

Situadas una a cada lado de dicho triángulo y fuera del marco anterior, aparecen dos listas de letras y signos con sus correspondientes significados...

2ª FASE

En el gráfico y dentro del marco en línea continua doble, aparecen en la parte superior, una serie de círculos con zonas blancas y negras que representan en detalle, la manifestación de la Trinidad Divina, y los Universos temperamentales arquetípicos. Dentro del mismo marco y en la parte inferior, aparecen una serie de barras segmentadas, también con zonas blancas y negras, que representan en detalle, los Universos materiales arquetípicos.

El triángulo que aparece encima del marco y en el centro, representa el Espíritu de el ABSOLUTO, conteniendo a la Trinidad Divina. Junto a Él, aparecen una serie de flechas..., figurando unas en sentido descendente, y otras en sentido ascendente...

Debajo de dicho triángulo, aparecen unos triángulos pequeños que representan a los hijos de Dios, evolutivos... 

De las dos listas de letras y signos con sus significados, que aparecen fuera del marco en línea doble, y que están situadas una a cada lado del triángulo central..., la de la izquierda, (según se mira el gráfico), contiene los Principios o Entidades de la Trinidad Divina y los temperamentos que de Ellos se derivan. La lista de la derecha contiene las formas o manifestaciones materiales, de dichos temperamentos.

Así como en el gráfico anterior (gráfico nº 1), se puede apreciar sobretodo, la ubicación de los distintos Universos y demás Creaciones de Dios..., con respecto a Él mismo, es decir, a su Propia Personalidad. En este de ahora o gráfico nº 2, podremos profundizar en los Universos que realmente constituyen el tema de este apartado, y que conocemos con el nombre conjunto de Creación o Cosmos.
 
 




7. EL ABSOLUTO Y LA MANIFESTACIÓN DE LA TRINIDAD DIVINA

 

Como respuesta a la pregunta, ¿Quién a creado todo?, decíamos que: “Fué la manifestación de la Personalidad de Dios como una sola Entidad o el ABSOLUTO, expresándose como Fuente absoluta de VIDA y por lo tanto con Poder total, es decir, con posibilidades ilimitadas..., la que actuando de Orígen Supremo; planificó..., y posteriormente y por medio de las otras Entidades de la Personalidad de Dios, llevó a cabo la Gran Obra de Creación...”.

Por otra parte, y en la 2ª fase de la descripción de este gráfico, he comentado que: “El triángulo que aparece encima del marco y en el centro, representa el Espíritu de el ABSOLUTO, conteniendo a la Trinidad Divina”...

De todo esto se desprende con claridad..., que una vez que el ABSOLUTO hubo planificado con su Mente Omnipotente e Infinita, todo lo relacionado con la Creación, hasta en sus más insignificantes detalles y de principio a fín..., (como primera y exclusiva etapa, que solo Él era capaz de realizar...), aconteció una segunda etapa, en la que actuando Él de Principio Absoluto..., tuvo lugar la manifestación de la Personalidad de Dios como tres Entidades o de la Trinidad Divina.

He aquí el modo, en el que esa manifestación se llevó a cabo: Por altruísmo y por amor infinitos..., Aquel que Era, Es, y Será, Principio y Fín de todo..., Dios, el ABSOLUTO..., llevó a cabo en su mismo Seno, la ofrenda más grande y maravillosa que jamás haya existido y existirá: ¡Dar vida a sus hijos... de Sí Mismo!, y así, sin dejar de ser Quien Es.., y del cúmulo infinito de atributos que colman su Divina Entidad, el ABSOLUTO hizo surgir de Sí Mismo, la VIDA o impulso fundamental de la Creación, unida a la característica primordial de lo masculino o Espiritualidad..., para hacerlas pasar a integrar el Principio Unipolar, Positivo, Activo, de el Padre (Dios)... 

Más tarde y sin dejar de ser Quien Es..., y del cúmulo infinito de atributos que colman su Divina Entidad, el ABSOLUTO hizo surgir de Sí Mismo, la característica primorial de lo femenino o Materialidad..., para hacerlas pasar a integrar el Principio Unipolar, Negativo, Pasivo, de la Madre (Dios)... 

Una vez presentes estos dos Principios opuestos, pero complementarios..., se atrajeron mutuamente y se fusionaron en un dulcísimo y transcendental abrazo; abrazo que contenía dentro de sí, toda la VIDA y todo el AMOR que habría de pasar a integrar un Excelso y Divino Fruto..., ya que entonces el ABSOLUTO, y sin dejar de ser Quien Es..., y del cúmulo de atributos que colman su Divina Entidad, hizo surgir de Sí Mismo, la característica primordial del Género Masculino o Hijo, y la característica primordial del Género Femenino o Hija para hacerlas pasar a integrar el Principio Bipolar, Positivo-Negativo, Negativo-Positivo, Activo-Pasivo, Pasivo-Activo, de el Hijo-Hija (Dios)... o “CRISTO”.

Estas tres Entidades de la Personalidad de Dios o Principios Divinos... aparecen relacionados fuera del marco en línea doble del gráfico, y en la lista de la iquierda. El Padre (Dios) aparece representado con la letra “P” mayúscula (de “padre”). La Madre (Dios) aparece representada con la letra “M” mayúscula (de “madre”). El Hijo-Hija (Dios) aparece representado con las letras “H” mayúscula y “p” minúscula (de “Hijo” de “padre”)..., unidas por un guión a las letras “H” mayúscula y “m” minúscula (de “Hija” de “madre”), lo cual se escribe entero, “Hp-Hm”.
 
 




8. LA TRINIDAD DIVINA CONTIENE TODA LA CREACIÓN


Así es exactamente..., aunque debe matizarse, que todo cuanto contiene las Entidades que la forman, procede de la Entidad Principal de la Personalidad de Dios, es decir, de el ABSOLUTO..., el cual, convirtiéndolas en Depositarias, lo transfiere a la Creación a través de Ellas... Y hecha esta matización, ya puedo pasar a aclarar algunos conceptos importantes...

Al hablar de la manifestación de el Padre (Dios) y de la Madre (Dios), he usado el concepto Principio Unipolar, lo cual significa que cada uno de Ellos constituye por Sí Mismo, un polo o extremo de la totalidad... poseyendo exclusivamente las características de ese polo y ninguna del contrario..., siendo por tanto los dos Principios opuestos entre sí..., pero complementarios; ya que unidos, reunen la totalidad de la Creación...

Sin embargo, al hablar de la manifestación de el Hijo-Hija (Dios), he usado el concepto Principio Bipolar, lo cual significa, que contiene en Sí Mismo-a los dos extremos o polos... Y esta es la explicación de que yo utilice siempre para nombrarlo, la palabra compuesta “Hijo-Hija”..., de la cual y para simplificar, vengo suprimiendo siempre la mitad de su contenido..., puesto que la palabra completa sería “Hijo-Hija/Hija-Hijo”, al estar su bipolaridad en equilibrio, y no predominar en ella ni el género masculino ni el femenino..., sino los dos (géneros) por igual... Te pido perdón pues, mi Señor Jesús y “Cristo” (Dios)..., por esta omisión que cometo en estas humildes páginas, al nombrar sólo de forma parcial Tus prerrogativas y atributos Divinos..., la cual he llevado a cabo, para hacer más fácil y asimilable el contenido de este pequeño escrito... ¡Yo confío plenamente en Tu misericordia Señor..., porque se que Tú puedes leer las verdaderas intenciones, que alberga mi corazón...!

Y siguiendo con el tema..., diré que también he usado los conceptos “positivo” y “negativo”..., al hablar de las Entidades de la Trinidad Divina... 

Cuando he usado el concepto “positivo”, al hablar de el Padre (Dios), he querido significar que la naturaleza del Principio que Él representa es expansiva, o lo que es lo mismo..., que Él es la fuerza que impulsa a la expansión en la Creación (puesto que es la energía)... Y si hubiera que representar gráficamente su Principio,
 
 

este sería el esquema direccional plano, adecuado: 
 
 

Cuando he empleado el concepto “negativo”, al hablar de la Madre (Dios), he querido expresar que la naturaleza del Principio que Ella representa es contractiva, o lo que viene a ser igual..., que Ella es la fuerza que impulsa a la contracción en la Creación (puesto que es la conformación de la energía de el Padre [Dios] )..., siendo la representación gráfica apropiada de su Principio, 

este esquema direccional plano: 
 
 

Y cuando he empleado los conceptos “positivo-negativo” y “negativo-positivo”, al hablar de el Hijo-Hija (Dios), he querido significar, que la naturaleza del Principio que Él-Ella/Ella-Él representa, es expansiva-contractiva y contractiva-expansiva, es decir, que en Él existe una parte compuesta de dos opuestos, (heredados de el Padre [Dios] y de la Madre [Dios] ), cuya combinación lo impulsa a la expansión..., y otra parte compuesta de dos opuestos, (también heredados de el Padre [Dios] y de la Madre [Dios] ), cuya combinación lo impulsa a la contracción..., siendo la representación gráfica adecuada de su Principio, el esquema 

(doble) direccional plano, siguiente: 

En cuanto a los conceptos “activo” y “pasivo”, que he usado al nombrar a las Entidades de la Trinidad Divina...

Cuando he hablado del Principio “activo”, al referirme a el Padre (Dios)..., he tratado de indicar, que debido a su misma naturaleza expansiva posee en Él, una tendencia a la sutilidad y a la movilidad, y por lo tanto, a la actividad

Cuando he hablado del Principio “pasivo”, al referirme a la Madre (Dios)..., he querido indicar que por ser su naturaleza contractiva, Ella posee una tendencia en sí Misma a la densidad y a la inmovilidad, y por lo tanto a la pasividad.

Al hablar de el Hijo-Hija (Dios) como Principio “activo-pasivo” y “pasivo-activo”, he tratado de indicar, que la parte de naturaleza con impulso resultante hacia la expansión que el Mismo posee, le proporciona una tendencia a la actividad..., mientras que la parte de naturaleza con impulso resultante hacia la contracción, que el Mismo también posee, le proporciona una tendencia a la pasividad.., estando presentes en Él (y predominando por igual), cada una de estas dos tendencias...

Todo cuanto hemos dicho hasta aquí de la Trinidad Divina, es sólo una insignificante parte de las casi infinitas propiedades y funciones, que con respecto a la Creación posee la Misma...

Esto nos proporciona también a nosotros, una pequeña idea general de la multiplicidad de atributos y funciones, que existen en la naturaleza espiritual..., que la convierten a nuestros insignificantes ojos humanos, en algo extraordinariamente complejo y difícil..., teniendo en cuenta además, que todo eso, se desempeña en el espíritu a la vez o de forma simultánea... No cabe ya siquiera intentar imaginar (por imposible)..., la cadena de relaciones, resonancias, concomitancias, etc., que existen en él...

Pero debo seguir de nuevo con el tema que nos ocupa..., para resaltar otro aspecto fundamental de la Trinidad Divina, como es el relacionado con los temperamentos.

Puedo pregonar muy alto y con gran regocijo..., que nuestras tendencias innatas o temperamentos, son heredados de nuestra auténtica Familia..., es decir, de nuestra Familia Eterna o del espíritu.

Cuando dije que la Entidad principal de la Personalidad de Dios o el ABSOLUTO, poseía en su manifestación ilimitadas posibilidades..., quería decir, en cuanto a los temperamentos se refiere..., que en Él están presentes y contenidos todos los temperamentos posibles, hasta el infinito... El ABSOLUTO es pues, nuestra máxima y principal Familia..., nuestro Padre-Madre Divinos, Primordiales, y Eternos..., los Cuales, nos tienen reservado un puesto en el espíritu, y nos esperan fuera de los Universos materiales, con un amor inextinguible y profundo...

Pero mientras permanecemos en la Creación, Él se manifiesta como Padre, como Madre, y como Hijo-Hija, a través de la Trinidad Divina..., que es la Familia que nos acompaña en nuestro caminar a través de los Universos materiales, y nos ayuda y protege en todo momento, a lo largo de nuestra evolución...
 
 




9.EL TEMPERAMENTO DE EL PADRE (DIOS) Y DE LA MADRE (DIOS)

 

Vemos así..., que en el gráfico nº 2, aparece dentro del marco en línea doble y en la parte superior izquierda del mismo..., el círculo “P ”, que representa el temperamento de el Padre (Dios). Una flecha que saliendo del triángulo central apunta hacia Él..., indica que ese “Principio” procede de el ABSOLUTO. El tamaño corto de la flecha significa, que el Padre (Dios) es el más cercano en rango..., a el ABSOLUTO.

También dentro del marco en línea doble y en la parte superior derecha, del mismo gráfico..., aparece el círculo “M ”, que representa el temperamento de la Madre (Dios). Una flecha que saliendo del triángulo central apunta hacia él..., indica que ese “Principio” procede de el ABSOLUTO. El tamaño medio de la flecha significa, que la Madre (Dios) es la segunda, en cercanía de rango..., a el ABSOLUTO.

Podemos observar que el círculo “ P ”, que representa el temperamento de el Padre (Dios) y que tiene el mayor tamaño de todos los círculos... aparece en color blanco. Este color representa en el gráfico, la Espiritualidad o característica primordial de lo masculino..., y también, la energía en su estado natural y sin conformar...

El temperamento de el Padre (Dios) contiene básicamente, las tendencias de tipo espiritual o positivas (de carácter expansivo), que suelen ser conceptuadas como índices de Espiritualidad: Amor, altruísmo, orden, responsabilidad, tolerancia, paciencia, largueza, comprensión, mansedumbre..., etc.

Al otro lado, podemos observar el círculo “M ”, que representa el temperamento de la Madre (Dios), y que siguiendo en tamaño al de el Padre (Dios)..., aparece en color negro. Este color representa en el gráfico, la Materialidad o característica primordial de lo femenino..., y también, la conformación de la energía... 

El temperamento de la Madre (Dios) contiene básicamente, las tendencias de tipo material o negativas (de carácter contractivo), que suelen ser conceptuadas como índices de Materialidad: Odio, egoísmo, desorden, irresponsabilidad, intolerancia, impaciencia, avaricia, incomprensión, violencia, etc.

Vemos claramente por sus contenidos, que dichos temperamentos son opuestos..., pero también complementarios..., al reunir entre los dos, todas las tendencias de la Creación.

Esta complementariedad..., dió lugar a que ambos se atrajeran mutuamente..., y se fusionaran en un transcendental abrazo...

Esta atraccción está representada en el gráfico, por las flechas en línea discontinua que saliendo de cada uno de esos temperamentos (círculos), señalan hacia la parte central..., donde aparecen a su vez otros círculos, que simbolizan la fusión de ambos...
 
 



10. LOS TEMPERAMENTOS DE EL HIJO-HIJA (DIOS)


La fusión de los temperamentos de el Padre (Dios) y de la Madre (Dios), dió lugar por sí misma, a la formación de los temperamentos de el Hijo-Hija (Dios).

Dichos temperamentos, representados por dos círculos de igual tamaño y algo menores que el círculo que representa el temperamento de la Madre (Dios)..., aparecen uno en color blanco (a la izquierda según se mira...), y otro en color negro (a la derecha).

Una flecha que saliendo del triángulo central apunta hacia ellos... indica que el “Principio” del Hijo-Hija (Dios) procede de el ABSOLUTO. El tamaño largo de la flecha, indica que el Hijo-Hija (Dios) es el tercero, en cercanía de rango..., a el ABSOLUTO.

Entre los dos círculos que representan los temperamentos del Hijo-Hija, aparecen las letras Hp-Hm que sirven para nombrarlo, las cuales, llevan debajo unas pequeñas flechas cruzadas..., que expresan, la disposición de cruce e inversión de sus temperamentos... (gráfico nº 11).

El Hijo-Hija hereda de su Padre (Dios) el círculo blanco..., que al igual que en su Divino Padre, representa en Él: La Espiritualidad o característica primordial de lo masculino..., y también, la energía en su estado natural y sin coformar...

Por otro lado, el Hijo-Hija hereda de su Madre (Dios) el círculo negro..., que al igual que en su Divina Madre, representa en Él: La Materialidad o característica primordial de lo femenino..., y también, la conformación de la energía...

Y puesto que esos dos temperamentos se combinan en Él..., el resultado de la combinación de las características heredadas de el Padre (Dios) y de la Madre (Dios) en el Hijo-Hija, y con respecto a esos temperamentos, pasa a ser : Si la proporción de la Espiritualidad es superior a la de la Materialidad; la característica primordial del género masculino..., y si la proporción de la Materialidad es superior a la de la Espiritualidad; la característica primordial del género femenino... Y con respecto a la energía: Si la proporción de la energía sin conformar es superior a la de la energía conformada, pasa a ser; la característica primordial de la energía conformada “positiva”..., y si la proporción de la energía conformada es superior a la de la energía sin conformar; la característica primordial de la energía conformada “negativa”...

En cuanto al modo como se combinan los temperamentos de el Padre (Dios) y de la Madre (Dios), para formar los temperamentos del Hijo-Hija (Dios)..., diré que actúan los dos al unísono, y cada uno de ellos por un extremo... Esto está representado en el gráfico por las líneas contínuas, que saliendo una del círculo “P ” y otra del círculo “M”, llegan hasta los extremos, y descienden a continuación por los lados de los Universos temperamentales y materiales... Desde esas mismas líneas, salen unas flechas cortas, que indican la dirección en la que actúan los temperamentos de “P ” y de “M”. Las líneas contínuas largas, acabando en forma de flecha descendente... indican que el proceso continúa a lo largo de toda la Creación...

Esta forma de combinación, (que más adelante veremos en detalle...), consiste en un proceso en el que confluyendo los temperamentos desde los extremos, con una proporción inicial máxima, van disminuyendo poco a poco..., hasta acabar con la proporción terminal mínima, cada uno de ellos, en los extremos opuestos a los que habían comenzado...

Con esa distribución, el temperamento del Hijo-Hija tendrá en cada extremo..., la proporción confluyente máxima de uno de los temperamentos, y la proporción terminal mínima del otro temperamento...

Y dado que ambos temperamentos comienzan en los extremos, y van disminuyendo en la misma proporción..., en la mitad exacta del recorrido (o centro de los temperamentos del Hijo-Hija), ya estarán igualados ambos en sus proporciones, al haber alcanzado el equilibrio en ese punto..., el cual, ya no es masculino (positivo), ni femenino (negativo)..., sino neutro

Para que el lector o lectora pueda situarse..., ese punto del que hablo, se halla localizado en el gráfico..., justo en medio de los dos círculos que representan los temperamentos del Hijo-Hija (Dios), y coincide con la flecha descendente que saliendo de debajo de las “pequeñas flechas cruzadas”, señala a la barra F1AG 1 .

Todos los círculos que se hallan situados a la izquierda de ese punto, tienen (a nivel de Cosmos entero...), temperamento masculino, o lo que es lo mismo, predomina en ellos el temperamento de el Padre (Dios) o de la Espiritualidad, sobre el temperamento de la Madre (Dios) o de la Materialidad..., lo cual está representado en los círculos, con el color blanco o color de la Espiritualidad, en la parte externa y envolviendo al color negro, (color de la Materialidad).

Y por contra, todos los círculos que se encuentran situados a la derecha de ese punto, tienen (a nivel de Cosmos entero, también...), temperamento femenino..., es decir, predomina en ellos el temperamento de la Madre (Dios) o de la Materialidad, sobre el temperamento de el Padre (Dios) o de la Espiritualidad..., lo cual aparece representado en los mismos con el color negro o de la Materialidad, en la parte externa y envolviendo al color blanco, (color de la Espiritualidad).

Puede verse también en el gráfico que las superficies que ocupan los dos colores en cada uno de los círculos, están casi igualadas en las cercanías del punto de equilibrio o punto neutro..., y que a medida que se alejan de él, se van acentuando las diferencias..., hasta llegar a los extremos..., en donde los colores mayoritarios ocupan casi la totalidad de la superficie de los círculos, y los minoritarios, sólo unos pequeños puntos en el centro de los mismos...

En cuanto a las letras que he empleado para nombrar a los diferentes tipos de temperamentos (círculos), que contiene el Hijo-Hija (Dios) en Sí Mismo..., diré que son de cuatro (4) tipos básicos diferentes, y que se encuentran relacionados fuera del marco en línea doble del gráfico, y en la lista de la izquierda: “p” minúscula (de temperamento “padre” del Principio Hijo-Hija), “hp” minúsculas (de temperamento “hijo” de “padre” del Principio Hijo-Hija), “hm” minúsculas (de temperamento “hija” de “madre” del Principio Hijo-Hija), y “m” minúscula (de temperamento “madre” del Principio Hijo-Hija).

Los números (en grupo) correlativos, que acompañan a las letras... expresan el número de etapa del Universo a la que pertenecen dichas letras..., y comienzan desde los círculos Hp-Hm, (que representan los temperamentos de el Hijo-Hija), hacia abajo... Ejemplo: p1 significa que ese círculo posee un temperamento “padre” del Principio Hijo-Hija, y que se halla en la etapa número 1 del Universo temperamental.

Los números dobles (en pequeño), colocados uno detrás de otro, y separados por una raya inclinada que acompañan a la derecha y abajo a los números en grande..., expresan la constitución del temperamento del círculo..., es decir, la proporción de Espiritualidad y de Materialidad, que contiene cada temperamento...

Yo por mi parte, he procurado que la característica mayoritaria de cada círculo, (ya sea la Espiritualidad o la Materialidad), esté expresada siempre con el número colocado delante de la raya inclinada..., y que la característica minoritaria lo esté, por el número colocado detrás de dicha raya... En los círculos que se hallan a la izquierda del punto neutro (como ya he dicho antes), predomina la Espiritualidad..., y en los puntos que se hallan a la derecha del mismo, predomina la Materialidad. Ejemplo: hm25/3 significa, que ese círculo posee un temperamento “hija” de “madre” del Hijo-Hija, y que se halla en la etapa número 2 del Universo temperamental..., estando constituído ese temperamento, por Materialidad y Espiritualidad en una proporción de 5 a 3..., puesto que está situado a la derecha del punto neutro..., o también, que ese temperamento contiene 5 partes de Materialidad (el número de delante de la raya), y 3 partes de Espiritualidad (el número de detrás de la raya)..., puesto que está situado a la derecha del punto neutro.

En cuanto al método que he utilizado para calcular los valores (números pequeños), que indican la proporción de Espiritualidad y Materialidad que componen cada uno de los temperamentos..., más adelante lo veremos en detalle...
 
 


11. LA VERDAD DE “CRISTO”, EL ESPÍRITU DE JESÚS DE NAZARET...


Haciendo un pequeño resumen... hemos visto, que de entre los ilimitados temperamentos que el ABSOLUTO posee en su Eterno e Infinito Ser..., transfirió los idóneos para la Creación, a través de la manifestación de la Trinidad Divina...

Depositó como ya hemos visto, los temperamentos unipolares en el Padre (Dios) y la Madre (Dios)..., que por medio de su transcendental unión los combinaron formando una gama casi infinita, en los temperamentos de el Hijo-Hija (Dios)..., los cuales, tras esa combinación pasaron a ser bipolares, y además, a incorporar juntas en cada uno de Ellos, las características primordiales de la Espiritualidad y de la Materialidad, dando lugar así, a la aparición del género masculino y del género femenino..., que sin el Hijo-Hija (Dios), no habrían sido posibles.

Así como tampoco habrían sido posibles, todos nuestros cuerpos, estructuras, funciones, etc., etc., que en Él se formaron posteriormente... además de las Leyes Divinas que controlan y rigen la Creación, y que Él incorpora también en su Ser... porque el Hijo-Hija (Dios), o sea, “Cristo” el Espíritu de Jesús de Nazaret, ¡es en realidad, el Espíritu del Cosmos o la Creación...!, y constituye el Gran Hijo Único de Dios, puesto que contiene en Sí Mismo..., todos los hijos que el Padre-Madre (Dios) el ABSOLUTO anhelaba...

Y ese Divino Espíritu o el Espíritu del Cosmos, que es además nuestro modelo arquetípico, posee tres (3) cuerpos..., (el mismo número de cuerpos que nosotros tenemos, por haberlo heredado de Él...), pero sus cuerpos son... ¡los tres Universos materiales !, mientras que los nuestros son sólo..., tres insignificantes fragmentos de esos Universos..., (un Universo entero o cuerpo Suyo, por cada fragmento de Universo o cuerpo nuestro ).

Y en otro órden de cosas, y tal como yo mismo pude constatar, ante aquella gigantesca y extraordinaria superficie que incluía y aglutinaba nuestros minúsculos espíritus, a semejanza de un puzzle singular... (como ya expliqué en el apartado “LA MANIFESTACIÓN ENERGÉTICA DE EL PADRE [DIOS] ” ), que marcaba en ella con toda claridad..., la abismal diferencia que existe entre nuestros espíritus, y el Espíritu de Jesús de Nazaret o “Cristo”: Ya que su Espíritu, es el de toda la Creación..., y el nuestro, sólo el de un fragmento insignificante de la misma...

La Sabiduría del Suyo (puesto que lo hizo surgir el ABSOLUTO como componente de la Trinidad Divina), es innata y completa..., mientras que el nuestro, tiene que ir evolucionando y forjándose durante “eones” o períodos incontables de tiempo..., para conseguir tan sólo, una insignificante fracción o faceta de dicha sabiduría...

Sus conocimientos son por tanto, los de todas las especies que integran la Creación y suma de la de todos los individuos que la forman..., mientras que los nuestros, son simplemente los de uno solo de esos individuos o componentes..., de que la Misma consta...

Y digo esto..., porque todo cuanto vamos a estudiar y analizar a partir de ahora..., son atributos de “Cristo”, el Espíritu de Jesús de Nazaret o el Hijo-Hija (Dios)...

Comencemos primeramente por sus tres cuerpos, o lo que es lo mismo, por los tres Universos materiales...

Vemos en el gráfico, que a los temperamentos de “Cristo”, que están representados por los círculos Hp-Hm, les corresponde la barra entera (sin fragmentar) F1 AG1..., tal como indica la flecha con sentido descendente, que saliendo de debajo de ellos, señala a dicha barra...

En cuanto al modo como se combina la conformación de la energía o materialización, para formar las barras que representan las formas..., diré que lo hace del mismo modo que en los Universos de los círculos, es decir, confluyendo los dos temperamentos desde los extremos, con la proporción inicial máxima, para ir disminuyendo luego poco a poco..., hasta acabar con la proporción terminal y mínima, cada uno de ellos..., en los extremos opuestos a los que habían comenzado... Esa disposición, puede apreciarse claramente en la barra mencionada ( F1 AG 1 ), donde la zona blanca representa la proporción de energía en su estado natural y sín conformar, y la zona negra, le energía conformada.

El punto “neutro” en este Universo material, se encuentra indicado por las pequeñas flechas con sentido descendente y vertical, colocadas en el centro del espacio que queda libre, entre barra y barra...

En cuanto a las letras que he empleado para nombrar a las diferentes formas (barras segmentadas), que contiene el Hijo-Hija (Dios) en Sí Mismo, y que se encuentran relacionadas fuera del marco en línea doble del gráfico, y en la lista de la derecha..., diré que también son de cuatro (4) tipos diferentes, al igual que las que empleaba para nombrar a loscírculos, puesto que se corresponden con ellos...

A la “p” minúscula del temperamento “padre” del Hijo-Hija (círculo), le corresponde la letra “f ” minúscula del elemento material “fuego”, (barra segmentada).

A las “hp” minúsculas del temperamento “hijo” del “padre” del Hijo-Hija (círculo), les corresponden las letras “ai” minúsculas del elemento material “aire”, (barra segmentada).

A las “hm” minúsculas del temperamento “hija” de la “madre” del Hijo-Hija (círculo), les corresponde la letra “t” minúscula del elemento material “tierra”, (barra segmentada).

A la “m” minúscula del temperamento “madre” del Hijo-Hija (círculo), le corresponden las letras “ag” minúsculas del elemento material “agua”, (barra segmentada). 

He convenido en emplear estas equivalencias, por considerarlas las más apropiadas espiritualmente hablando..., ya que el opuesto más reconocido a nivel popular del “fuego”, es el “agua”..., así como el del “aire”, es la “tierra”...

Sin embargo a nivel de elementos naturales, y teniendo en cuenta la escala de densidades reales o de conformación de la energía..., el opuesto del “aire” (conformación hipersutíl de la energía), es la “tierra” o mineral (conformación hiperdensa de la energía)..., así como el del “fuego” o energía (conformación sutíl de la energía), es el “agua” (conformación densa de la energía).

En las siguientes tablas, aparecen comparados los nombres de los elementos opuestos empleados en los gráficos, según el simbolismo popular (1)..., y los de los elementos opuestos según su densidad material (2), en la realidad...
 
 

Los números (en grande), que acompañan a las letras, al igual que los Universos temperamentales ( círculos)..., también aquí expresan el número de etapa del Universo a la que pertenecen dichas letras..., y comienza a partir de la barra sin fragmentar, (que representa el cuerpo material entero de el Hijo-Hija [ F1 AG 1 ] ), hacia abajo...

Ejemplo: f2 significa, que ese segmento de barra pertenece al elemento “fuego”, y que es una manifestación material de “p” (temperamento “padre” de el Hijo-Hija), así como que se halla en la etapa número 2 del Universo material.

En cuanto a los números dobles (en pequeño) colocados uno detrás de otro, y separados por una raya inclinada, que acompañan a la derecha y abajo, a los números en grande..., expresan la proporción de conformación de la energía o materialización del temperamento..., es decir, la proporción entre la energía en su estado natural y sin conformar..., y la conformación de la energía que da forma a cada segmento de barra.

Yo he procurado que la característica mayoritaria de cada segmento de barra, ya sea la energía en su estado natural y sin conformar, o la energía conformada, esté expresada siempre por el número colocado delante de la raya inclinada..., y que la característica minoritaria, lo esté, por el número colocado detrás de dicha raya...

En todos los segmentos de barra que se hallan situados a la izquierda del punto neutro, (fila vertical de pequeñas flechas, entre los espacios que quedan libres, entre barra y barra), predomina la energía en su estado natural y sin conformar, sobre la energía conformada..., es decir, poseen la característica primordial de la energía conformada “positiva”.

Y por contra, en todos los segmentos de barra que se hallan situados a la derecha del punto neutro, predomina la energía conformada, sobre la energía en su estado natural y sin conformar..., esto es, poseen la característica primordial de la energía conformada “negativa”. Ejemplo: ai25/3 significa, que este segmento de barra pertenece al elemento “aire”, y que es una manifestación material de “hp” (temperamento “hijo” del “padre” del Hijo-Hija), así como que se halla en la etapa 2 del Universo material... estando formado por 5 partes de energía en su estado natural y sin conformar (el número de delante de la raya), y 3 partes de energía conformada (el número de detrás de la raya)..., puesto que está situado a la izquierda del punto neutro.

Hemos visto las letras, los números (en grande), y los números dobles (en pequeño)..., que sirven para nombrar a los diferentes segmentos de barra de los Universos materiales..., así como también (con ejemplos), el modo como se interpretan todos ellos...

Ya puedo pasar a señalar, otro detalle de dicho gráfico..., y que consiste, en que si nos fijamos con atención en él, veremos que tanto en los Universos temperamentales, como en los Universos materiales, y a partir de los símbolos que representan a el Hijo-Hija (Dios) hacia abajo..., aparecen una serie de flechas con sentido inclinado, tanto hacia la derecha como hacia la izquierda, con un significado muy especial...

Debo recordar ahora, lo que he anunciado en el escrito hace muy poco..., sobre que, “todo cuanto vamos a estudiar y analizar a partir de ahora..., son atributos de Cristo, el Espíritu de Jesús de Nazaret o el Hijo-Hija (Dios)...”, porque lo que esas flechas simbolizan es precisamente, uno de sus atributos principales: La serie de sucesivas divisiones que su Cuerpo o Cosmos experimentó, en aplicación de las Leyes Divinas que su Padre-Madre (Dios) el ABSOLUTO, a través de el Padre (Dios), y de la Madre (Dios), le transmitió como primer paso, para llegar a darnos el “ser” a todos nosotros... 

De los dos círculos Hp-Hm que representan su temperamento bipolar, salen dos flechas; una hacia la izquierda y otra hacia la derecha, señalando a los círculos p13/1 y m13/1 respectivamente..., lo cual indica, que Hp-Hm se dividió en esos dos círculos... Posteriormente p13/1, y tal como indican las dos flechas que saliendo de él, señalan a p27/1 y hp25/3, también se dividió en dos partes... Y al lado opuesto (el de la derecha), m13/1 se dividió igualmente en dos partes, hm25/3 y m27/1... Y esto mismo, fué ocurriendo con todos los círculos de forma sucesiva... 

Y en cuanto a las barras se refiere..., de F1AG 1 salen dos flechas; una a la izquierda, que señala el segmento de barra f13/1, y otra a la derecha, que señala el segmento de barra ag13/1, lo cual indica que esa primera barra se dividió en esos dos segmentos... Y con f13/1 y ag13/1 pasó exactamente lo mismo..., y así continuó ocurriendo, de forma sucesiva...

En el gráfico, aparece todo esto con detalle...

Otro significado muy importante que también tienen todas esas flechas del gráfico, es: Que saliendo desde el Padre-Madre (Dios) el ABSOLUTO, que es la Fuente de toda VIDA y de toda ENERGÍA..., y descendiendo por las tres flechas que llegan a el Padre (Dios), la Madre (Dios), y al Hijo-Hija (Dios)..., para seguir descendiendo a continuación, por las que señalan a los círculos, (según se van dividiendo en dos partes...), indican: El camino que siguió la VIDA y por lo tanto la ENERGÍA, para comunicarnos a todos nosotros la existencia... (la cual nos sigue viniendo desde entonces por ese mismo camino, y continuamente...).

En cuanto al proceso de divisiones o fragmentaciones en dos partes..., que de forma sucesiva se lleva a cabo en el Cuerpo de “Cristo” y Espíritu de Jesús de Nazaret, durante la Creación..., hemos de reconocer, que representa en realidad, un proceso de disgregación, ya que supone de hecho (espiritualmente hablando), una evolución de sentido “negativo”... (puesto que ya sea “negativo” o “positivo”, todo aquello cuanto acontece en la Creación, supone ya de por sí, una evolución). Este proceso constituye el llamado “arco descendente” de la Creación.

Y ya para terminar con el análisis de este gráfico, diré que existe un camino similar al que acabo de describir, que sigue la VIDA en su regreso hacia el ABSOLUTO..., aunque de sentido opuesto al anterior o ascendente, y que transcurre de forma paralela a él... 

Ese camino al que me refiero, está basado en un proceso opuesto al del anterior o de integración..., y representa (espiritualmente hablando también), una evolución de sentido positivo. Este proceso constituye el llamado “arco ascendente” de la Creación, y está implícitamente recogido en el gráfico..., aunque sólo figure la última etapa del mismo o los hijos evolutivos volviendo a el ABSOLUTO. Esto está representado por las flechas de sentido ascendente, que saliendo de los triángulos pequeños (o representación de los hijos evolutivos), indican al triángulo grande del centro..., que representa a su vez, a el ABSOLUTO.
 
 

 




Una vez terminado de analizar el gráfico anterior, y con objeto de poder comprender de forma adecuada este de ahora..., es preciso que antes, recuerde brevemente, algunas frases y conceptos expuestos más atrás en el escrito.

Dijimos (y detallamos, también...),que: “A cada temperamento (círculo), le corresponde una forma material (segmento de barra)” o lo que es lo mismo, “que a la tendencia innata o temperamento (círculo), que el Padre-Madre (Dios) el ABSOLUTO asignó a cada uno de sus hijos..., le determinó también un cuerpo material o forma (segmento de barra), para que ese temperamento pudiera manifestarse como materia”. Dijimos después..., que eso suponía reconocer que cada temperamento, y tras un proceso de conformación de la energía o materialización, estaba destinado a transformarse en un cuerpo material o forma... De eso se deducía sin dificultad, que los Universos temperamentales en su conjunto, pasaban a transformarse por lo tanto..., en los Universos materiales...

Aclaré no obstante luego, que no desaparecían los Universos nombrados en primer lugar o temperamentales..., puesto que yo añadía sus nombres, así como las letras y los números que los identificaban, a las de los nuevos Universos materiales resultantes, que pasaría a denominar (para conservar el recuerdo de los primeros), como: “Universos de temperamentos-forma”.

El modo como yo he representado todo eso en el escrito, es sumamente sencillo, puesto que me he limitado a poner en primer lugar, las letras y los números (en grande y en pequeño), que identifican a los temperamentos..., y en segundo lugar, y separados por una raya inclinada, las letras y los números (en grande y en pequeño), que identifican a los cuerpos materiales o formas... (en el gráfico sin embargo, figuran las letras y los números que representan a los temperamentos en la parte superior..., y las letras y los números que representan a los cuerpos materiales o formas, en la parte inferior..., lo que me he visto obligado a dibujar de ese modo, por limitaciones de espacio... Pido disculpas al lector o lectora por eso..., y espero sabrá dispensar las molestias que esa diferencia, pueda ocasionarle...).
 
 

1ª FASE

Y hablando siempre ya (tal como dije antes), de los atributos de “Cristo”..., vemos a primera vista en este gráfico nº 3, una serie ordenada de letras, con otras letras diferentes colocadas debajo de ellas.

Vemos asimismo, que tanto las letras colocadas encima como las colocadas debajo, van acompañadas de números en grande y en pequeño..., siendo los números de las letras de arriba, iguales a los de las letras de abajo...

Esa serie de grupos de letras y números están unidos entre sí, por medio de líneas rectas horizontales contínuas, las cuales, aparecen con sus extremos doblados en ángulo recto a modo de puente, y señalando cada uno de ellos, a uno de esos grupos...

En los extremos derecho e izquierdo del gráfico, y en sentido vertical, aparecen formando línea discontinua..., una serie de rayas cortas y gruesas, cuya ubicación coincide exactamente, con cada una de las filas horizontales de los grupos de letras y números...

2ª FASE

Formando parte del título de este gráfico, aparece la frase: “Los géneros duales arquetípicos”, siendo su significado, que puesto que todo ha sido generado a través de dos (2) Entidades con naturalezas distintas, (el Padre [Dios] y la Madre [Dios] )..., todo pasa a tener también en la Creación, y en su propia constitución interna, dos (2) naturalezas diferentes, o lo que es lo mismo, un género doble o “dual”...

Y concretando aún más..., en esa doble naturaleza coexisten siempre juntos, un componente derivado de la característica primordial de la Espiritualidad, que procede de el Padre (Dios)..., y otro componente derivado de la característica primordial de la Materialidad, que procede de la Madre (Dios)..., y precisamente esa..., es la combinación o mezcla, que da lugar a la característica primordial del género masculino y del género femenino, que se forma en los temperamentos de el Hijo-Hija (Dios).

Y tengo que matizar aquí y ahora, de forma solemne..., que sólo en el Hijo-Hija/Hija-Hijo (Dios) o “Cristo”, y Espíritu de Jesús de Nazaret..., (que es la forma completa y correcta de nombrarle), están en equilibrio esos dos componentes que acabo de nombrar, o las características primordiales de la Espiritualidad y de la Materialidad..., puesto que Él es la “Creación entera” o “Cosmos”, y la Misma como sabemos, está en permanente equilibrio...

No sucede lo mismo sin embargo, con las insignificantes partículas espirituales y de temperamentos-forma que somos todos nosotros, y que aglutinados formamos su Divino Ser..., ya que a diferencia de el Hijo-Hija (Dios), nuestras constitución interna siempre está en desequilibrio... Y así, cuando el componente derivado de la característica primordial de la Espiritualidad, está contenido en nosotros en mayor proporción que el componente derivado de la característica primordial de la Materialidad, nuestro género es masculino..., y cuando el componente derivado de la característica primordial de la Materialidad, está contenido en nosotros en mayor proporción que el componente derivado de la característica primordial de la Espiritualidad, nuestro género es femenino... Y esto, sirve tanto para nosotros los humanos, como para los minerales, los vegetales, los animales, y los ángeles, ya sean in